El FMI advirtió que es importante que el crecimiento "se amplíe y se distribuya en forma equitativa"
El Fondo Monetario Internacional advirtió este jueves que es importante que el crecimiento en Argentina, que hasta ahora se ha visto enfocado en determinados sectores como energía, minería o agricultura, “se amplíe y se distribuya en forma equitativa”.
En una conferencia de prensa en Washington, la directora de Comunicaciones del Fondo, Julie Kozack, contestó varias preguntas sobre Argentina, luego de que una misión técnica del organismo culminara el martes su visita en Buenos Aires para la tercera revisión del programa.
Encabezados por Joyce Wang, los representantes del FMI examinaron durante 10 días los números de la economía y se entrevistaron con funcionarios y actores sociales. Elaborarán en las próximas semanas un informe técnico que se elevará al Directorio Ejecutivo del organismo para su aprobación final, que significaría la liberación de un desembolso de US$800 millones. Kozack dijo que esta discusión “continuará por varias semanas”.
Mientras los técnicos permanecían en el país, se conocieron algunos datos negativos como la caída de la actividad económica en julio, el pronóstico del JPMorgan de una recesión en el tercer trimestre y el aumento de la pobreza en el primer semestre. Además, en ese lapso el riesgo país alcanzó los 609 puntos.
Consultada si el FMI estaba preocupado por este panorama, Kozack primero elogió los progresos en la estabilización de la economía. “Argentina ha avanzado significativamente en la restauración de la estabilidad macroeconómica en un entorno muy desafiante, con lo que antes era una alta deuda y también una inflación muy alta. Así que hemos visto una gran caída de la inflación en los últimos años. Hemos visto un fortalecimiento de la posición externa a medida que se han acumulado reservas. Hemos visto bastante disciplina fiscal y pasar del déficit al superávit fiscal”, dijo.
“Así que toda esta estabilización es importante y es una base clave para un crecimiento sostenible en Argentina”, agregó.
Sin embargo, a continuación señaló: “ Hay un reconocimiento conjunto entre el FMI y las autoridades argentinas de dos aspectos en el ámbito del crecimiento. Uno es que el trabajo para fortalecer realmente la resiliencia de Argentina debe continuar”.
Luego agregó: “Y otro reconocimiento conjunto es que es importante asegurar que el crecimiento, que hasta ahora ha sido sobre todo en los sectores de energía, minería y agricultura, se amplíe y se distribuya de forma más equitativa entre sectores de la economía, pero también entre trabajadores”.
“Así que eso significa que, ahora mismo, gran parte del foco de las discusiones, además de los detalles del programa, es realmente cómo puede Argentina consolidar las ganancias de la estabilización alcanzada y ampliar esas ganancias en toda la economía”.
“Y esto va a ser esencial para apoyar, obviamente, una inversión más fuerte. Va a ser importante apoyar un crecimiento económico duradero. Va a ser importante apoyar la creación de empleo. Y, en última instancia, todo esto es importante para mejores oportunidades para el pueblo argentino, que es, por supuesto, el objetivo final”, señaló Kozack.
Respecto de si el Gobierno alcanzaría la meta fiscal o de reservas en esta tercera revisión, y también el impacto de la baja en la recaudación impositiva, Kozack dijo que estos temas “forman parte de esas discusiones que se están llevando a cabo entre el FMI y el equipo sobre el posible impacto en los ingresos fiscales”.
Se estima que el Gobierno no alcanzaría la meta fiscal del primer semestre, pese a una flexibilización de la revisión anterior que redujo el objetivo de $8,4 billones a $6,8 billones a fines de junio. Podría haber afectado la caída de la recaudación, la postergación del pago del impuesto a las Ganancias, pero también las dificultades de continuar con el ajuste.
El objetivo de reservas para junio, en cambio, fue alcanzado y eso fue resaltado por Milei en su paso por Nueva York y Paris. “Tenemos una bazuka de reservas”, dijo el presidente.
Consultadas sobre otros temas más globales, como el alza de la inflación como consecuencia de la guerra en Irán, Kozack dijo que, si bien las nuevas previsiones se publicarán en el marco de la Asamblea anual del FMI en Tailandia, que se llevará a cabo a mediados de octubre, “el shock energético, que forma parte de lo que alimenta la inflación general, aún no ha terminado. Los precios del petróleo y el gas siguen elevados".
"También hemos visto precios de productos refinados bastante altos. Y hemos visto un aumento en la demanda de energía proveniente de la IA. Y esto ha hecho que en muchos países la inflación se haya mantenido bastante persistente. El proceso de desinflación en algunos países se ha estancado y que las presiones inflacionarias son persistentes en muchas economías”, agregó.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín