Sin Caputo y con el riesgo país en alza, el equipo económico se reunió con la misión del Fondo
En una jornada marcada por una nueva suba del riesgo país a 533 puntos -el nivel más alto desde el 19 de mayo- y la mejora del 2% en el precio de la soja a nivel internacional, la misión técnica del Fondo Monetario inició este lunes la tercera revisión del programa económico vigente con la Argentina.
La comitiva encabezada por Joyce Wong arrancó sus actividades desde temprano y habría mantenido conversaciones hasta entrada la tarde con el equipo económico en la sede del Banco Central. "No tenemos información", señalaron fuentes del gobierno.
Las reuniones tuvieron en lugar en un marco de hermetismo absoluto y a diferencia de las últimas dos visitas, sin la presencia del ministro de Economía, quien este lunes participó de una charla a las 15.30 con inversores, organizada por el JP Morgan en Nueva York.
Caputo aterrizó en esa ciudad junto a la comitiva que acompaña a Milei en su gira para participar de la asamblea general de la ONU y, de paso, ratificar el rumbo ante Wall Street, donde persisten las dudas sobre el 2027, lo que viene afectando a los activos argentinos.
"Mucha gente pregunta por qué el mercado operó como operó, Argentina fue de los únicos países que operó a la baja a pesar de la euforia, hubo un mega-rally de bonos y acciones, tanto fondos real-money como de cobertura vendieron papeles argentinos", dijo una fuente del mercado.
En un contexto volátil, Wong revisará las cuentas del primer semestre. Luego del último desembolso en mayo, el Gobierno necesita aprobar la auditoría para destrabar US$ 860 millones pendientes desde julio. Y el viernes vence un pago de capital de US$ 800 millones con el organismo.
En el plano fiscal, Economía proyectó un superávit primario del 1,3% del PBI para este año en el Presupuesto 2027, levemente inferior al 1,4% acordado en la última revisión con el Fondo, después de que el organismo flexibilizara una meta inicial del 2,2%.
El superávit primario son los ingresos menos los gastos, sin contar el pago de intereses de la deuda. El Gobierno acumuló un 1% del PBI a costa de un duro ajuste, pero enfrenta mayores dificultades por la caída de la recaudación y el deterioro de la imagen presidencial.
El bloque peronista en Diputados denunció en una carta dirigida a la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, que el Presupuesto 2027 es "inconsistente" y da "discrecionalidad" al Ejecutivo en un año electoral, en particular por el aumento del 164% en las Obligaciones del Tesoro, a $ 14,8 billones.
El Fondo y el mercado esperan que el Gobierno pague la deuda en 2027 con la colocación de bonos en los mercados internacionales. El próximo año vencen US$ 6.000 millones con el Fondo y otros US$ 13.000 millones con acreedores privados.
Luego de que Milei abortara la salida al mercado en febrero, Caputo apuesta a emitir más bonos en dólares en el mercado local y comprar reservas. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, dijo este lunes a Pulso Financiero que "a estas tasas, no es conveniente" emitir deuda en el exterior.
Según el funcionario, la estrategia será la de continuar "pagándole cash" a Wall Street para limpiar la posición técnica, manteniendo la "opcionalidad" de volver en algún momento. Así, espera que mejoren los precios, bajar las tasas y reducir el riesgo país.
Desde que Caputo presentó su plan financiero el 6 de julio pasado, el riesgo país pasó de 446 a 533 puntos básicos (un incremento de casi el 20%). Y desde fines de agosto, frenó la emisión del Bonar 29 para evitar validar una tasa del 10%.
La otra pata de la estrategia financiera también se vio afectada. Luego de que convalidar una suba del dólar por arriba del "techo de los $ 1.500, el BCRA redujo el ritmo de compras de reservas desde agosto y este lunes adquirió US$ 8 millones, con el objetivo de mantener el dólar estable.
Así todo, las reservas netas rondarían los US$ 10.000 millones, por encima de la meta de US$ 8.000 millones para 2026, según el cálculo de Fernando Marull. De seguir así, marcaría una diferencia con la última revisión, donde se incumplió la meta por un desvío de US$ 10.000 millones.
Con el 35% del total de la cartera, Argentina es el mayor deudor del FMI. Los compromisos pendientes ascienden a US$ 57.800 millones, por encima de los contraídos por Egipto, Ucrania y Pakistán.
La deuda alcanzó ese nivel luego del préstamo que tomó Mauricio Macri en 2018, cuando Caputo era su ministro de Finanzas. Posteriormente, Alberto Fernández refinanció esa deuda y Javier Milei sumó un crédito adicional de US$ 20.000 millones en abril de 2025.
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