Mostró cómo se abre una legendaria puerta de 102 años en la City porteña y se volvió viral: “Me da a Harry Potter”
Una enorme puerta de hierro y bronce se despliega en cámara, baja varios metros y deja al descubierto el acceso a uno de los edificios bancarios más antiguos de la City porteña. La escena, filmada en la esquina de Florida 99, en el microcentro porteño, muestra el mecanismo con el que se abre cada mañana el ingreso al edificio donde hoy funciona el ICBC y que hasta 2013 fue sede del histórico Banco de Boston.
El video, filmado por la usuaria de TikTok Eliana Giménez, se convirtió en tendencia al acumular 1,8 millones de reproducciones. La grabación exhibe el sistema de poleas eléctrico que permite subir y bajar la estructura, de cuatro toneladas de peso, fabricada en Inglaterra y en funcionamiento ininterrumpido desde la inauguración del edificio, en 1924.
La puerta se acciona todas las mañanas a las 10 AM cuando el banco abre sus puertas al público, un momento que reúne turistas y curiosos en la esquina de la calle Florida con la avenida Diagonal Roque Sáenz Peña. El dispositivo, compuesto por una estructura de hierro revestida en placas de bronce, conserva el mismo sistema de poleas instalado en la época del First National Bank of Boston, la entidad estadounidense que construyó el edificio como su casa matriz para Sudamérica.
La viralización del clip reactivó el interés por un edificio que combina valor patrimonial con un funcionamiento técnico poco habitual para una construcción centenaria. En los comentarios de la publicación, los usuarios destacaron la precisión del mecanismo y compararon la escena con la apertura de una bóveda de película, en referencia al tamaño y al peso de la pieza.
“Algo me da a Harry Potter”, “¿Es real? Siento que es IA?“, ”Estos edificios deberían ser patrimonio nacional", “Un banco no puede tener aura”, “Qué hermosura, asombrado”, fueron solo algunos de los mensajes que población la publicación.
El edificio se distingue por su estructura metálica revestida en estilo neoplateresco, una corriente ornamental surgida en España entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. La construcción funcionó como casa matriz de la entidad bancaria para toda Sudamérica y se levantó en simultáneo con la sede estadounidense, en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. Su volumen, con forma de proa, remata la esquina donde confluyen la calle Florida y la avenida Diagonal Roque Sáenz Peña.
Para sostener el edificio se emplearon 1.400 toneladas de acero, trasladadas en barco desde Estados Unidos. La fachada reproduce, además, ornamentos tomados de tres referencias del patrimonio español: el Hospital de la Santa Cruz de Toledo, el Convento de San Marcos de León y la librería de la Catedral de Santiago de Compostela.
Buenos Aires y la ciudad estadounidense de Boston consolidaron a comienzos de la década de 1910 un intercambio comercial intenso en torno a la exportación de lana y cueros. Ese vínculo llevó al First National Bank of Boston a desembarcar en la Argentina y, en 1917, adquirir un terreno de planta triangular en la esquina de la avenida Roque Sáenz Peña con las calles Florida y Bartolomé Mitre, en el corazón de la City financiera porteña. Según relata la tradición local, el día de la apertura de la sucursal se abrieron 73 cuentas corrientes en apenas dos horas.
La obra se completó en 1924, bajo la dirección del arquitecto inglés Paul Bell Chambers y su colega estadounidense Louis Newbery Thomas. El resultado fue una construcción de 115 metros de extensión, ajustada a las normas morfológicas vigentes para la Diagonal Norte: ocho metros de altura hasta el primer piso, 33 hasta la cornisa y 36 en el punto más alto del ático.
La fachada adoptó el estilo neoplateresco e incorporó esculturas de inspiración española, entre ellas réplicas del Convento de San Marcos de León y de la Librería de la Catedral de Santiago de Compostela, visibles en la arquería y la balaustrada del último piso.
La arquitecta Gloria Idelshon señaló, en la Guía Interactiva de la Arquitectura Argentina, que el rasgo más singular del edificio es la cúpula de tejas coloniales que remata la esquina, apoyada sobre un tambor con dos niveles de arquerías superpuestas. Según explicó, ese elemento genera un eje vertical que resuelve el quiebre entre las dos calles sobre las que se asienta la construcción, dado que el encuentro entre ambas no forma el ángulo recto habitual, sino uno agudo, producto del cruce entre la cuadrícula tradicional de la ciudad y el trazado de la diagonal.
Ese diseño le valió el Primer Premio Municipal en 1925, apenas un año después de su inauguración. En 2001, el estudio Hampton Rivoira llevó adelante una restauración integral de la fachada, que fue reconocida con el premio Obras de Intervención en Edificios de Interés Patrimonial, otorgado por la Sociedad Central de Arquitectos.