Aumentó el colectivo: cuáles son los tres precios diferentes que quedaron en la Ciudad y provincia de Buenos Aires
Este jueves, 1° de octubre, aumentó el boleto de colectivo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y en la provincia de Buenos Aires, una suba que implicó un nuevo golpe al bolsillo de los usuarios. Los ajustes acumulados desde enero superaron ampliamente la inflación informada hasta agosto y, en el caso bonaerense, el valor del pasaje mínimo casi se duplicó. En contraste, la tarifa de las líneas nacionales permaneció sin cambios desde agosto, una situación que genera tensiones con las empresas del sector.
En la Ciudad, el boleto mínimo pasó a $920 tras un aumento de 3,7%. En la provincia de Buenos Aires, la tarifa inicial llegó a $1.323 luego de un ajuste de 4,3%. Las líneas nacionales, que conectan la Capital Federal con el conurbano y están bajo control del Gobierno, no comunicaron modificaciones para octubre.
La diferencia entre las tres tarifas muestra ajustes distintos durante el año. El boleto mínimo porteño era de $620 en enero y ahora alcanzó los $920 en octubre. En la provincia, el valor inicial pasó de $688 a $1.323. En las líneas nacionales, el pasaje mínimo subió de $494 a $742, pero el último incremento rigió entre mayo y junio.
La actualización que entró en vigencia este jueves respondió a las decisiones que cada gobierno toma para cubrir los mayores costos del traslado de pasajeros. Las administraciones pueden trasladar esos aumentos al precio que abonan los usuarios o ampliar los subsidios que reciben las empresas de transporte.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el incremento de octubre fue de 3,7%, dos puntos por encima del último dato de inflación. Con la nueva tarifa, el boleto mínimo quedó en $920, frente a los $620 que rigieron en enero. La variación nominal entre ambos valores fue de $300.
El aumento acumulado durante el período superó la inflación de 21,3% que informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) entre enero y agosto. La suba porteña acumulada desde enero ronda el 48 por ciento.
El valor de octubre forma parte de un esquema de ajustes mensuales. La Ciudad toma como referencia la inflación y le suma dos puntos porcentuales (p.p.) para definir el incremento de cada período. Ese mecanismo explicó la sucesión de actualizaciones que llevó el boleto mínimo de $620 a 920 pesos.
El nuevo precio también dejó una diferencia de $403 frente al valor mínimo que rige desde este jueves en la provincia de Buenos Aires. Mientras un pasajero paga $920 por el tramo inicial dentro de la Ciudad, en el territorio bonaerense el mismo punto de partida tarifario llegó a 1.323 pesos.
La provincia de Buenos Aires aplicó una suba de 4,3% en octubre, superior al 3,7% que dispuso la Ciudad. El boleto mínimo pasó a $1.323, el valor más alto entre las tres categorías de servicios analizadas.
En enero, el pasaje mínimo bonaerense era de $688. La diferencia con el precio vigente desde el 1° de octubre es de $635. La tarifa casi duplicó el importe que tuvo al comienzo del año: una duplicación exacta habría llevado el valor a 1.376 pesos.
El salto acumulado del boleto mínimo provincial se acercó al 92%, muy por encima del índice de inflación de 21,3% que difundió el Indec para el período comprendido entre enero y agosto.
La diferencia entre la tarifa provincial y la de la Ciudad quedó en $403. Pero la brecha con las líneas nacionales es todavía mayor: el boleto mínimo de los servicios bajo regulación federal quedó en $742, por lo que el pasaje bonaerense resultó $581 más caro.
La comparación entre enero y octubre muestra que el aumento nominal de la provincia fue el mayor de los tres sistemas. El valor bonaerense subió $635; el de la Ciudad, $300; y el de las líneas nacionales, 248 pesos.
Los aumentos en el precio de los pasajes responden a las decisiones de los distintos gobiernos sobre cómo distribuir el costo del transporte de pasajeros. Cada jurisdicción decide qué parte del aumento recae sobre el usuario a través del boleto y qué parte cubre mediante subsidios a las empresas.
Ese criterio permite que las tarifas evolucionen de forma distinta aun dentro del área metropolitana. La Ciudad y la provincia aplicaron actualizaciones mensuales, mientras las líneas nacionales no recibieron incrementos después de julio.
Las líneas nacionales siguieron otra dinámica. El Gobierno autorizó entre mayo y junio aumentos de 2% a mitad de cada mes. La medida distribuyó una suba total de 6% en tres meses, con el objetivo de generar una menor presión sobre la inflación. La falta de nuevos ajustes después de julio amplió la distancia con las tarifas de la Ciudad y de la provincia.
Ya en su momento, fuentes empresariales consultadas por Infobae evaluaron que el ajuste de 6% repartido en tres meses no alcanzó para cubrir el aumento de los costos y la inflación acumulada. “Es un 6% dividido en tres meses. O sea, 2 mensuales aproximadamente. Por debajo de la inflación”, sostuvo una fuente del sector. La misma fuente adelantó que la brecha con la Ciudad y la provincia de Buenos Aires aumentaría porque ambas jurisdicciones continuarían con subas mensuales vinculadas a la inflación más dos puntos. La diferencia ya se reflejó en los valores vigentes desde este jueves.
La falta de ajustes en las líneas nacionales provoca tensiones con las empresas de colectivos. Según pudo saber Infobae, las conversaciones entre las compañías y la Secretaría de Transporte continúan, aunque no se programó una reunión para avanzar sobre una nueva actualización tarifaria.
El último encuentro estaba previsto para el 27 de agosto en el piso 12 del Palacio de Hacienda. La convocatoria se suspendió a último momento y desde entonces no se informó una nueva fecha para retomar formalmente las conversaciones.