Dánica cierra definitivamente su histórica planta de Llavallol tras casi dos años en picada y tercerizará la producción
Dánica, la marca de margarina de la empresa Dorada S.A, en manos hoy de la cordobesa Grupo Beltrán, anunció el cierre definitivo de su histórica planta ubicada en Llavallol, en el sur de la Provincia de Buenos Aires. Abrió sus puertas en 1939 y permanecía con una actividad reducida desde enero de 2025.
Tercerizará la producción y bajará sus persianas el 30 de septiembre. “Esta decisión es resultado de un prolongado proceso que buscó revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que afectaban la viabilidad del establecimiento”, informó la compañía en un comunicado.
“La empresa llevó adelante distintas medidas destinadas a mejorar la competitividad de la planta, sostener su actividad y preservar las fuentes de trabajo. A pesar de las alternativas implementadas, no fue posible alcanzar las condiciones necesarias para asegurar una operación sostenible. Cumplido el plazo previsto en el último acuerdo y agotadas las instancias evaluadas para darle continuidad, resolvió el cierre definitivo de la planta”, agregó.
La medida afecta a 30 trabajadores, que no pueden ingresar al establecimiento actualmente, según denunció el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (Soeia), que le solicitó una audiencia al Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires.
El personal continuará percibiendo sus salarios hasta fin de mes. “Se dará inicio a la parada definitiva de las instalaciones conforme a las normativas medioambientales vigentes. Las indemnizaciones correspondientes serán abonadas de acuerdo con lo establecido por la Ley de Contrato de Trabajo y la normativa aplicable”, señaló el área de Recursos Humanos.
La fábrica detuvo su actividad en varias ocasiones en los últimos años, cuando la compañía anticipó vacaciones al personal y lanzó un plan de retiros voluntarios.
La planta ya había cerrado, aunque momentáneamente, en 2020, durante la pandemia y tras varios días de conflictos gremiales y desvinculaciones. Fue cuando Dánica pidió el procedimiento preventivo de crisis.
Y en 2023, cesó sus operaciones en San Luis. De ahora en más, conservará una planta de aderezos en el Parque Industrial Ferreyra, en Córdoba.
La historia de Dánica empezó en 1940, con un inmigrante danés. Pero hubo que esperar hasta 1963 para que la planta de Lavallol, apodada 'Flora Dánica', sacara la primera margarina vegetal bajo el nombre de Dánica.
En la década del '70, la publicidad de la marca se convirtió en un clásico. La escena de la niña de dos colitas saltando la soga y repitiendo la canción quedó en el imaginario popular y era repetida por miles de argentinos y en recreos de las escuelas. A tal punto que la pequeña fue estampada junto al logo.
“Mariana, andá al almacén de la esquina y traeme Dánica Dorada”, le pedía la madre a la nena, que salía saltando a hacer el mandado. De camino, repetía el pedido saltando la soga. “Dánica Dorada, Dánica Dorada”. Cuando parecía olvidarse, recordaba: “Era para untar, era para untar”.
En 2005, la compañía renovó toda su línea de margarinas y comenzó a elaborar alimentos más saludables, libres de ácidos grasos trans, sin colesterol y con el agregado de nutrientes esenciales y vitaminas.
En 2011, la mayoría accionaria de Dánica pasó al grupo brasileño Brasil Foods (BRF), formado por las empresas Perdigao y Sadia.. La compra de la fábrica de margarina incluyó además la adquisición de la firma Avex por un monto total de $ 630 millones.
Pero en 2018, BRF se desprendió de activos en la Argentina, en el marco de su plan de reestructuración mundial, y le vendió Avex Dánica y su fábrica al grupo cordobés Beltrán, que se convirtió en uno de los principales jugadores de la industria cárnica del país.
El sector enfrenta una caída de ventas desde hace años. También el principal competidor de Dánica, Compañía Argentina de Levaduras S.A. (Calsa), tuvo que redefinir su negocio.
Otto Sebastián Bemberg, miembro de la familia fundadora de Cervecería y Maltería Quilmes, creó la marca de levadura que llegó a tener más de 90% del mercado local y hoy pertenece a un grupo multinacional dueño de varias cadenas, entre ellas, la española de tiendas departamentales de ropa Primark.
Así, los Bemberg fundaron Calsa en 1923 y estuvieron al mando de ella por casi siete décadas, hasta que en 1992 fue adquirida por la australiana Burns Philp por US$ 50 millones, que en 2004 se fusionó con la británica Associated British Foods (ABF). En el país, opera el negocio a través de la subsidiaria AB Mauri, fundada ese año. Actualmente, solo vende levadura, pero llegó a comercializar las margarinas Super y MTK.
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