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infobae.com · hace 17 horas · Sebastián Catalano

Clima de negocios: “Europa en el Titanic” y la gran chance argentina, según uno de los empresarios top de tecnología en Argentina Week

Infobae

Desde París, Francia - Emiliano Kargieman, fundador y CEO de Satellogic, habló con Infobae en el marco de la Argentina Week celebrada la semana pasada en esta ciudad.

El empresario tecnológico, radicado en Europa desde hace seis años, evaluó el posicionamiento internacional del país, el estado del proyecto Stargate Argentina, que su empresa Sur Energy anunció con OpenAI hace un año -una inversión de hasta USD 25.000 millones para un mega data center en la Patagonia-, y lo que definió como “el mejor momento de la historia” para Satellogic, su compañía de nanosatélites de observación terrestre.

Satellogic vale unos USD 800 millones, viene de meses en los que su acción “voló” en Wall Street y se reconvirtió en una compañía del sector de la defensa, que trabaja para varios gobiernos, sobre todo el de Estados Unidos.

Satellogic

“Desde el punto de vista de posicionar a Argentina en el mundo, un evento como el que se hizo en París es lo que hay que hacer. Que el Presidente venga hasta acá con sus ministros, los gobernadores, empresarios, es mostrar a Argentina unida y con un camino para adelante, es espectacular. Estuve en Silicon Valley cuando Milei hizo una visita al principio de su gobierno. En ese momento había mucha fascinación en la ‘burbuja libertaria de Silicon Valley” por el libertario presidente, pero Milei todavía no había hecho nada. Ahora llega a una Europa destruida por las regulaciones y la gente escucha a Federico Sturzenegger y se les abre un mundo. Pasa eso”, explicó el empresario.

— ¿Miran lo que pasa en Argentina desde algunos países de Europa con ojos de “deberíamos hacer algo parecido”?

— Vivo en España hace seis años y la sensación es que Europa está terminada. Viven sus últimos momentos: están todos bailando en el Titanic. Se pusieron un montón de chalecos de fuerza que les impide actuar en un mundo que requiere acciones muy rápidas y determinantes para seguir siendo relevantes en el futuro. España tiene una tasa de natalidad de 1,1. La cantidad de españoles va a bajar a la mitad en una generación, a una cuarta parte en dos y a un octavo en tres. Lo único que la sostiene es que llegan inmigrantes, pero si no les funciona se van a ir a otro lado. Es muy difícil romper la inercia. Los europeos sienten que están bien, como las ranas en la olla que se está calentando: sienten que están bien, pero están mal. Los que se dan cuenta, cuando miran lo que está pasando en Argentina, ven una posibilidad de romper con esa inercia.

Satellogic portada

— Sí, el experimento argentino lleva muy poco tiempo y se tiene que consolidar. Ojalá podamos mirar para atrás dentro de diez años y decir si fue un momento de inflexión. Lo digo independientemente del partido político y del ciclo político, lo digo como argentino.

— Es feo opinar desde afuera, pero tengo empleados en Argentina, amigos, mi vieja vive allá, voy varias veces por año. Argentina está viviendo un momento muy duro. Lo que hizo este Gobierno desde el punto de vista económico y con la desregulación, es espectacular. Un shock cuyos resultados no se van a ver en dos días. Estamos pagando el precio de décadas de mal manejo. Hay muchos que la están pasando muy mal, y quiero ser muy respetuoso cuando digo que veo cosas que van a ser muy buenas para Argentina.

— Operar un país con superávit es crítico: superávit fiscal, superávit comercial es algo que no pasaba hacía mucho tiempo. Tratar de liberar las cosas para que la gente se pueda conectar con el mundo son cosas fundamentales.

— La idea de las sociedades IA parece que se diluyó. Vos fuiste el que le llevó la propuesta a Federico Sturzenegger. ¿Por qué serían útiles?

— Argentina tiene una oportunidad histórica de crear un ambiente que atraiga la creación de muchas compañías nuevas, entidades autónomas. ¿Cuánta gente paga impuestos en Argentina, 10 o 12 millones? Estamos muy limitados, pero si se puede romper esa barrera demográfica y pasar de tener 12 millones de personas a tener 100 millones, 500 millones de empresas pagando impuestos en Argentina, se puede capturar una cantidad de valor increíble. Esa es la idea detrás de regular las entidades autónomas. Los primeros países que lo implementen en jurisdicciones amistosas, y si se le suma acceso a energía y data centers, podrán generar a mediano plazo una cantidad de ingresos genuinos superior a la que generan sectores como el agro y la minería. Es una oportunidad que no nos podemos perder.

Milei y los ejecutivos de OpenAI, cuando se firmó la carta de intención para el proyecto patagónico, el año pasado

— No sé bien. Soy una persona liberal, en un sentido muy tradicional de la palabra: creo en la libertad de los individuos, económica, moral y social. Hay utilizaciones partidarias de las palabras que no sé si me representan. Cada uno puede llamarse como quiera, pero hay ciertos valores fundamentales que tienen que ver con esa libertad con los que me siento muy identificado.

— Estuvo Peter Thiel en Argentina, la comunidad tech Praxis invertirá en Uruguay en el proyecto inmobiliario de un argentino. Martín Varsavsky habla de “país refugio”. ¿Qué pensás de esa idea de Argentina, o el sur del continente, como refugio libertario o de magnates tech?

— Es muy atractiva la idea de un país que está tratando de ir en una dirección que lo libera de ciertos vicios que están muy metidos en algunos lugares. Tuvimos una época super woke en el mundo, nos fuimos de mambo para un lado y ese péndulo vuelve a un lugar un poco más razonable. Es muy sano. Hay un atractivo general hacia un país que dice: “Estamos dispuestos a hacer el experimento de ir a un lugar de sentido común liberal”. Ni siquiera lo llamaría libertario, es sentido común liberal. Argentina tiene otras características extremadamente atractivas, empezando por los argentinos, que te abrazan. Peter Thiel estaba tomando mate y jugando al ajedrez en un club de barrio a las tres semanas de llegar. Están los recursos naturales y la ubicación en un mundo cada vez más complicado. Parece un refugio de ideas, social y geográfico. Pero el mundo es super coyuntural, por ahí pasa algo y otra región se pone más atractiva. Hay que aprovechar el contexto.

— Con el proyecto Stargate Argentina hoy tenemos una carta de intención con OpenAI, que sigue firme. Tenemos acuerdos de provisión energética con Central Puerto y Genneia y otro con el constructor de data centers francés Fluidstack. Tenemos seleccionado el lugar en la provincia de Neuquén, en el área de Confluencia, donde el gobierno quiere armar un parque de desarrollo.

— OpenAI tenía el proyecto Stargate UK y lo frenaron, el de Emiratos Árabes Unidos también se atrasó, en parte por la situación en la región. OpenAI está repensando en este momento cómo hace sus inversiones de capital en el contexto en el que está. La realidad concreta es que no avanzamos todavía de la carta de intención a un contrato firme.

— Tenemos los objetivos internos puestos en poder hacerlo durante este año, en eso venimos trabajando. El problema es la estructuración del financiamiento alrededor de una inversión de este estilo, que en general se financia con deuda. Para eso hay que tener del otro lado no solo el comprador sino el respaldo del balance sheet que soporte esa deuda. Los hyperscalers en Estados Unidos están muy endeudados, es difícil sumar deuda arriba de deuda. En general lo que están haciendo es trabajar con cloud providers que tienen el balance sheet para soportar ese tipo de cosas, como Oracle o Microsoft. Nosotros tenemos esto armado, la ejecución depende de que todas estas piezas del rompecabezas caigan en el lugar correcto, en el momento correcto, para poder cerrar la financiación.

— El proyecto está demorado respecto de lo que a mí me hubiera gustado ejecutar, pero hay todavía un potencial enorme en Argentina para esta idea y otros similares.

— Hay una demanda global que soporta este proyecto, que tiene el gas de Vaca Muerta, la cuenca hidroeléctrica del Limay y la energía renovable de Chubut y Catamarca. El entramado está. Poner las piezas en su lugar es lo que está llevando más tiempo, pero sigo viendo la oportunidad como igual de buena que hace un año. En septiembre del año pasado decía que podía ser ya, y después las cosas se frenaron, no solo acá sino en todo el mundo. Hay que ver cómo decanta la situación del mundo para entender en qué momento arranca.

— Estamos bárbaro, en nuestro mejor momento. Acabamos de lanzar cuatro satélites más, incluido el primero de Merlin, nuestra constelación nueva que va a remapear toda la Tierra una vez por día. Esa constelación estará completa en julio del año que viene. Los dos primeros trimestres de este año fueron muy buenos. Estamos teniendo un año muy transformador, apuntamos a un 2027 a free cash flow positivo. Estoy muy entusiasmado, porque vemos muchas oportunidades.

— ¿Pasaron de ser una compañía vinculada a los negocios y a ver la Tierra, a algo relacionado con la defensa?

— Hoy, el 95% de nuestros clientes son de defensa. Diría que somos una compañía de defensa. La tecnología que tenemos es de uso dual, tenemos clientes en infraestructura y en commodities, pero tenemos un componente muy importante de defensa y lo vamos a seguir teniendo.

— La relación es muy buena, y con sus aliados. Somos una compañía de EEUU y tenemos al gobierno de ese país como cliente. Hace dos semanas contratamos como presidente a Frank “Trey” Whitworth, exdirector de la National Geospatial Intelligence Agency (NGA) de EEUU. Es el número uno de inteligencia geoespacial de ese país: se retiró a principios de año y se vino a trabajar con nosotros.

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