El boom de los alfajores: qué marcas se venden más, por qué hay más variedades y cómo cambió el negocio
El alfajor es uno de los productos que más se elige detrás del mostrador de un kiosco. En un año se vendieron más de 215 millones de unidades en ese canal, según datos de la consultora Scentia medidos para Clarín. En facturación ocupa el tercer lugar entre los productos más vendidos, detrás de gaseosas y cervezas, y mantiene esa posición frente a 2025. En volumen, en cambio, pasó del tercer al cuarto puesto.
La facturación de la categoría aumentó 5,4% en el último año, pero el dato queda por debajo de una inflación del 21% para el período. Es decir, el negocio no creció en términos reales. Según Scentia, el segmento de precios medios es el que gana participación, mientras que caen tanto los alfajores económicos como los premium.
"El crecimiento que hay es de variedad. Hay una variedad grande de alfajores. Ese es el crecimiento, pero no hay un crecimiento en ventas", explica a Clarín Ernesto Acuña, vicepresidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA).
En los kioscos conviven productos para distintos bolsillos. Según Acuña, Guaymallén es el alfajor más vendido, con unidades alrededor de $500 y promociones de cinco por $2.000. "Es el alfajor rico y barato", describe.
En el segmento medio aparecen Jorgito, cerca de $1.500, y los triples de Arcor y Mondelez, entre $2.000 y $2.500. Rasta ronda los 1.500-2.000 y Tu Turrito, unos $800, con promociones de tres por $2.000. En el extremo premium, Cachafaz puede costar entre $3.000 y $3.500.
Las promociones son una herramienta central para sostener la rotación. "Tengo los alfajores triples en $2.000 y tres por $5.000", cuenta Acuña. "Las promociones es lo que un poco más vendo y con lo que hago caja", agrega.
Entre los clásicos, Fantoche tiene a sus triples de chocolate y blanco como los productos de mayor venta. Desde la empresa señalan a Clarín que el triple representa más del 50% de su participación dentro de la categoría y que tiene especial presencia en el interior. Además, estiman que más del 60% de la venta de alfajores se desarrolla en el canal kiosquero.
El negocio también se volvió más competitivo en sabores y formatos. Desde Grupo Arcor informaron a Clarín que en lo que va del año se relevaron más de 40 novedades en la categoría. El dato corresponde a todo el mercado y no a lanzamientos de la compañía.
El dulce de leche sigue siendo el sabor preferido y los triples mantienen un peso importante. Al mismo tiempo, crecen las propuestas "extra indulgentes", con mayor cantidad de relleno y tamaños más grandes.
Arcor lanzó, entre otros productos, el alfajor Chocotorta, inspirado en Chocolinas, y GOAT, con tapas dark, dulce de leche y un corazón de Bon o Bon. También sumó Águila Minitorta Dark.
La innovación también llegó a las marcas tradicionales. Havanna, históricamente asociada a sus clásicos alfajores blancos y negros, amplió su portfolio en los últimos años y se mantuvo dentro del segmento premium. Desde la empresa señalan que sus tres productos de venta más estable son Mar del Plata, Chocolate Clásico y Dubai, aunque también tienen Playa Bristol y una edición de chocolate vinculada a Lionel Messi.
"Los consumidores en los últimos dos años se vuelcan a buscar novedades para probar sabores y experiencias distintas", dicen a Clarín desde Havanna. La compañía también observa que el alfajor "se convirtió fuertemente en un tema de conversación social", con rankings y contenido en redes.
El Mundial del Alfajor reúne a marcas tradicionales, emprendimientos artesanales y nuevos jugadores, y convirtió la competencia entre productos en parte del fenómeno cultural que parte de la golosina.
Las últimas ediciones muestran además el peso de los emprendimientos más chicos: Señor Alfajor ganó en 2024, Chacra Los Retamos en 2025 y Alfajores El Rodeo en la última edición. El producto ganador combina tapas de vainilla, coco, dulce de higo, nuez y dulce de leche, con baño de glacé.
"La internacionalización del alfajor debe construirse de manera mancomunada; no puede ser el trabajo de una sola empresa", dice a Clarín Juan Soria, uno de los fundadores del evento.
Para Hugo Basilotta, dueño de Guaymallén, el fenómeno es evidente: "Hoy todo el mundo hace alfajores". Su empresa produce y vende, según afirma, unos 3 millones de unidades por día y mantiene su estrategia basada en el volumen y el precio. También lanzó una línea premium de entre $800 y $1.000 para competir con productos que cuestan $2.500 o $3.000.
Entre las marcas nuevas que lograron instalarse está Rasta, que salió al mercado en agosto de 2022 con ahorros propios y producción tercerizada. "El kiosco fue nuestro primer canal natural", cuentan sus dueños a Clarín.
El crecimiento se aceleró a comienzos de 2024, cuando empezaron a recibir más pedidos de los que podían producir. Hoy la marca tiene una capacidad de hasta 12 millones de alfajores mensuales, según la demanda y la estacionalidad.
El caso muestra cómo una marca nueva puede ganar espacio en un mercado dominado por nombres históricos. También cómo el boca a boca y las redes sociales pueden acelerar la llegada a los kioscos.
El escenario, de todos modos, tiene un límite: la categoría no está creciendo en volumen ni en términos reales de facturación. El boom pasa por otro lado. En un mercado que mueve cientos de millones de unidades, cada marca busca diferenciarse con precio, promociones, tamaño, relleno o una novedad que consiga hacerse un lugar en el mostrador.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín