Tras la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping: una decisión de China desplomó el precio internacional de la soja
En el marco de un mercado mundial en extremo volátil, el precio internacional de la soja volvió a caer con fuerza este lunes tras conocerse que China no quitará aranceles a la oleaginosa estadounidense, dando por tierra las expectativas de los operadores tras la cumbre entre el presidente norteamericano, Donald Trump, y su par asiático, Xi Jinping.
La soja fue la única excluida en un listado conformado entre el Ministerio de Comercio chino y la Casa Blanca, por lo que el poroto, el producto que más compra el gigante asiático, seguirá contando con un arancel extra del 10%.
Esta decisión hundió esta jornada el precio internacional de la soja US$ 11,5 (-2,4%) hasta los US$ 473,35 la tonelada en el mercado de Chicago.
El impacto se sintió en el mercado local, con una baja de US$ 6 en el contrato de noviembre, que cotiza a US$ 372,5 la tonelada.
La exclusión de la soja fue el factor que explicó en gran medida la caída del commodity que más dólares deja en Argentina: “la lista de rebajas arancelarias que publicó China para productos agrícolas de Estados Unidos incluyó al maíz y al trigo, pero dejó afuera a la soja, que sigue con un arancel adicional del 10%; la desilusión expone a la oleaginosa a la presión de cosecha estadounidense”, sostuvo la analista de mercados y asesora financiera, Mariela Brandolin.
“El mercado además espera que la Casa Blanca comunique hoy los ‘acuerdos’ de la cumbre Trump–Xi del viernes, y la falta de detalles concretos mantiene a los fondos cautos”, agregó.
Para la especialista, la soja tuvo mucha suba previa por la expectativa de que, en ese encuentro, China elimine el mencionado arancele. “Eso no sólo no se dió, sino que además está latente la presión de cosecha, que en general, es bajista”, indicó.
“De hecho, la estadística dice que, la soja Noviembre en Chicago, solamente subió 44% de las veces en septiembre (desde el 2008). Clara señal de estacionalidad bajista en esta época”, sostuvo.
En cuanto al mercado local, Brandolin apuntó que este “no suele copiar exactamente las subas, y tampoco las bajas. Pero en este momento está bajando US$ 6 la soja noviembre, lo cual es bastante. La realidad es que las fábricas cuentan con stock y eso les da el sustento para no pagar nada extra por la soja”.
Para la analista de granos de la consultora Gestor Max, Luciana Bilbao, la decisión de China limita la competitividad de la soja estadounidense frente a la sudamericana, especialmente para los compradores privados del gigante asiático.
“En otras palabras, China sigue comprando soja de Estados Unidos, pero por ahora no apareció ese salto adicional de demanda que el mercado había comenzado a descontar antes de la reunión. Cuando una expectativa alcista ya está incorporada en los precios y después no se confirma en la magnitud esperada, el mercado tiende a corregir”, argumentó.
Por eso, “más que hablar de un cambio estructural de tendencia, hoy estamos viendo una combinación de corrección de expectativas sobre China, presión estacional de la cosecha estadounidense y cautela frente a la futura oferta sudamericana. Para el productor argentino, el dato importante es que Chicago está mostrando mayor debilidad, pero el mercado local todavía conserva precios relativamente firmes y oportunidades de cobertura para la campaña 2026/27”.
Para la asesora comercial, Paulina Lescano, hay otros factores que pesan en la baja además de la decisión china, como lo es la sobre compra de contratos por parte de los fondos especulativos y la política de tasas de la Fed.
“El mercado venía agotado en las subas: ya habían mostrado que con todo lo que estaba pasando en el mundo, a pesar de la guerra entre Rusia y Ucrania y del estrecho de Ormuz, ni la soja, el maíz, el girasol o el aceite, iban subiendo, ya habían encontrado un techo, y a eso se le suma que los fondos especulativos tenían una posición comprada récord que hacía prever una baja o dejaba al mercado supervulnerable, por lo que cualquier disparador podía generar una toma de ganancias".
Por último, Lescano contó que “otro factor es la suba de la tasa de referencia de la Fed, al hacer que, por ejemplo, el bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años tuviera un rendimiento cercano al 5%, lo que hizo que los fondos especulativos que estaban en granos traten de irse hacia un activo como este o de muy bajo riesgo”.
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