Ante empresarios en el Coloquio de IDEA, la CGT consideró que “la representación sindical no debe limitarse sólo a los trabajadores formales”
Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, participó este viernes del panel “Cómo se construye la influencia hoy” en el marco del 62° Coloquio de IDEA, que se desarrolló en Mar del Plata. Jerónimo compartió el escenario con María Migliore, cofundadora de Popurrí, y Diego Leuco, director de contenidos de Resumido, en la última jornada del encuentro empresarial, que llevó como lema “Invirtiendo la historia. 20 años: de promesa a potencia”.
El dirigente sindical, que también se desempeña como secretario general del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio y Afines de la República Argentina (SEIVARA), centró parte de su exposición en la desconfianza social hacia las instituciones. “No estar a la altura nos fue llevando a ese grado de desconfianza” respecto de las instituciones y sostuvo, y agregó que esa desconfianza es alimentada porque “la sociedad considera que las instituciones no le resuelven los problemas cotidianos”. Ante ese diagnóstico, planteó que la reconstrucción del vínculo institucional requiere acciones concretas y que en el caso del sindicalismo y los empresarios hay que “trabajar en la construcción de ámbitos saludables de encuentro y diálogo entre empleados y empleadores”.
Jerónimo dedicó un tramo de su intervención a la irrupción de la inteligencia artificial en las relaciones laborales. “No tenemos que mirar cómo la frenamos, sino cómo complementamos la inteligencia artificial para mejorar la vida de los trabajadores”, afirmó. El sindicalista planteó que todas las herramientas que generen competitividad para las empresas deben analizarse también desde la perspectiva de la formación: “cómo capacitar a los trabajadores para que sean más calificados y puedan aportar a ese nuevo escenario laboral”.
El dirigente vinculó esa discusión con el modo en que el sindicalismo construye representación. Según planteó, esa representación se edifica a partir “de escuchar y ser escuchado, con tolerancia y concordancia”, en momentos donde, según su diagnóstico, predominan los discursos virulentos. “Si queremos seguir siendo representantes del trabajo, tenemos el deber de interpelar a los nuevos trabajadores”, señaló.
El dirigente de la central gremial también describió un cambio generacional en la forma de vincularse con el trabajo. Las nuevas generaciones, dijo, no solo valoran lo salarial, sino que intercambian tiempo por trabajo en un contexto de mayor dinamismo. Antes se pensaba en un trabajo en el cual jubilarse. Eso no existe más".
En este contexto es que la representación gremial busca encajar en un nuevo contexto. Y lo graficó señalando que “hoy no alcanza con defender derechos adquiridos: hace falta ofrecer qué pueden aportar los trabajadores y dar discusiones que resultan saludables para la organización sindical y para el crecimiento empresarial”.
El cosecretario cegetista destacó que la incorporación de jóvenes y mujeres a los espacios gremiales permite sostener una perspectiva de corto y largo plazo dentro de la organización. Pero, en paralelo, advirtió sobre la situación del mercado laboral en donde la precarización y los empleos de plataforma crecen más que el trabajo en relación de dependencia.
“El empleo formal hoy es un sector cada vez más chico, atravesado por el pluriempleo y la migración laboral hacia la informalidad. Por ese motivo es que la representación sindical no debe limitarse a los trabajadores formales, sino ser transversal a todas las modalidades de empleo. Nosotros le hablamos a un sector cada vez más chico”, reconoció, y planteó el interrogante de cómo recuperar trabajos con derechos en ese marco.
Hacia el cierre de su exposición, Jerónimo subrayó la necesidad de recuperar la noción de que el trabajo ordena socialmente y que el esfuerzo individual habilita el crecimiento. En esa línea, cuestionó la idea de una estabilidad macroeconómica desvinculada de lo social. “No alcanza con la estabilidad macro, eso está bien, el superávit y la baja de la inflación, pero tiene que ir acompañado de un equilibrio social”, expresó.
El dirigente planteó que todos los sectores tienen el deber de aportar a ese equilibrio y cuestionó la idea de un Estado que se desentienda de los problemas estructurales de la sociedad. Cerró su intervención con un planteo sobre la necesidad de sostener de manera simultánea estabilidad productiva, social e institucional como condición para el desarrollo del país.
Por último, a la salida de su exposición, el delegado sindical habló con periodistas e hizo referencia a la sesión del próximo 15 de octubre en la que la oposición busca derogar el decreto 70/2023 como consecuencia de la ley de tierras.
“Nosotros lo repudiamos de arranque ese DNU, no existía ninguna necesidad de urgencia en ese momento entendimos que ese gobierno lo construyó con una carga ideológica y lamentablemente en estos últimos días vemos como con un fallo de la Corte Suprema que no entendemos por qué algo que ya se había resuelto en el Congreso sobre la liberación de la ley de tierras. A nosotros nos parece sumamente importante que se trate y se pueda bajar el DNU 70″
Con respecto a la relación con el Gobierno, Jerónimo dijo que es “intermitente. El gobierno hace oídos sordos, se desentiende de los trabajadores, no solo de los formales sino de todos los sectores del trabajo. Lo mismo con la deuda de las familias que dice que es un problema entre privados y la gente se endeudó porque no llega a fin de mes, no porque se fue de viaje”.