← Volver
clarin.com · hace 8 horas · Clarin.com - Home

“Excepcionalmente barato”: la carne de cerdo brasileña mete presión a los precios argentinos y crecen las importaciones

Google

El abaratamiento “excepcional” de la carne de cerdo brasileña amplió la brecha de precios con Argentina al 60%, presionando los valores internos y alentando las importaciones desde el país vecino.

Según un informe de Ieral, actualmente el kilo vivo de cerdo argentino se negocia se vende a US$ 1,45, mientras que en Brasil descendió de tal manera, que actualmente el precio de referencia se ubicó en US$ 0,89 por kilo.

Esta diferencia se explica por el “abaratamiento del cerdo brasileño”, ya que, mientras en Argentina precio se mantiene dentro del rango observado en los años anteriores, en Brasil pasó de US$ 1,46 el kilo vivo en enero de este año a US$ 0,89 en agosto, una caída del 40%.

“Este movimiento coincide con una producción brasileña que continúa expandiéndose y con una creciente necesidad de colocar mayores volúmenes tanto en el mercado interno como en el externo”, explicó el trabajo de Ieral.

Uno de los destinos de ese exceso de producción (crecería 3,2%, mientras que el consumo interno solo 1,1%) es Argentina, que está absorbiendo una parte de esa mayor oferta brasileña.

Brecha de precios entre Brasil y Argentina.

Así, las importaciones entre enero y agosto alcanzaron las 41.400 toneladas de carne porcina provenientes del país vecino, 20% más que un año atrás y más de siete veces el volumen de 2024. “Es el mayor registro para ese período desde al menos 2010”, sostuvo el informe.

Al mismo tiempo, el valor unitario medio de esas operaciones cayó cerca de 10%, al pasar de US$ 2.845 a US$ 2.562 por tonelada.

“Por ahora, el principal canal de impacto parece ser el precio antes que el desplazamiento físico de producción local”, sostuvo Ieral, ya que las importaciones equivalen alrededor de 6,2% del consumo aparente local, un porcentaje significativo, pero no inédito, mientras que la producción argentina alcanzó unas 877.000 toneladas en los últimos doce meses y creció 11,5% interanual.

Pero más allá de que representa una pequeña parte del consumo interno de nuestro país, la misma puede “actuar como referencia competitiva para frigoríficos, industrias y cadenas comerciales y limitar la separación entre precios internos y externos”, al “disponer de una alternativa importada más barata, que amplía las opciones de abastecimiento y limita cuánto pueden separarse los precios argentinos de los valores externos”.

“Una participación relativamente reducida en cantidades puede, en consecuencia, generar un efecto proporcionalmente mayor sobre los precios”, sostuvo.

Por eso, el informe remarcó que, más allá de cuánto tiempo persista el actual diferencial de precios, el episodio vuelve a poner en primer plano la competitividad de la producción argentina. “Para las granjas, una mayor exposición a Brasil obliga a profundizar las mejoras de eficiencia dentro de los establecimientos — productividad por madre, conversión alimenticia, sanidad, genética, utilización de instalaciones y escala—, particularmente entre aquellos productores que operan con costos más alejados de las mejores prácticas”, subrayó.

De esta manera, “una competencia importada persistente, aun cuando represente una proporción limitada del mercado, puede reducir márgenes y afectar decisiones de inversión en los establecimientos menos eficientes”.

La carne de cerdo, un aliado del bolsillo de los argentinos: con lo que vale un kilo de asado, pueden comprarse tres de pechito

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín