Cuadernos: revelan que en los departamentos de Cristina había obras de arte por unos U$S 300 mil
En las últimas dos semanas, durante el juicio oral por los Cuadernos de las Coimas, se exhibieron videos de los allanamientos realizados en 2018 al departamento de Cristina Kirchner en la calle Juncal y a su casa de El Calafate.
Las imágenes fueron presentadas por la fiscal general Fabiana León como prueba de la existencia de bóvedas que, según la acusación, funcionaron como “centros de acopio” de dólares y euros. Pero también mostraron otro patrimonio: pinturas, esculturas y objetos artísticos que la expresidenta guardaba en sus propiedades.
Clarín accedió en exclusiva, a través de fuentes judiciales, a dos tasaciones del Banco Ciudad incorporadas a la causa. Allí, Cristina Kirchner está acusada de haber encabezado una asociación ilícita dedicada a cobrar sobornos a contratistas del Estado.
Los documentos detallan obras de Roberto Aizemberg, Pedro Figari, Carlos Páez Vilaró, Mario Mollari, Nora Patrich, José Malanca y Renata Schussheim, entre otros artistas. Algunas piezas concentraban buena parte del valor de los 56 conjuntos relevados.
El material comprende obras secuestradas en el departamento de Juncal y en la vivienda de Florencia Kirchner, en la calle Moreno. El conjunto representa un patrimonio artístico estimado en unos 300 mil dólares.
Las tasaciones fueron realizadas en 2018 por orden del entonces juez federal Claudio Bonadio. No incluyen las obras que había en la casa de El Calafate, lindera al hotel boutique Los Sauces, ni las que pudieran encontrarse en otros domicilios de la expresidenta.
Después de los allanamientos, la entonces senadora difundió un video desde su casa de El Calafate. Al cuestionar los procedimientos, afirmó que le habían secuestrado “tres cuadritos de una militante de La Cámpora”, una descripción que buscaba restar importancia a los objetos retirados.
Más tarde, Bonadio, a pedido del fiscal Carlos Stornelli, ordenó también allanar el departamento de Florencia Kirchner, en Moreno al 1000, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí se secuestraron otras obras de arte, entre ellas dos pinturas originales de Figari.
Los especialistas del Banco Ciudad asignaron a las piezas de ambos departamentos un valor total de $7.716.500 de entonces. La suma surge de los $4.558.000 correspondientes a Juncal y los $3.158.500 de Moreno. Se estima que hoy serían unos 300 mil dólares.
El primer documento está fechado el 24 de agosto de 2018. El objetivo de la intervención, según consta en la tasación, era establecer el “valor de mercado” de las obras secuestradas por orden judicial.
El informe identifica las piezas, describe sus materiales y dimensiones y les asigna un precio. Ese relevamiento permite reconstruir parte del patrimonio artístico encontrado durante los procedimientos, aunque no determina cómo fue adquirido.
Entre las obras de Juncal sobresale “Formas II”, de Roberto Aizemberg: un óleo sobre tabla de 93 por 55 centímetros, valuado en $2.400.000. Por sí solo, representaba más de la mitad del valor asignado a las piezas de ese departamento.
El inventario incluye trabajos de Hugo de Marciani, Hebert Roman, María Silvani, Eduardo Ledantes, Vittorio Cassini, Ercoli, Jaques Witjens, Ricardo Supisiche, Andrés Labaké, Giula Kosiche, J. Calvo, Mario Pérez, Martín Di Girolamo, Susana Cikurel y Gustavo Vázquez.
Otra de las piezas destacadas es “Familia”, de Mario Pérez, un óleo sobre tela de 150 por 120 centímetros, firmado y fechado. Fue tasado en $450.000. La obra “Gota”, atribuida en el documento a Giula Kosiche, recibió una valuación de $240.000.
También figura “El Descamisado”, del pintor Daniel Santoro, valuado en $250.000. La nómina reúne así obras de distintas técnicas, dimensiones y cotizaciones, junto con piezas cuyos títulos aluden directamente a la expresidenta y su familia.
Una de ellas es la escultura “Cristina”, de Martín Di Girolamo, realizada en resina poliéster, de 28 centímetros de altura y fechada en 2011. El Banco Ciudad le asignó un valor de $100.000.
Otra es “Cristina y Florencia”, de Jorge Rajadell, un acrílico sobre tela de 70 por 90 centímetros. La pintura fue valuada en $150.000, siempre a precios de 2018.
La segunda tasación está fechada el 10 de septiembre de 2018 y corresponde al departamento de Moreno al 1000. Allí aparecen las dos obras de Pedro Figari, uno de los artistas más relevantes de la pintura rioplatense.
La primera es “Sale la procesión”, un óleo sobre cartón de 49,5 por 40 centímetros, al que el Banco Ciudad asignó un valor de $1.000.000.
La segunda es “Escena de negros”, también un óleo sobre cartón, de 38 por 100 centímetros. Fue tasada en $1.400.000.
Las dos pinturas de Figari sumaban $2,4 millones y concentraban alrededor del 76% del valor de todas las piezas relevadas en el departamento de Florencia Kirchner. El total de ese domicilio ascendía a $3.158.500.
El inventario también incluye trabajos de Marilyn Ifrat, José Malanca, Carlos Páez Vilaró, Mario Mollari, Antonio Pujia, Alexander Zalasar Avila, Antonio Poteiro, Mario Gurfein, Renata Schussheim, Nora Patrich, Basia Kuperman, Zagem, Leo Vinci y Laura Nucenovich.
Entre ellos aparece una obra de Carlos Páez Vilaró identificada en la tasación como “Puerto de frutos”. Es un acrílico sobre tela de 90 por 80 centímetros, fechado en Tigre en 2008 y con una dedicatoria en el dorso.
El Banco Ciudad la valuó en $200.000. También relevó “Figuras”, de Mario Gurfein, un conjunto de dos acrílicos sobre tela de 50 por 100 centímetros cada uno, tasado en $160.000.
Entre las esculturas se encuentra “Ofrenda”, de Leo Vinci, realizada en bronce patinado y mármol. Sus dimensiones son de 38 por 17 por 17 centímetros y recibió una valuación de $40.000.
Según las fuentes judiciales consultadas, tampoco está determinado si las obras fueron compradas o recibidas como regalos. La pregunta alcanza especialmente a las piezas de mayor cotización: las dos pinturas de Figari y el óleo de Aizemberg.
En su última declaración jurada de bienes de 2023 como vicepresidenta presentada ante la Oficina Anticorrupción, Cristina no declaró obras de arte. Y en el rubro "Bienes del Hogar" afirmó tener bienes por 1.843.496 pesos por si incluyó a las pinturas en ese ítem.
De acuerdo con esas fuentes, hasta ahora las obras no fueron incluidas en los pedidos de decomiso vinculados con la condena de Cristina Kirchner a seis años de prisión en la causa Vialidad.
En ese expediente, el Tribunal Oral Federal 2 fijó un decomiso actualizado de casi 685 mil millones de pesos. Es una obligación que deben afrontar solidariamente todos los condenados, no un monto atribuido exclusivamente a la expresidenta.
En los noventa, el entonces presidente Carlos Menem debió entregar, muy a su disgusto, al Estado una Ferrari roja que le habían entregado empresarios italianos. Y es un precedente sobre un debate que abren estas obras que están en manos de Cristina, aunque embargadas.
El eventual origen de algunas de las obras como obsequios abre otra cuestión: las obligaciones que impone la Ley de Ética Pública 25.188 a quienes ejercen cargos en el Estado.
Su artículo 18 prohíbe recibir regalos, obsequios o donaciones de cosas, servicios o bienes con motivo del desempeño de las funciones. La norma contempla excepciones para los presentes de cortesía o de costumbre diplomática.
La reglamentación nacional, aprobada mediante el Decreto 1179/2016, establece que los obsequios permitidos deben inscribirse en el Registro de Obsequios a Funcionarios Públicos, dentro de los 20 días hábiles de su recepción.
En principio, no pueden provenir de proveedores, contratistas, concesionarios, personas fiscalizadas por el organismo o interesados en sus decisiones. La reglamentación contempla una excepción para entregas durante actividades oficiales públicas, cuya razonabilidad debe evaluarse.
Actualmente, los regalos admitidos cuyo valor supere $160.000, equivalentes a cuatro módulos, deben incorporarse al patrimonio estatal. Ese umbral regula su destino: no constituye una autorización general para aceptar regalos por debajo de esa cifra.
La consulta por el apellido “Kirchner” en el registro público de la Oficina Anticorrupción no arroja resultados. Sin embargo, el sistema comprende únicamente obsequios posteriores al 16 de febrero de 2017, cuando Cristina Kirchner ya había terminado sus dos presidencias.
Las tasaciones tampoco incluyen la carta de San Martín a O’Higgins que Cristina afirmó haber recibido de parte del presidente ruso Vladimir Putin, ni el prontuario policial del expresidente Hipólito Yrigoyen. Ambos documentos históricos integran una discusión distinta sobre su procedencia y pertenencia patrimonial porque deberían ser de todos los argentinos y estar en el Archivo General de la Nación.
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