Se conoció la pericia sobre el hotel Los Sauces de la familia Kirchner: materiales de lujo y un dato que el informe no logra resolver
En la cuenta regresiva para el inicio del juicio oral y público contra Cristina y Máximo Kirchner sobre las maniobras de blanqueo, el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) recibió la pericia contable sobre el hotel Casa Patagónica Los Sauces, que a su vez integra el listado de bienes a decomisar en la causa Vialidad.
En la pericia se analizaron los contratos de alquiler firmados por la familia Kirchner y el Grupo JCR, cuyo titular era el empresario hotelero Juan Carlos Relats. Ante la “imposibilidad técnica de reconstruir la rentabilidad del negocio por falta de balances e información respaldatoria de la explotación”, el informe no logró saber si el hotel era rentable. Es decir, si iba a pérdida.
Sólo a través de un “método más directo, objetivo y sustentable fue comparar la tarifa diaria por habitación pactada contra los valores de referencia informados por la FEHGRA, se determinó que los valores que como operador Relats cobraba por habitación, “no resultan excesivos”.
Durante meses, el inicio del juicio contra la ex Presidenta y su hijo se vio retrasado a la espera de que se concluya con la pericia técnica sobre la inmobiliaria Los Sauces y otra sobre Hotesur SA -la firma dueña del hotel Alto Calafate-. En noviembre de 2024, la Corte Suprema de Justicia ordenó realizar el debate oral y público.
El TOF 5 -integrado por los jueces José Michilini, Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni- sostuvo que era necesario contar con toda la prueba suplementaria para dar comienzo al debate.
Este lunes, finalmente se entregaron las conclusiones. Clarín accedió al informe pericial requerido por el Tribunal de juicio, que en 32 páginas explica los aspectos que fueron analizados, la metodología aplicada y cuál era el objetivo central del estudio técnico que se requería previo al inicio del juicio oral y público cuyo inicio fue fijado para el 23 de octubre a las 10 de la mañana.
Cristina Kirchner está acusada de ser jefa de una asociación ilícita, lavado de dinero y dádivas. En tanto, su hijo y diputado nacional deberá responder como organizador de la asociación ilícita y el blanqueo de activos. Este expediente se concentró en las maniobras delictivas que se concretaron a través de la inmobiliaria Los Sauces SA.
Según la acusación, Los Sauces, que en teoría se dedicaba a la actividad inmobiliaria y hotelera, se utilizó para canalizar fondos de que los Kirchner recibían de parte de los grupos Báez e Indalo.
Entre 2009 y 2016, Los Sauces habría facturado a esas empresas 25.968.042,30 pesos en concepto de alquileres, cifra que, de acuerdo con el requerimiento, representaba el 88% de su facturación.
La acusación sostiene que algunos contratos recaían sobre propiedades que no resultaban necesarias para la actividad de las locatarias, o establecían valores superiores a los de mercado.
Una vez ingresado el dinero a la sociedad Los Sauces, sus accionistas -Néstor y Cristina, luego ella y sus hijos- habrían retirado más de 10 millones de pesos mediante distintos conceptos.
La justicia acusa a los imputados del presunto empleo de esa sociedad y de sus bienes inmobiliarios y hoteleros para recibir fondos mediante contratos de locación y otras operaciones con empresas de los grupos Báez e Indalo, darles apariencia legítima y finalmente incorporarlos al patrimonio de sus accionistas.
Entre los inmuebles de la inmobiliaria se encuentra el hotel Casa Patagónica Los Sauces.
La firma se le alquiló ese hotel boutique al Grupo Relats para su explotación comercial. Es un exclusivo establecimiento lindante a la casa de Cristina Kirchner en El Calafate. Fue ella la responsable de ocuparse de la decoración de ese inmueble.
Compuesto originalmente por tres cabañas de seis departamentos cada una (sumando 18 habitaciones de un dormitorio, baño, living VIP y parque) la estructura se amplió sobre un terreno que le pertenecía a Austral Construcciones -firma insignia de Lázaro Báez-, y sumó dos inmuebles de 804 m² cada uno (diez habitaciones con baño por inmueble, incluyendo dos suites presidenciales, living VIP y parque) y un Club House de 512 m².
El informe técnico da cuenta de que, en lo que concierne a sus materiales y terminaciones, el hotel boutique, cerrado desde el año 2016, está “construido con materiales de primera calidad (pórfidos patagónicos y maderas) emulando la estética de las estancias patagónicas del siglo pasado”.
Una palabra sobresale a la hora de explicar su categoría: se trata de un hotel “de lujo”. En su momento, llegó a emplear a unas 50 personas en plena temporada turística.
La Justicia quiso saber si los precios de las habitaciones que ofrecía el hotel correspondían a valores de mercado. Allí los peritos contables de Tribunal de Tasación de la Corte Suprema de Justicia se encontraron con la primera dificultad.
“Se observa que el precio diario por habitación pactado se situó, en la totalidad de los casos, por debajo de la referencia institucional fijada por la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), destacándose que dicho antecedente constituye la única pauta referencial objetiva y documentalmente acreditada con la que se cuenta en autos para el período analizado. En relación a dicha evaluación, no resultaría excesivo lo pactado entre las partes”, dice la pericia.
Pero hay una salvedad importante: el contrato de locación evalúa la cesión del uso y goce del inmueble en base a parámetros del mercado locativo de la plaza y no al resultado del riesgo empresarial de la explotación. Es decir que, aunque los precios que Relats cobraba a los turistas que se alojaban en el hotel boutique eran los de mercado, no puede saberse si ganaba plata o no con lo que tenía que pagar de canon a los Kirchner.
Fue la metodología que pudieron aplicar en “función de la documentación e información con la que se contó, si la tarifa por habitación pactada se encuadraba dentro de los parámetros razonables de la plaza”.
Los peritos del Tribunal de Tasación fueron Érica Fuentes (Arquitecta y Perita Tasadora Oficial) y José Carmelo D'Onofrio, Martillero Público y Perito Tasador Oficial.
En sus conclusiones explicaron, sin embargo, que la falta de documentación vinculada al hotel de la familia Kirchner impide determinar si era un hotel rentable o no.
“La tarifa diaria por unidad no constituye en sí misma un canon locativo, el cual debe reflejar tanto el valor intrínseco de la propiedad inmueble ("valor del ladrillo") como su potencial productivo y de rendimiento, toda vez que la estimación técnica de un canon de mercado exige ponderar de manera conjunta las condiciones de arrendamiento, la infraestructura, los servicios y la rentabilidad del emprendimiento”, señalaron en el documento al que accedió Clarín.
No obstante ello, concluyeron, “se hace constar que no obra en las presentes actuaciones la documentación respaldatoria de la explotación, indispensable para determinar con rigor técnico la rentabilidad real de la empresa”. Fuentes judiciales lo definieron de otra manera: “No se sabe si el hotel iba a pérdida o no, si era rentable o no”. Y ese es el dato más importante para la justicia.
La pericia reconstruye el contrato que dio inicio a la explotación del hotel Casa Patagónica Los Sauces. Máximo Kirchner tuvo un rol preponderante.
El 20 de octubre de 2006, Néstor Kirchner (representado por su hijo) celebró un contrato de locación con la firma Rutas del Litoral S.A. (representada por Juan Carlos Relats) por el alquiler de tres cabañas compuestas por seis departamentos cada una en el complejo "Los Sauces".
Se estableció en ese momento, un canon de locación mensual de 105.000 dólares más IVA. De acuerdo con el relevamiento pericial, esta suma, distribuida entre las 18 habitaciones del complejo, representaba un costo mensual de USD 5.833,33 por unidad y un valor diario por habitación de 194,44 dólares.
Esa cifra -determinó el informe- "se situó por debajo del valor de referencia de FEHGRA fijado en 450 dólares por día".
Posteriormente, el 30 de noviembre de 2007, se suscribió un segundo contrato de locación entre las mismas partes por el denominado "complejo de inmuebles II" (dos inmuebles de 804 m² que sumaban 10 habitaciones y un *Club House* de 512 m²), pactándose nuevamente un precio mensual de 105.000 dólares más IVA.
En este acuerdo, el costo mensual por habitación asciende a USD 10.500 y el valor diario por habitación a 350 dólares, monto que también se mantuvo por debajo de la pauta institucional de referencia de FEHGRA de 450 dólares diarios.
Según Víctor Manzanares, custodio de los números del patrimonio de Néstor y Cristina Kirchner por décadas, el hotel Casa Patagónica Los Sauces funcionó como el “principal apalancamiento financiero en el incremento de bienes de los Kirchner". Cuando en el caso de los Cuadernos de las Coimas se convirtió en arrepentido, explicó que la administración del complejo "tuvo los mayores valores de locación, pero menos ocupación y menos cantidad de habitaciones”.
En ese marco, contó que el administrador, Juan Carlos Relats "alquiló a los Kirchner todo el complejo por 120.000 dólares mensuales. Ese contrato duró unos dos años, y cuando se renovó, se unificó en valor. Se hizo un solo contrato y se estipuló un valor locativo en 90.000 dólares, con una cláusula mediante la cual se aumentaba ese valor siempre que la ocupación hotelera superase el 50 por ciento del nivel de ocupación”.
Al aportar más datos, Manzanares dijo que Los Sauces estuvo alquilado al Grupo Relats durante 11 años, a 90 mil dólares mensuales: “Este contrato significó una suma de entre 10 y 11 millones de dólares de ingreso en blanco a la economía de los Kirchner”. Esa relación comercial concluyó en 2016, porque no se pusieron de acuerdo en el monto del canon a renovar.
Fue por eso que el ex contador de Cristina Kirchner dijo que ese hotel era “la gema de la corona”.
Redactora de la sección Política, especializada en noticias judiciales. [email protected]
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín