← Volver
clarin.com · hace 23 horas · Clarin.com - Home

"Los meses secos": el BCRA bajó a mínimos sus compras de dólares en septiembre

Google

En las primeras tres semanas de septiembre, el Banco Central bajó su ritmo de compra de dólares a un mínimo en lo que va del año. El organismo acumula apenas US$ 203 millones en lo que va del mes, aproximadamente una cuarta parte de los US$ 770 millones que compró en agosto, un mes que ya había sido inusualmente más moderado en la adquisición de divisas.

El mercado sigue de cerca esta tendencia del Banco Central en el mercado de cambios, aunque resalta como aspecto positivo que, superados los US$ 13.300 millones en lo que va del año, mantenga la tendencia de las compras. Pero también lo entienden como parte de la estrategia del equipo económico para ponerle un techo implícito al dólar mayorista dentro del rango de las bandas de flotación y reforzar el ancla cambiaria en la última parte del año.

"El BCRA está comprando cada vez menos dólares: unos US$ 8 millones diarios la semana pasada y US$ 11 millones en las primeras ruedas de esta, apenas el 3% del volumen operado, con un dólar más demandado. El menor ritmo comprador deja entrever cautela con la dinámica cambiaria; más adelante se verá, cuando aparezcan los datos detallados del MLC, si es el resultado de mayores compras de dólares por parte de las personas físicas", apuntaron en la consultora LCG.

Sin embargo, en los despachos oficiales desestiman el peso del aumento de la demanda privada y aseguran que el menor ritmo de compras del último mes y medio responde en mayor medida a factores estacionales. "Agosto y septiembre son meses secos y no hay registros recientes de compras del Banco Central en estos meses en los últimos años", afirmó una fuente con conocimiento de esas operaciones.

El Gobierno anticipa que en los últimos meses del año, con buenos pronósticos sobre la cosecha de trigo, una vez que comience la liquidación del cereal, la posibilidad del Banco Central de intervenir en el mercado para comprar dólares para sus reservas aumente significativamente.

Además de los factores puramente estacionales, en el equipo económico destacan algunos que tienen que ver con el comportamiento del mercado. Explican que, tras un periodo fuerte de compras, la colocación de deuda del Tesoro en la curva larga se saturó; si el Central seguía inyectando pesos comprando dólares, esos pesos se iban a títulos cortos, lo cual no convenía para el equilibrio macroeconómico.

Al mismo tiempo, respecto del repunte en la compra de dólares por parte de individuos, en los despachos oficiales relativizan el fenómeno como una señal de dolarización genuina por parte de los hogares. Argumentan que la capacidad de ahorro de la sociedad es estructuralmente rígida y no varía de manera abrupta de un mes a otro.

De acuerdo con el diagnóstico oficial, buena parte de esas adquisiciones minoristas termina canalizándose para abastecer al mercado paralelo o funcionando como un atajo financiero para empresas que, al no tener acceso directo al mercado oficial, cancelan deudas comerciales o dividendos por vías indirectas.

Bajo esa premisa, en el equipo económico insisten en que la acumulación de divisas no debe forzarse artificialmente como una meta en sí misma, sino leerse como el correlato inevitable de la estabilidad macroeconómica y de un superávit estructural que, empujado por el despegue de sectores como la energía y la minería, difícilmente pueda revertirse en los próximos años.

Ana Clara Pedotti

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín