Coloquio de IDEA: los empresarios advierten por la actividad y el empleo, pero esperan una recuperación en 2027
Mar del Plata.- Enviadas especiales. La primera jornada del 62° Coloquio de IDEA, el tradicional evento que reúne a empresarios, políticos, legisladores y algunos de los máximos referentes locales e internacionales en Mar del Plata, dejó un diagnóstico con fuertes contrastes sobre la situación económica y las perspectivas para el próximo año.
Las opiniones cambian dependiendo del sector: algunas empresas de los sectores “ganadores” reconocen el buen momento que atraviesan actividades como la energía y la minería; otras detectan cierta estabilización o mejoras puntuales; y hay compañías que todavía operan con niveles muy inferiores a los de años anteriores y no encuentran una demanda sostenida que permita hablar de un repunte generalizado.
En este escenario, la situación de la actividad económica y el empleo, la necesidad de recuperar la inversión, las dificultades que generan las tasas de interés, la presión impositiva y los problemas de competitividad aparecen entre las principales preocupaciones. Al mismo tiempo, varios ejecutivos consultados durante el encuentro empresario proyectan un escenario algo más favorable para 2027, aunque con diferencias importantes según cada negocio. Hay, además, un consenso que se repite sin distinción de sector económico: la estabilidad macroeconómica, el déficit fiscal y el respeto por los contratos deben mantenerse, independientemente del resultado de las elecciones presidenciales de 2027.
Si bien los empresarios miran el año que viene con mucha distancia -“Es como pensar de acá a 10 años”, sostuvo un ejecutivo que maneja operaciones en la Argentina y la región-, es algo que observan de cerca, sobre todo por la volatilidad que traen aparejados los periodos electorales en la Argentina. En esa línea, sin dar nombres propios, el consenso empresario apunta a no desarmar lo conseguido hasta el momento, sino construir sobre esa base.
La industria es uno de los sectores que resultó más golpeado en el último tiempo, con reducción de producción, despidos y poca cantidad de contratos. Federico Amos, CEO de Acindar, describió una recuperación que todavía no logra consolidarse de manera uniforme. “En 2024 el mercado cayó 30%; en 2025 recuperó 5% y 2026 está estable. La recuperación está siendo irregular”, afirmó.
El ejecutivo explicó que la compañía no observa una demanda incremental sostenida en el negocio de la construcción -en parte, por el fin de la obra pública y por el encarecimiento en dólares de los costos de construcción- y que también registra cierta afectación en el segmento industrial.
Para Amos existe una diferencia entre la evolución de las principales variables económicas y lo que ocurre en la economía cotidiana. “En lo que respecta a la macro, tuvo una evolución favorable. Lo que tiene que suceder es que la micro tenga más actividad y que crezca el consumo. Hoy hay muchos sectores afectados”, sostuvo. En este escenario, parte del consenso empresario señala la recuperación de los salarios como una de las vías para reactivar el consumo y el nivel de ventas de las empresas.
Los números aportados por dirigentes de otras compañías durante el encuentro también muestran diferencias importantes entre las distintas actividades.
Desde una de las compañías líderes en consumo masivo de bebidas con y sin alcohol señalaron que el nivel general se encuentra alrededor de 15% por debajo de 2023 y remarcaron que el desempeño del sector energético no alcanza para compensar la caída del resto de las actividades.
En el caso puntual de las bebidas, definieron 2026 como un año difícil para el consumidor, aunque actualmente el consumo se encuentra estable: dejó de caer, aunque todavía no muestra una expansión significativa.
Frente a ese escenario, las empresas apuestan a la innovación en sus productos para generar nuevas oportunidades de crecimiento. Entre las alternativas aparecen latas de cerveza más chicas, versiones sin alcohol, productos sin gluten y bebidas saborizadas. La expectativa es que el próximo año resulte más favorable. “Estamos proyectando un mejor 2027”, afirmaron.
La mirada hacia adelante, sin embargo, también está acompañada por una agenda de temas pendientes. “El desafío es productividad y competitividad. Puertas adentro somos muy productivos”, señalaron. En la misma línea, pero con miras al comercio exterior, dijeron: “No podemos seguir exportando impuestos”.
En líneas generales, el foco de la primera jornada del Coloquio se centró en la necesidad de mantener una macroeconomía estable, sostener un esquema de libre mercado, combatir el contrabando y reducir la informalidad para generar espacio para una baja de impuestos. Según estimaron referentes del sector, alrededor del 50% de la economía opera en la informalidad. Para modificar esa situación, consideraron necesario alcanzar consensos políticos.
En el sector automotor, resaltan que los patentamientos se ubican 13% por debajo del año del cambio de gobierno, mientras que la producción cayó 17%. En el primer caso, la caída es más llamativa ya que la industria esperaba un mercado de alrededor de 630.000 unidades para este año, cifra que recortaron a mitad de año a alrededor de 550.000 registros de autos cero kilómetros.
En comercio masivo también aparecen algunas señales puntuales de mejora, aunque las perspectivas para 2027 siguen siendo moderadas. Desde una gran cadena de supermercados señalaron que el consumo repuntó levemente durante los últimos dos meses y que septiembre se ubicó apenas por encima de lo que esperaba la compañía.
“El último trimestre va a marcar lo que será 2027”, indicaron. Según las estimaciones de analistas del mercado de consumo masivo que maneja la empresa, la expectativa para el próximo año se ubica entre un mercado flat y un crecimiento de alrededor del 1 por ciento.
Otra cadena de supermercados coincidió en señalar una evolución algo más favorable durante los últimos meses y afirmó que las ventas mensuales registran una tendencia ascendente.
Una perspectiva diferente apareció del lado de la industria pesada, donde identifican oportunidades para la Argentina vinculadas especialmente con el sector energético y con los cambios en el escenario internacional.
Desde una compañía con operaciones en Vaca Muerta consideraron que hoy la Argentina puede resultar atractiva para un inversor alemán frente a la imprevisibilidad que observan en otros destinos, como Qatar, Medio Oriente o Estados Unidos. Bajo esa mirada, los cambios que atraviesa el mundo pueden jugar a favor del país.
Uno de los puntos centrales es el desarrollo de la energía. De hecho, definieron a Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) como un “game changer” y señalaron que la Argentina se encuentra en una trayectoria que puede llevarla a exportar un millón de barriles por día. Entre las condiciones que consideran fundamentales para sostener proyectos de largo plazo apareció un concepto concreto: el respeto a los contratos.
Las expectativas no son iguales en todas las empresas. Desde el sector financiero, la perspectiva para el próximo año resulta más prudente.
Fuentes de una importante entidad bancaria consideraron que 2027 será similar a 2026. Según señalaron, el Gobierno toma algunas medidas con el objetivo de intentar reactivar la economía, pero las iniciativas no son representativas por su magnitud y no generan un impacto significativo.
El crédito constituye uno de los principales límites que observan. Desde la entidad afirmaron que las tasas todavía son elevadas y que no prevén un fuerte crecimiento del financiamiento durante el próximo año.
También pusieron el foco en el escenario político de 2027. Las fuentes estimaron que existirá riesgo político y que esa situación puede generar algún movimiento cambiario, aunque consideraron que el impacto no sería demasiado significativo porque, a su evaluación, el Gobierno cuenta con herramientas para sostener la situación.
Fabián Kon, presidente del 62° Coloquio de IDEA y CEO del Grupo Financiero Galicia, coincidió en que este será un año de crecimiento bajo. “Probablemente, se esperaba un crecimiento más alto. Va a terminar siendo un año de crecimiento, pero más bajo. El mercado esperaba un número más cerca del 3% y va a ser más bajo”, afirmó, en diálogo con Infobae. Según indicó, las últimas estimaciones para 2026 ubican el crecimiento entre 1,5% y 2%, mientras que para 2027 proyectó un rango similar al previsto originalmente para este año, de entre 2% y 3 por ciento.
Kon sostuvo que, en los procesos de estabilización que atravesaron otros países tras reestructuraciones económicas, hubo períodos de mayor inflación y desempleo, incluso con crisis más profundas, pero que los casos exitosos sostuvieron el rumbo: equilibrio fiscal y cumplimiento de los contratos. “El error más grande sería no sostener el rumbo”, planteó, y agregó que un gobierno puede asignar recursos a distintas prioridades dentro del presupuesto, siempre que no se afecte la administración sana del Estado.
La agenda del Coloquio se cruzó con la del propio Gobierno. Javier Milei encabezó ese mismo miércoles la Argentina Week en París, un evento paralelo con empresarios europeos, y participó de una entrevista en vivo transmitida desde la capital francesa en la que se refirió a varios de los temas que atravesaron la jornada de Mar del Plata.
Consultado sobre las condiciones para avanzar en una reforma tributaria, el Presidente diferenció las responsabilidades entre los distintos niveles de gobierno. “Argentina es un país federal y yo me puedo hacer cargo de las cuestiones impositivas a nivel nacional. Si les molesta ingresos brutos, tienen que ir y hablar con los gobernadores. Si les molestan las tasas municipales, tienen que hablar con los municipios”, afirmó.
Milei también vinculó el resultado de las elecciones presidenciales de 2027 con la evolución del riesgo país y de la inversión. “Una vez superado el test sobre si los argentinos quieren abrazar el cambio o quieren el pasado decadente, luego de eso, lo interesante es que se va a desplomar el riesgo país y la inversión va a volar. Nuestra idea es seguir bajando las retenciones, el impuesto a los débitos y créditos bancarios”, sostuvo, y agregó que la reforma tributaria hacia un sistema “con menos impuestos y más simplificado” requiere antes contar con recursos para financiar el gasto público.
El mandatario proyectó además que la economía argentina crecerá “el triple” que el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y sostuvo que ese ritmo puede potenciarse si se suman el agro, la energía, la minería y la economía del conocimiento. “Serán los argentinos, el año que viene, los que decidan el camino que quieren”, planteó, en referencia a las elecciones presidenciales de 2027, y advirtió que, de continuar el rumbo actual, prevé “redoblar el ritmo de las reformas”.
Entre los empresarios también surgió la expectativa de alcanzar hacia 2028 un escenario de estabilidad macro y la necesidad de acuerdos políticos que permitan sostener un proceso de crecimiento.
En ese intercambio apareció además una crítica a concentrar la discusión económica exclusivamente en el resultado fiscal. “Es miserable que nos conformemos únicamente con el déficit fiscal”, plantearon fuentes empresarias.
Además, remarcaron que un aumento de las exportaciones por sí solo no transforma la economía. “No cambiás un país sumando USD 20.000 millones en exportaciones. Cambiás un país dando las condiciones para que se desarrollen proyectos a largo plazo”, señalaron.
También vincularon las condiciones para crecer con la necesidad de generar consensos políticos, reducir la informalidad, mejorar el acceso al crédito y bajar la carga tributaria, como parte de una agenda que apunta a un modelo con mayor inversión.