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clarin.com · hace 7 horas · Clarin.com - Home

Luis Caputo: "Estamos creciendo menos que antes por los shocks internacionales y el tema político"

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En el marco del cierre de la Argentina Week (Semana Argentina) en París, un evento que se llevó a cabo en esta ciudad y que congregó a empresarios e inversores de distintas partes del mundo con la participación del presidente Javier Milei y su Gabinete, el ministro de Economía, Luis Caputo, conversó con un grupo de medios, entre los que estuvo Clarín. El Gobierno anunció el viernes que la visita había terminado con anuncios de inversión por unos US$ 27.000 millones pese al aumento del riesgo país durante la semana.

-¿Qué balance hace de la semana en París y las reuniones con inversores, empresarios y funcionarios de Francia?

-Son giras maratónicas, pero rinden muchísimo porque se concentran muchos inversores extranjeros y también inversores locales. Además, vienen los gobernadores y entonces para los inversores es muy importante verlos a ellos ratificando el rumbo. A todo esto entonces le doy una importancia enorme, como había dicho en la semana argentina que hicimos en Nueva York. También es muy bueno exponer los números, mostrar los datos duros de la economía y que la cosa está yendo como está yendo, que es claramente mejor por ahí de lo que les llega a muchos y que se lee en la prensa. Después, estas giras sirven porque hay reuniones bilaterales con los inversores y mucho de construir confianza. La exposición del representante de los Emiratos Árabes por el proyecto de LNG puso muchísimo foco en la importancia de construir esas relaciones de confianza. Eso es lo mismo que repitieron en cada una de las reuniones en las que yo al menos participé (recién vengo de dos junto al Presidente). El punto que remarcaron es que Argentina ahora transmite confianza y que para ellos la confianza y la seguridad jurídica a la hora de invertir en el largo plazo es lo más importante. Y eso es lo que ha logrado el presidente Milei con sus ideas, quien es un faro de atracción. Y estos eventos —aprovecho para felicitar al embajador porque este ha sido excelente— suman realmente mucho. Muchos dicen por qué no hacer estos eventos en la Argentina. No sería lo mismo. Acá uno se reúne desde con el presidente del país hasta con una cantidad de inversores que vienen de diferentes lugares del mundo y los gobernadores; todo construye un foro de 48 horas donde todo el mundo está enfocado en esto.

-Primero hay que entender que bajó mucho. Estuvo entre 2.500 y 3.000 (puntos básicos) y ahora estamos en niveles de 600. Es verdad que anduvo entre 400 y 450. Asigno una parte de la suba del riesgo país a lo que está sucediendo en el mundo: todos los países están de alguna manera sufriendo dos shocks, el del petróleo y el de la suba de tasas en Estados Unidos como no se ha visto en los últimos casi 30 años. Para ver los niveles de las tasas de diez y treinta años que hay hoy, tenemos que remontarnos 20 años atrás. Entonces, todos los países están viendo menor nivel de crecimiento, mayor inflación y, en muchos casos, suba de tasas. Si uno ve las proyecciones de crecimiento a principio de año, por ejemplo, de Chile era 2,5% y ahora es 0,5%. En el caso de Chile, es un ejemplo del impacto en la actividad del aumento de la energía. Uruguay esperaba crecer 2,5% y ahora se espera de 1% a 1,25%. Entonces, todos los países estamos viendo una retracción en el ritmo de crecimiento producto del shock energético y de las altas tasas.

-El riesgo electoral tiene un impacto. En las reuniones de las Naciones Unidas de la semana pasada surgieron las preguntas sobre el riesgo de que volviera el kirchnerismo y eso genera una preocupación no tanto en las decisiones de los inversores de la economía real, pero sí en los inversores financieros, y lo que más quiere el mundo es que la Argentina no vuelva al pasado y entonces la preocupación está. No importa tanto lo que pensamos dentro del equipo económico, sino lo que piensa la gente: yo puedo pensar que el riesgo electoral es bajísimo, pero me tengo que preparar como si no fuera a serlo. Mi tarea es prepararme para lo que puede llegar a pensar el resto de la gente y no lo que pienso yo.

-¿Qué lectura hace de los últimos datos de actividad económica que mostraron una contracción? En concreto, el índice EMAE de julio del INDEC.

Honestamente, el EMAE en términos desestacionalizados muestra una volatilidad que no es razonable dada la transformación económica que estamos teniendo. Pasar de +2 a -3 en la economía en un mes no puede pasar. Si se anualiza, eso es como pasar de crecer del 28% a caer el 35%. Es obvio que hay un tema de medición y por eso nosotros desde hace mucho tiempo que miramos la tendencia ciclo del EMAE y cuando miramos eso vemos que estamos creciendo desde hace 29 meses, ahora a un nivel más bajo. Ahora estamos creciendo a una tendencia-ciclo del 0,2 mensual, que es más bajo de lo que veníamos creciendo antes. Pero es diferente a decir que estamos en recesión, lejos de eso. Estamos creciendo menos que antes por los shocks internacionales y el tema político. La gente ve el kirchnerismo y se retrae; la gente no quiere volver a una inflación diaria del 1,5%, a cepo, a desabastecimiento, a importación de energía, la suba de impuestos. Entonces, cuando uno invierte en el largo plazo y no está 100% seguro, las inversiones se paralizan. Pero quiero dejar en claro que se está creciendo, solo que se está creciendo a un ritmo más bajo, como pasa en todos los otros países. La forma más razonable de mirar hoy el EMAE es verlo en la tendencia-ciclo porque es obvio que el desestacionalizado tiene volatilidad.

-Agosto y septiembre pareciera que van a venir mejor. La recaudación de septiembre vino particularmente mejor, lo cual es un indicio. Pero no me gusta adelantar datos porque están con tanta volatilidad. Después, en octubre, arranca la construcción de los 9.000 kilómetros de concesiones viales y estamos con los créditos hipotecarios que van a dar un mayor impulso a los desarrollos. Pero luego hay una cuestión de tiempos. Hemos anunciado un montón de inversiones y son enormes, pero todo esto se materializa en el tiempo y esta parte es importante de remarcar. Nosotros no estamos trabajando esencialmente para estos cuatro años, sino para los próximos 20 años, porque todas estas son inversiones que se van a ir dando durante años y generan un flujo de dólares que permite dar estabilidad en el corto plazo y previsibilidad en el mediano y largo plazo. Previsibilidad es lo que las empresas necesitan para invertir. Entonces hoy se ve eso en Argentina. Inversiones que antes parecían imposibles y ahora un anuncio de casi US$ 1.000 millones parece casi normal. Son todas inversiones que se van a dar en los próximos años y que van a generar además mucho trabajo y mucha estabilidad cambiaria, que es una psicosis de muchos argentinos.

-El crédito es clave y digamos que lo que pasó con el tema de la suba de tasas y de la mora fue que de alguna manera los bancos retrotrajeron el crédito, se pusieron más defensivos. Hoy la mora ya está bajando. Los bancos han refinanciado gran parte de la mora y se empieza a ver nuevamente el crédito. La venta de autos el mes pasado fue muy buena. En la medida en que logremos que la inflación baje y la tasa siga bajando, el crédito es el motor del crecimiento en cualquier país. En Argentina tenemos el problema de que la tasa es alta, que los impuestos sobre los créditos son altos; entonces, la tasa que termina efectivamente pagando el que toma el crédito sigue siendo alta. Nosotros habilitamos a los bancos a prestar dólares aun a las empresas no generadoras de dólares, con normas macroprudenciales muy bien detalladas por el Banco Central, justamente a efectos de lograr que se financien a una tasa más baja en un contexto de estabilidad cambiaria. ¿El salario real? Se ha recuperado en cuatro de los últimos cinco meses y en agosto también será así. Esto sucede típicamente cuando la inflación baja. En la medida en que mantengamos estas políticas, la desinflación se va a seguir dando y el salario real va a seguir recuperándose, y eso debiera impulsar la economía.

-No lo sé. Nosotros trabajamos para eso. Hemos bajado muchísimo la pobreza, pero todavía los números siguen siendo altos. Así que esto es un proceso en el que hay que perseverar, hay que confiar, porque no estamos trabajando solo para este gobierno, sino que estamos trabajando para todos los próximos mandatos que vienen. Estamos asegurando inversiones para todos los próximos presidentes que vengan, incluso más allá de 2031. Y eso es algo que Argentina no ha tenido nunca, no ha tenido una visión de largo plazo. En general, la política argentina siempre ha priorizado el corto plazo y por eso el "Plan Platita" y tratar de generar un beneficio político de corto plazo. Este es un Presidente que mira los próximos 30 años y nosotros trabajamos para los próximos 30 años. Esto es lo que a la larga rinde frutos. Si se mira dónde estábamos hace 20 años o 40 y dónde estamos hoy, te vas a dar cuenta de que este es un país que nunca planificó y que nunca proyectó en el largo plazo. Es lo opuesto a lo que estamos haciendo en este gobierno; es lo opuesto a lo que apunta el Presidente cuando dice que quiere 100 años más de liberalismo, porque sabemos que es el camino correcto y que nos va a llevar a bajar los niveles de pobreza, que suba el empleo, que suba el salario real y que tengamos una Argentina más próspera.

-¿Algún comentario de la misión del FMI en Buenos Aires y la última revisión?

-No, eso está todo muy encaminado. La relación con el FMI es excelente y hemos dado sobradas pruebas estos dos años y medio. El nivel de confianza que tiene el FMI es inédito; no lo tuvo nunca. La relación de confianza es mutua porque interactuamos con ellos y es una relación muy fluida a todo nivel.

Ezequiel Burgo

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