Ajuste en la obra social de los militares: denuncian el despido de 600 empleados y el cierre de 13 hoteles
Los gremios estatales cuestionan el recorte de 576 puestos de trabajo en la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA, la ex IOSFA), junto con la decisión de desprenderse de 13 hoteles y avanzar sobre las 33 farmacias.
Se vivieron horas de tensión en el edificio central de la obra social, en Balvanera, que fue tomado por los trabajadores hasta las 15, cuando una asamblea resolvió levantar la medida de fuerza, después de que el ministerio de Defensa los denunciara por violación de domicilio. No hubo detenidos.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) calificó la situación como un proceso de vaciamiento y señaló que el organismo acumula obligaciones superiores a los $500.000 millones.
La medida sobre el personal se efectivizará el 30 de septiembre y se produce en paralelo al cierre de los establecimientos hoteleros y dos recreos, localizados en su mayoría en Mar del Plata, Córdoba y Bariloche. "Les comunicaron que si no hay un cambio de rumbo, no se tienen que presentar a trabajar", consignaron fuentes de la obra social. Todos los empleados despedidos son civiles.
El miércoles por la noche, el ministro de Defensa Carlos Presti desplazó al ex interventor de IOFSA, el ex coronel retirado Ariel Guzmán. El jefe de la Cartera militar recibió en una reunión en su despacho al funcionario saliente. Diez días antes había recibido un informe crítico de Guzmán en el que se alertaba con la dificultad para liquidar la obra social y afrontar los pagos a proveedores y droguerías y afrontar un pasivo de $210 mil millones. El ex interventor de IOFSA, había autorizado el año pasado un plan integral de prestaciones que tuvo un costo de $86 mil millones.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, que estuvo presente en la toma, responsabilizó a la conducción de la entidad por el deterioro de sus cuentas y cuestionó el funcionamiento actual de la cobertura.
El gremio se movilizó este jueves frente a la sede de la obra social que conduce el General de Brigada (R) Sergio Maldonado. Los trabajadores incluso se plantaron a cantar en la antesala del despacho del jefe de la obra social. "Que dé la cara", cantababan entre aplausos. El próximo 30, los estatales prevén realizar una vigilia en sus puestos de trabajo.
El Gobierno había decidido reformular la ex IOFSA. En febrero, a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 88/2026, Javier Milei dividió a la obra social en dos: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), para los militares, a cargo del ministerio de Defensa; y la de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG), para Prefectura y Gendarmería tutelado por la Cartera que conduce Alejandra Monteoliva, que finalmente reciben las prestaciones de la gerenciadora Medicus.
Como dio cuenta Clarín, con los magros salarios que ubican a entre el 60 y el 80% de los militares con ingresos por debajo de la línea de pobreza, pese al último aumento anunciado por el Ejecutivo, la crisis de la obra social se ubica entre las principales preocupaciones de la “familia militar”. La atención de la ex IOSFA había colapsado en provincias enteras.
La administración de la obra social de los militares durante la administración libertaria fue calificada por la vicepresidenta Victoria Villarruel como "un desfalco".
Aguiar, secretario general de ATE, apuntó sobre todo contra el ex ministro de Defensa Luis Petri. "Están reventando a una de las mejores y más grandes obras sociales del país, y la responsabilidad es directa: la agarraron en superávit y la llevaron a la quiebra en menos de dos años. Es un desguace sin precedentes que atenta contra el funcionamiento de 13 hoteles, 2 recreos y las farmacias propias en todo el país, y habilita la posibilidad de dejar a 600 personas sin trabajo", escribió el gremialista.
Los estatales denunciaron en 2025 los contratos que la obra social mantenía con la Droguería Suizo Argentina, que quedó en el centro de la escena en la causa en la que se investigan retornos en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
La diputada mendocina Lourdes Arrieta, que llegó al Congreso en las listas de LLA, denunció en marzo pasado a Petri, que ahora es vicepresidente segundo de la Cámara Baja, por administración fraudulenta, malversación de fondos y abandono de deberes. La causa está en el juzgado de Daniel Rafecas.
En Mar del Plata cerrarán el Hotel Antártida y el Tierra del Fuego, donde trabajan 155 empleados.
Este diario había informado en marzo sobre el plan oficial para cerrar esas dependencias (junto a otros 42 inmuebles del ministerio de Defensa) y trasladarlas a la Agencia Administradora de Bienes del Estado (AABE) para su posterior liquidación, pero en la Cartera de Defensa negaron la iniciativa. "Los hoteles se compraron con la plata de los afiliados que ahora no podrán disfrutar de ellos", lamentó Rubén López, encargado de ATE en OSFA.
Según una resolución publicada el pasado 15 de septiembre, la mayoría de los hoteles que administraba la obra social ahora pasarán a manos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.
El Ejército recibirá siete establecimientos: la hostería Villa General Belgrano y las residencias Cosquín y La Falda, en Córdoba; y, en Mar del Plata, el hotel El Cóndor, junto con su edificio anexo y la playa de estacionamiento, y el hotel Metropol, situado en Moreno 2470.
A la Armada, en tanto, le serán transferidos diez complejos. Entre ellos figuran el parador Almirante Brown, en Embalse Río Tercero; el hotel Islas Malvinas y sus cabañas, en Bariloche; los centros recreativos General Belgrano, en San Clemente del Tuyú, y Héroes de Malvinas, en Zárate; los hoteles Tierra del Fuego y Antártida, con sus cocheras, en Mar del Plata; y el hotel Ushuaia, en la Ciudad.
En la misma operatoria dejarán de funcionar hoteles en Bariloche y recreos en Zárate. Defensa avanza también sobre las farmacias propias de la obra social. En Mar del Plata, una de las afectadas, trabajan 22 trabajadores.
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