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infobae.com · hace 7 horas · Fernando Meaños

La soja trae alivio al Gobierno: liquidó USD 3.200 millones en septiembre y aportará otros USD 11.000 millones hasta el verano

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Tal como sucedió a la misma altura del año pasado, la liquidación del complejo sojero le aporta señales de tranquilidad a las cuentas del Gobierno, en el marco de un proceso de dolarización de carteras que se intensificará a medida que se acerque el año electoral. La soja liquidó USD 3.228 millones en septiembre, un 17% por encima del mes anterior. Pero eso no es todo: la buena cosecha y los precios altos le traerán otros casi USD 11.000 millones entre lo que queda de 2026 y el comienzo del verano.

Más allá del aporte de divisas de otros complejos exportadores, como la energía, este año la soja será vital para responder a la demanda de dólares. Su aporte llegará en un modo más uniforme que en años anteriores, en los que las distintas versiones de “dólar soja” condicionaron la liquidación. Según CIARA-CEC, la cámara del sector, en septiembre también hubo “un flujo sostenido de embarques de maíz”. La entidad evitó la comparación con septiembre de 2025, cuando la eliminación temporaria de las retenciones había generado un pico de liquidación de USD 7.100 millones. La cámara informó una liquidación acumulada de USD 22.275 millones entre enero y septiembre que todavía se ubica un 22% por debajo del mismo período del año anterior.

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El último trimestre del cuarto trimestre traerá más dólares todavía. El consultor agropecuario David Miazzo explicó que el valor de la soja pendiente de comercialización alcanzó un récord de USD 10.900 millones, medido a precios FOB, a partir de una combinación de precios firmes, las 21 millones de toneladas todavía sin vender y una producción que se mantuvo en niveles altos.

Se trata de dólares muy relevantes para que el Gobierno cierre sin sobresaltos las cuentas de 2026 manteniendo lo que logró hasta ahora: que la estabilidad del dólar evite cualquier traspaso a los precios y mantener, en la medida que sea posible, las compras del BCRA para alimentar las reservas.

Los compromisos financieros que le quedan al Gobierno en este 2026 lucen resueltos con la acumulación de dólares del primer semestre. Para 2027 hay más interrogantes, con USD 24.900 millones de vencimientos de capital e intereses sumando al FMI, organismos internacionales y bonistas privados. Entre otras fuentes, el Gobierno espera contar con USD 3.600 millones remanentes de 2026.

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Pero al mismo tiempo, la demanda no se detiene. La compra de billetes por parte de personas físicas fue de USD 3.300 millones en julio y de USD 2.800 millones en agosto. La habitual presión dolarizadora sobre el tipo de cambio previa a las elecciones parece haber comenzado antes de tiempo. Y el mercado recuerda el antecedente de 2025, cuando antes de votar hubo meses con compras superiores a USD 5.000 millones.

La oleaginosa aportará gran parte de la oferta, por lo menos hasta fin de año. El dato clave es la soja sin vender, que tomando el período enero-septiembre se encuentra en un nivel elevado. “El volumen que queda por vender es el segundo más alto de la última década”, señaló Miazzo, quien añadió que el nivel actual también responde a que solo se comercializó el 57% de la producción, por debajo del 64% de la campaña pasada.

Ese escenario se combina con precios altos y una cosecha que si bien no superó el máximo histórico, fue de 50 millones de toneladas y se ubicó cerca de los registros de los dos ciclos anteriores. Miazzo recordó que el 70% de la producción se hace sobre campos alquilados y se paga con soja, lo que también acelerará su comercialización.

Desde el punto de vista macroeconómico, consideró que ese stock puede aportar divisas cuando habitualmente se reduce la liquidación del sector agrícola. “Es un buen dato porque ayuda a generar oferta de divisas en esta época del año: octubre, noviembre y diciembre suelen ser meses más flacos, hasta que entra con fuerza el trigo en enero”, explicó. A su vez, sostuvo que la eventual aceleración de las ventas contribuiría a sostener la oferta en el mercado cambiario: “En términos macroeconómicos, es una buena noticia”.

Otro consultor, Javier Preciado Patiño tiene un cálculo algo menor sobre la soja que queda por vender, pero también explica que “hay pocos motivos para retener” los granos en los silobolsa. Destaca que este año no hay medidas cambiarias que concentren las operaciones en períodos cortos. “No hay un ‘dólar soja’ que haga que todo el mundo salga a vender de golpe. Eso le da estabilidad al mercado. Tampoco hay una expectativa de una devaluación fuerte e inmediata. No hay incentivos para no vender ahora”, señaló.

Según su estimación, los ingresos que aún faltan por el complejo sojero se distribuirán en el corto plazo. “Lo que falta por ingresar, sean USD 9.000 millones o USD 10.000 millones y pico, va a entrar de acá a que termine la campaña comercial en marzo del año que viene”, sostuvo. En particular, ubicó una parte relevante de ese flujo entre octubre y diciembre.

Preciado Patiño señaló que la menor salida de poroto de soja al exterior también cambió el ritmo de la demanda. “De las 12 millones de toneladas de poroto que se vendieron el año pasado, o en la campaña pasada, a través de los distintos dólar soja, estamos pasando a una campaña de exportación de poroto normal, de alrededor de seis millones de toneladas”, afirmó. En ese escenario, indicó, la industria aceitera concentra la demanda y procura mantener una actividad sostenida: “La industria está comprando y exportando de manera muy pareja. La molienda de soja se ubicó en 4,2 millones de toneladas durante los últimos cuatro meses, con un nivel muy estable”.

Para el consultor, esa dinámica evitaría una caída abrupta de las divisas del sector durante el último trimestre. “El flujo de dólares, al menos durante el último trimestre del año, va a ser bastante estable y no va a traer sorpresas desagradables en materia de liquidación de divisas por parte del complejo sojero”, aseguró. A ese aporte podría sumarse el maíz: “El precio del maíz está firme y el mercado también. Me da la impresión de que va a contribuir durante el último trimestre a aportar dólares a la Argentina”.

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