La industria autopartista encendió una alerta en el Congreso por el avance de piezas importadas en los autos nacionales
La Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), la entidad que nuclea a los autopartistas de la industria automotriz local, participó este martes de una exposición en la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados de la Nación, en el marco de una reunión con los legisladores a fin de interiorizarlos respecto a la pérdida de la producción nacional de componentes.
Los ejes de la exposición fueron la caída del nivel de actividad, pero especialmente de una notoria disminución de las inversiones en toda la región, que afectan directamente al sector en su operación argentina.
En particular, la entidad hizo hincapié en un cambio sustancial de la dirección que se dio a las inversiones más recientes de la industria automotriz, ya que en gran parte son proyectos basados en esquemas de ensamblaje casi completo de piezas importadas (CKD), que deja con una mínima proporción la integración de partes nacionales en los modelos.
En ese sentido, los empresarios se extendieron en explicar a los legisladores acerca de la necesidad de avanzar rápidamente en un nuevo acuerdo comercial con Brasil (ACE14), que renueve el actual que tiene vigencia hasta junio de 2029, pero que cuente con una ley específica de inversiones productivas en la cadena de valor.
Además, se volvió a mencionar el perjuicio que generan impuestos como Ingresos Brutos, que castigan a las cadenas productivas con su conocido efecto cascada, que en cambio no alcanza a las autopartes que llegan importadas al mercado.
“AFAC fue convocada por diputados miembros de la comisión, junto a otros sectores, y nos pareció una muy buena oportunidad para compartir la visión de la Asociación sobre la situación sectorial desde lo productivo, que es lo relevante para el autopartismo. Hubo muy buena receptividad por varios diputados de diferentes espacios políticos y de diferentes provincias, teniendo en cuenta el impacto en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe entre otras”, comentó Juan Cantarella, presidente ejecutivo de AFAC a Infobae.
La invitación de los legisladores llega en un momento crítico para el sector autopartista. Entre proyectos industriales que concluyeron en los últimos meses y la llegada de nuevos vehículos que comenzaron a fabricarse en Argentina, junto con otros cuya producción está prevista para 2027, la caída de la producción local de componentes genera preocupación.
Las razones de este planteo está en que varios de los nuevos proyectos, como el de las nuevas pick up de Stellantis, Renault y Volkswagen, hay un mayor contenido de partes importadas que en los vehículos que se producían anteriormente en esas mismas plantas.
La lista es extensa. Entre los vehículos están las pick up Nissan Frontier y Renault Alaskan, y la gama completa de vehículos de pasajeros de Renault que integraban los modelos Logan, Sandero y Stepway en la fábrica Santa Isabel de Renault en Córdoba; los modelos Taos, discontinuado en julio de 2025, y Amarok, cuya producción concluirá entre enero y febrero de 2027 por el lado de Volkswagen en General Pacheco; y la culminación de la vida productiva de dos utilitarios B como los furgones Peugeot Partner y Citroën Berlingo en la planta de Stellantis de Palomar.
Los nuevos modelos, en cambio, son las pickup Fiat Titano y Ram Dakota, la Renault Niagara y la nueva Volkswagen Amarok que comenzará su producción en 2027. En todos los casos, en algunos modelos más que en otros, la plataforma es la de un modelo ya existente en China o Brasil, por lo cual hay una menor integración de partes locales.
“En uno de esos modelos, la cantidad de proveedores locales pasó de 60 a 16, porque gran parte de las partes vienen directamente de China para ensamblar. De hecho, a uno de los proveedores se les ofreció que ensamblen acá pero con los componentes todos importados y dijo que no, porque si la calidad del material varía no tienen modo de saberlo y habrá problemas de calidad”, comentaron a Infobae desde una de las autopartistas afectadas por esta reconversión industrial que reemplaza partes locales con partes importadas.
“En los otros casos, algunas pocas partes de carrocería como capó o laterales de la caja de carga se hacen en Argentina, pero la mayoría de los paneles vienen también de afuera”, concluyó.
El tema no es nuevo, pero parece agravarse a medida que llegan nuevos proyectos industriales. Sin embargo, la propia industria automotriz argentina intenta diferenciar el desequilibrio que producen partes importadas para un auto que se ensambla localmente con empleo para mano de obra local, de un auto completamente importado que no agrega valor industrial alguno. El problema es que en ese proceso, mientras las automotrices mejoran sus costos, quedan proveedores locales en el camino.