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infobae.com · hace 18 horas · Julián Alvez

El shock que monitorea el Gobierno, los pronósticos para la economía y la interna libertaria que se profundiza

Infobae

Sentado en su oficina del microcentro porteño, un importante empresario con base en Buenos Aires y Washington recordaba una reunión que tuvo en 2023 junto a otros miembros del establishment con Javier Milei, semanas después de las primarias.

Cuentan que en ese mismo encuentro también quiso llevar calma a esos players al decir que no iba a cerrar el Banco Central. Afirmó que la reforma más importante que quería implementar en primer lugar era la modificación de la Carta Orgánica para poder defender el valor de la moneda. “Milei sabía que la propuesta que decía en ese entonces de dolarizar o de la competencia de monedas era imposible. No es ingenuo. Sabe que hay restricciones en ciertas políticas. Llevando ese momento al presente, opino que el hecho de que se demuestre completamente disciplinado en su plan fiscal en este momento lo hace valorable. Tanto para los actores locales como en el plano internacional”, afirma. Es un optimista del plan económico, pero sí tiene sus inquietudes por algunos números que mira y que cree que pueden afectar de cara al año próximo.

Milei estuvo esta semana en Nueva York y defendió a capa y espada su gestión económica. La actividad más enriquecedora se produjo en el conversatorio organizado por The Economic Club de Nueva York con John Micklethwait, editor global de Bloomberg. Al ser abordado por las vigentes restricciones cambiarias para empresas, afirmó que las levantará cuando lo crea necesario. Sobre el crecimiento de los números de desempleo, dijo que, por el contrario, Argentina generó más puestos de trabajo pero en el sector informal. Las risas se generaron cuando respondió escuetamente que no le importaba que el país pudiera ingresar en un período de recesión: “El ciclo de tendencia sigue creciendo sin ningún tipo de problemas”.

Javier Milei en el Economic Club de Nueva York

Todo es según el color del cristal con que se mira, dice el poema. Ante los indicadores económicos, la mesa económica de Milei se ocupa de agarrar los datos que le sirven, mientras que la oposición hace lo diametralmente opuesto. ¿Existirá un Milei que en público exalta las virtudes de su programa pero piensa en medidas algo más heterodoxas? En su entorno responden que no se va a relajar la política fiscal ni la monetaria.

Es probable que en los próximos meses se hable de una recesión técnica debido a que los números de la actividad económica podrían confirmar dos trimestres consecutivos de caída.

Un funcionario que participa de la toma de decisiones del ala económica trata de minimizar ese dato y da sus pronósticos hacia adelante. “Nosotros creemos que la actividad va a crecer por mejora de los salarios reales, que se vienen recuperando levemente pero se recuperan a medida que sigue bajando la inflación, el crédito que está volviendo a crecer -con hipotecarios y en dólares-, exportaciones e inversión, que está dejando de caer y debiera empezar a crecer en los próximos meses”.

En el equipo económico sí existe preocupación por el panorama internacional y el shock que produce en Argentina. “Hay un shock de precios de la energía a nivel internacional y de tasas de interés que te impactan. Nuestro país tiene un hedge [una cobertura] natural porque el petróleo es el principal producto exportador y en breve exportaremos GNL, pero ese costo lo paga la gente también. No es gratuito”, analizan. Hay quienes caracterizan ese contexto como “difícil” y observan con especial inquietud la falta de drivers para que ese escenario se normalice.

El presidente Javier Milei junto a los ministros Luis Caputo (Economía) y Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) en Estados Unidos

Por la disparada del combustible a nivel internacional, Axion Energy, Puma y Raízen aplicaron un incremento promedio en el surtidor que ronda el 3%. YPF, en tanto, aplicó un aumento del 1% en todo el país. Por ese motivo, el Gobierno reconoce que la empresa no está pasando todo el costo. Muchos recuerdan un informe de la consultora 1816 de comienzos de julio, que decía que “la velocidad de la desaceleración (de la inflación) dependerá en parte” de la petrolera, ya que tiene casi el 55% de la venta de combustible a nivel nacional y ha actuado de sostén ante incrementos inesperados producto de la escalada bélica global. Respecto de esto último, muchos gobernadores diseñan en silencio el impulso de una discusión respecto al Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL): quieren que el Gobierno deba aplicar sí o sí los fondos recaudados en obras viales y no pueda utilizar un excedente para el margen fiscal. Se viene esa disputa.

Hay más de un importante funcionario que tiene intenciones de proponer una suerte de política monetaria más laxa. La respuesta del Palacio de Hacienda es rotundamente negativa. Afirman que la tasa corta está en terreno negativo y que no tiene sentido bajarla. También alegan que los encajes tampoco están altos. “Hay que continuar con política monetaria ortodoxa para terminar de eliminar la inflación y que los salarios reales puedan recuperarse. No tiene sentido inyectar pesos y menos para subir el tipo de cambio, que está depreciado”, justifican, para agregar que les habría servido un dólar más bajo para mitigar el shock externo, pero que por la coyuntura actual prefieren priorizar la recomposición de la hoja de balance del Banco Central.

Cada integrante de la Mesa Política de la Casa Rosada tiene interpretaciones diferentes sobre lo que se debe hacer respecto a la marcha del Gobierno, pero hay una cuestión que está generando especial malestar interno: el proyecto sobre Discapacidad que el bloque de La Libertad Avanza -que lidera Martín Menem como presidente de Diputados- consensuó con aliados y que buscaría reemplazar el apartado que el Ministerio de Economía redactó en el Presupuesto 2027 y que contenía retrocesos de algunas negociaciones que ya había hecho el oficialismo.

En el sector de Luis Caputo dicen que no les gusta la propuesta y que “no se puede pagar”. Es una crítica que también hacen otros aliados de ese sector hacia los operadores del ala política, a quienes acusan de no haber hecho reformas profundas y que “cedieron siempre que pudieron”.

En el karinismo responden que no importa cualquier tipo de veto que pueda llegar a establecer Hacienda. “Nos vamos a imponer con el proyecto. A lo sumo toquetearemos alguna cosa con los aliados. No hay ninguna posibilidad de que rompamos ningún acuerdo político. Ninguna”, marcan. Una fuente inobjetable agrega: “Son unos vivos. Piden acuerdos políticos pero después quieren que no generemos ningún acuerdo con los aliados”.

No son muchos los antecedentes respecto de un enfrentamiento así entre el sector de Caputo con el ala política, particularmente con el de Martín Menem. La última ocasión fue cuando trascendió el malestar del ministro de Economía por la falta de alianzas con gobernadores y bloques colaboracionistas. Aquello no cayó nada bien entre los negociadores karinistas. “Nosotros no nos metemos en la política económica, que ellos no nos vengan a decir cómo hacer lo nuestro”, fue una de las respuestas que se esgrimieron en ese entonces. Lo curioso es que Javier Milei no ha actuado como un mediador de esos conflictos.

Martín Menem. REUTERS/Cristina Sille

Las versiones que hay son difusas. Los diputados libertarios que llevaron la voz cantante de las negociaciones indican que conversaron de manera directa con la Secretaría de Hacienda que preside Carlos Guberman y que en esas tratativas estuvieron presentes los máximos integrantes de la Secretaría de Legal y Técnica de la Presidencia y la Agencia Nacional de Discapacidad. La anteúltima área responde de manera directa al asesor presidencial Santiago Caputo, mientras que esta semana se conoció la designación como titular de ANDIS a Pablo Di Liscia, hombre que responde al ministro de Economía, Luis Caputo.

Entre los hombres que integran el ala política de Karina Milei hay una fuerte crítica por la demora en la auditoría y quita de beneficiarios de Pensiones No Contributivas por Invalidez. Cuando comenzaron los primeros movimientos para revisar los criterios de otorgamiento a casi 1.222.554 personas hasta diciembre del 2023, se estimaba que las irregularidades podían oscilar de entre USD 1200 y USD 2000 millones. Producto de diferentes decisiones judiciales, el proceso se detuvo y muchas de las que se dieron de baja debieron restituirse. Según detalles del último Informe de Gestión enviado al Congreso, el stock de pensiones había disminuido a 1.148.175 a marzo de 2026. El número sigue siendo más alto de lo esperado.

¿Será verdad que hubo contactos entre altas esferas del Gobierno para bajar el tono de la discusión? Lo cierto es que los Caputo no pudieron estar en la última reunión que se realizó el pasado martes, por lo que no estuvo la posibilidad de que ambos sectores se puedan desquitar puertas adentro. Javier Milei no convocará a una reunión de Gabinete este lunes, pero se espera que el martes a las 13 se produzca un encuentro de la Mesa Política antes de que varios de ellos se vayan a París por el Argentina Week.

El Presidente contactó días atrás a Diego Santilli para que se sume a la comitiva del viaje. Seguramente sea para que mantenga un contacto profuso con los 12 gobernadores aliados que promocionarán a sus provincias. Un funcionario de primera línea estima que hay acuerdos que se van a conocer en un lapso de entre dos a tres semanas. La idea es que en noviembre se encaminen los votos para la Reforma Política y la consecuente suspensión de las PASO. No son casuales las reuniones que hubo en el despacho de Lule Menem, armador nacional de La Libertad Avanza, con diferentes presidentes provinciales del espacio. Se dio la orden a los referentes de que comiencen a hacerse la idea de abrir las alianzas en las provincias. “Vamos a necesitar a todos del centro hacia la derecha”, afirman.

El tiempo dirá si esa consigna contiene al sector de Patricia Bullrich. Uno de los funcionarios que estuvo con ella la semana pasada en Casa Rosada suele decir que la ministra está de “paritarias” para llevarse mayor recompensa en la repartija de las listas libertarias. Otro de ellos es algo más tajante: “Contemplamos todos los escenarios. Si de verdad quiere forzar una ruptura, tenemos la certeza de que todos los escenarios son malos para ella. Puede irse con ella un sector del radicalismo o incluso de los gobernadores. Pero como Milei no va a medir nadie en la centroderecha. A todos nos conviene convivir”.

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