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infobae.com · hace 8 horas · Diego Zorrero

Martín Zuppi, presidente de Stellantis: “Hay que proteger la industria, pero sin caza en el zoológico”

Infobae

La industria automotriz argentina se vio sacudida en pocas horas por dos noticias que generan reacciones antagónicas, y que volvieron a platear la pregunta respecto al rumbo del Gobierno nacional a favor o en contra del desarrollo del sector.

Por un lado, se conoció la decisión de subir a USD 35.000 el valor FOB para que se puedan importar autos eléctricos más caros en el cupo 2027 que no paga arancel de importación, visto por muchos como una nueva “piedra en el zapato” para la industria automotriz porque sigue abriendo el mercado a importados que no pagan impuestos.

Por el otro, se formalizó el anuncio de la inversión más grande de la historia, de USD 1360 millones, por parte de Toyota Argentina a través del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que muestra como se le ha dado un marco jurídico de estabilidad a largo plazo a quién apueste por la producción local.

Este viernes, en el día de apertura para la prensa de la Expo Auto Chino en Buenos Aires, Martín Zuppi, presidente de Stellantis, dedicó unos minutos luego del anuncio de un nuevo modelo de Leapmotor que llegará a Argentina en el primer trimestre de 2027, para dar su punto de vista sobre este particular momento que vive la industria automotriz nacional.

Un vehículo de color blanco visto de perfil frente a una pared verde con el nombre impreso LEAPMOTOR

“El hecho de tener hasta USD 16.000 FOB dejaba afuera gran parte de la industria. Era muy chino. Con esta medida, tener dos rangos más y permitir que entren los autos 100% eléctricos hasta USD 35.000 también abre una nueva oferta para el mercado argentino, que tampoco está mal. Es parte de la evolución de la industria. Yo lo tomo como algo positivo. Esta amplitud del cupo democratiza el mercado”, dijo el ejecutivo.

Sin embargo, cuando se le planteó si este tipo de apertura no generaba confusión respecto a la cuál es la estrategia del Gobierno para la industria automotriz, Zuppi dijo que “yo soy proindustria. A mí me gusta un modelo abierto, pero que proteja la industria, que todos más o menos juguemos las mismas reglas de juego. En Argentina tenemos una carga fiscal importante, y si se permite traer vehículos chinos con 0% de tasa de importación, y más con una industria china que está muy subsidiada, es muy difícil poder competir en las mismas condiciones”, enfatizó.

“Cuando hablo de un modelo proindustria, no hablo de cazar en el zoológico, como muchos piensan. Nosotros estamos abiertos a querer competir y no a un modelo cerrado donde solo se vende lo que se produce en Argentina. De hecho, hoy gran parte del catálogo de Stellantis es de autos importados. Lo que decimos es tratar de proteger la industria para que todos aportemos de igual a igual”, recalcó Zuppi.

El cambio del valor FOB del cupo de autos exentos de arancel es "democratizar un poco más el mercado", dijo Zuppi. (Chinatopix via AP)

La carga impositiva que padece la industria volvió a ser eje de la conversación. El presidente de Stellatis dijo que “tenemos muchos impuestos municipales, provinciales, cosas que hoy en día encarecen el producto final. Cualquier reducción de la carga fiscal o de la presión fiscal va a hacer que los productos locales sean más competitivos y, por ende, lleguen más baratos a la gente”.

Entonces hizo una propuesta interesante que podría permitir, según su punto de vista, una baja de los precios de los autos en el mercado doméstico.

“Yo entiendo que hoy sacar un impuesto tiene que venir compensado por otro. Pero si se elimina el impuesto al cheque y eso hace que se vendan más autos, probablemente lo que se deje de percibir se va a recuperar por el lado del IVA, como pasó con la escala 2 del impuesto interno. Además, eso te da también una recaudación más orgánica”, comentó.

En función del controvertido tema de la carga impositiva, y tomando el caso de Longvie que decidió mudar su producción a Catamarca porque se eliminaron impuestos provinciales, se le consultó respecto al tipo de diálogo que tiene la automotriz con los gobernadores de Buenos Aires y Córdoba para discutir esa tan necesaria matriz impositiva.

El ejecutivo dijo que la última reunión con el primer mandatario bonaerense, Axel Kicilloff, “fue a principios del año pasado, hace mucho que no nos vemos. Sería bueno tener un diálogo un poco más fluido. Hoy en día no lo tenemos, no porque ninguna de las partes lo proponga, sino porque tenemos agendas complejas y tenemos que ver también cuáles son las necesidades de la provincia”, explicó Zuppi.

“Con (Martín) Llaryora hay un trabajo un poco más en conjunto. El también es proindustria y está tratando de que la industria todavía se fortalezca un poco más”, respondió.

Un hombre con traje oscuro y camisa blanca gesticula con las manos mientras conversa frente a otras personas en una sala

La otra noticia fuerte de la semana en la industria, la inversión de Toyota. Se le preguntó a Zuppi si en un escenario de crisis para la producción automotriz argentina, ese anuncio es un indicador que muestra que no se está viviendo un proceso de desindustrialización o si el caso Toyota es un caso aislado.

“No creo que lo de Toyota sea una isla. A mí me parece que lo que hay que hacer es buscar los medios. Cuando entra Toyota con un anuncio como este, con el RIGI, lo que muestra es que encontró los medios para poder invertir y para poder ver cuál es el mercado a futuro. La industria automotriz no invierte para un año o dos años, sino para diez años. A mí me parece que lo de Toyota debe ser seguramente una estrategia regional o global”, señaló Zuppi.

En el mismo hilo de su respuesta, el ejecutivo hizo un punto para dar su punto de vista del momento industrial automotriz argentino.

“La industria está pasando un momento dífícil, pero no creo que sea problema de vida o muerte. Me parece a mí que lo que tenemos que hacer es defenderla y trabajar para que sea cada vez más grande en Argentina. Toyota estará en ese ritmo y nosotros también, con el ingreso de las dos pickups el año pasado y la nueva fábrica de motores. Es seguir apostando a Argentina y al know how que tenemos acá”, sostuvo.

Respecto al mercado actual, Zuppi dijo que se espera que el año cierre “entre 515.000 y 520.000 autos y vehículos comerciales livianos, una caída algo por encima del 10%”.

Sin embargo, también pronositó que “para el año que viene esperamos algún tipo de reactivación del mercado, porque en cada año impar, año de elecciones en Argentina, sean presidenciales o de medio término, el consumo y el mercado se mueven un poco más. Aparecen nuevas opciones, quizás alguna baja de tasas o alguna baja de impuestos que puedan reactivar el consumo, que la gente tenga acceso a poder comprar un poco más de bienes”, finalizó.

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