El viento de frente internacional no pone freno al apetito por riesgo argentino
Septiembre está desafiando la dinámica esperable de los flujos de capital. En el plano internacional, el clima es más que adverso para los activos de riesgo. Con la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años ubicándose bien por encima del 5% anual —en niveles no vistos desde 2007— por expectativas de inflación al alza, y una Reserva Federal que mantiene un tono hawkish, la liquidez busca refugio.
En ese contexto de flight to quality, los mercados emergentes suelen ser de los primeros castigados, lo que se reflejó en el riesgo país argentino volviendo a superar los 600 puntos básicos. Sin embargo, en plena tormenta global, hay una ola de colocaciones en el exterior por parte de productores de upstream —extracción de petróleo y gas— locales y provincias para financiar de manera directa la economía real a tasas de un solo dígito anual.
En lo que va de septiembre, se emitieron USD 2.650 millones en el mercado internacional entre cuatro colocaciones, dentro del top 3 de los meses de mayor actividad desde las elecciones de medio término. Solo hubo un mayor monto de colocaciones internacionales en noviembre de 2025 (USD 2.951 millones) y en enero de 2026 (USD 2.725 millones).
En el sector energético, se cumplió el refrán “no hay dos sin tres”. La reciente secuencia de salidas al mercado internacional pone en evidencia que existe un fuerte apetito internacional por créditos corporativos argentinos de primera línea.
Todo arrancó a principios de septiembre con la reapertura de Tecpetrol de sus obligaciones negociables internacionales Clase 10 con vencimiento en 2033. Aunque la compañía apuntaba originalmente a levantar USD 300 millones, la enorme demanda le permitió colocar USD 450 millones a una tasa de 7,25%. La colocación de Tecpetrol funcionó como precursora de una ola de emisiones de empresas vinculadas a Vaca Muerta.
YPF salió con una nueva obligación negociable Clase 44 a 2035 con el objetivo de captar USD 500 millones. Las ofertas superaron las expectativas y alcanzaron USD 2.170 millones, pero la firma terminó emitiendo USD 1.200 millones a una tasa de 7,85% anual.
Para completar el tridente, Vista Energy se sumó esta semana con la reapertura de sus obligaciones negociables Clase 31 con vencimiento en 2038, captando USD 400 millones a un rendimiento del 7,95% anual.
¿Qué empuja a las empresas del sector a salir al mercado internacional en este momento? Con el precio del Brent manteniéndose en niveles elevados y el Medanito cotizando con una prima, los productores tienen incentivos para acelerar la producción en lo que resta del año, de cara a la puesta en marcha de nueva capacidad de evacuación desde la cuenca Neuquina a partir de enero.
Por un lado, estará disponible la primera etapa del oleoducto Duplicar Norte, que aportará inicialmente 220 kbpd de evacuación y aumentará progresivamente hasta 500 kbpd para la segunda mitad de 2027. Por otro lado, se pondrá en marcha VMOS, que agregará 180 kbpd en su primera etapa y se expandirá hasta 550 kbpd.
La capacidad de evacuación desde Vaca Muerta saltará así desde los 730 kbpd actuales hasta 1.780 kbpd en el segundo semestre de 2027, lo que podría empujar la producción de crudo a nivel nacional desde un promedio de 916 kbpd en lo que va de 2026 a 1.200 kbpd en 2027.
El apetito por riesgo argentino también se extiende al segmento subsoberano, especialmente a perfiles con indicadores fiscales y perspectivas superiores a la media. San Juan tuvo un debut en el mercado internacional esta semana: colocó USD 600 millones a una tasa del 9,875% tras recibir ofertas por casi USD 1.040 millones.
El atractivo de la provincia radica en su potencial minero. Bajo el RIGI —Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones—, se presentaron cuatro proyectos para desarrollar en San Juan con un Capex estimado en USD 21.700 millones, casi el 39% de la inversión total comprometida bajo el régimen.
Dos de las iniciativas, Los Azules y Distrito Vicuña, están vinculadas al cobre, mientras que las otras dos corresponden a las minas de oro Gualcamayo y Veladero.
Distrito Vicuña es el proyecto de cobre más importante del país, con una vida estimada de 70 años y una producción anual proyectada de 500.000 toneladas de cobre, 700.000 onzas de oro y 22 millones de onzas de plata, en promedio.
Si bien el desarrollo del cobre en Argentina se encuentra en una etapa incipiente frente a su vasto potencial, la provincia está bien posicionada para capitalizar un mundo que avanza hacia la transición energética y depende cada vez más de minerales críticos.
Más allá del éxito individual de estas colocaciones, lo relevante a nivel macroeconómico es que se está reactivando la cuenta financiera. Esto genera un shock de oferta en el mercado cambiario en un momento en el que históricamente suele desacelerarse la liquidación del agro. A eso se suma una dinámica positiva para la cuenta corriente en un contexto favorable para los precios internacionales de las materias primas, reforzada por una fuerte caída en las importaciones de energía producto de la típica estacionalidad. Surgió así un puente para atravesar la temporada baja del agro sin grandes sobresaltos en el tipo de cambio.