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perfil.com · hace 6 horas · Fernando Ruiz

‘¿Querés un pedazo de mí?’ La música contra el periodismo

Fernando Ruiz

Los músicos populares son radares sensibles que lanzan proclamas en forma de canciones que la sociedad toma y viraliza. Son un archivo vivo de percepciones sociales.

Acá me interesa saber qué dicen estas letras del periodismo. La respuesta es rápida: en general, nada bueno.

En su clásico Satisfaction, los Rolling Stones cuestionan la información inútil que reciben de la radio. La misma superbanda, en Shattered, describe una sociedad atravesada por una conversación permanente que mete ruido en nuestras vidas y nos arroja a una vorágine por el éxito. Hay mucha letra en la que la televisión y la radio son el enemigo. En la Argentina, Los Redondos tocaron esa tecla cuando hicieron Divina TV Führer. Y Charly García habló de la televisión como “un electrodoméstico peligroso”, al que se refirió en “No me dejan salir” diciendo: “Un televisor inútil, eléctrica compañía”.

En el 2002, Red Hot Chili Peppers lanzó “Tira tu televisor”: “Tirá la televisión a la basura ya. Es hora de tomar esta clara decisión”. Retratan una hipnosis colectiva, un lavado de cerebro masivo y las redes sociales están heredando esas críticas punzantes que iban antes a los medios.

Los canadienses de Simple Plan, en Crazy, dicen: “Dime qué le pasa a la sociedad. Mire donde mire, veo chicas jóvenes desesperadas por salir en la tele. No pararán hasta alcanzar sus sueños. Pastillas para adelgazar, cirugía. Fotos retocadas en revistas diciéndoles cómo deberían ser. No lo entiendo”.

Con este enfoque que ve a los medios como fábricas de ansiedad artificial, el hawaiano Jack Johnson creó temas muy críticos envueltos en suaves melodías, como Las noticias o Buena gente” En Cookie Jar canta: “No puedes culparme, son esas imágenes que he visto. Bueno, no me puedes culpar, dice el periodista. No fui yo quien ideó el plan. Solo apunto mi cámara a lo que la gente quiere ver”.

En una de las máximas creaciones del rock nacional, La grasa de las capitales, de Serú Girán, la tapa del álbum parodia la revista Gente, que influía en las tendencias sociales más frívolas.

En la Argentina, Las Pastillas del Abuelo escribieron Viles medios en plena guerra del kirchnerismo contra el periodismo, donde hacían menciones directas al grupo Clarín y decían: “¡Despertemos al cuarto poder, viles medios! ¡Persiguiendo un fin desgarrador, confundirnos! ¡Separarnos, dividirnos, desinformarnos! Construyendo así nuestra razón, sin sentido propio!”. En la misma ola de izquierda bolivariana, en 2013, el grupo Ska-P lanzó Radio Falacia: “Nuestros periodistas son frustrados realistas que se saben someter a quien les echa de comer”.

Calle 13, en Calma pueblo, dice: “Yo estoy aquí para contarte lo que no cuentan los periódicos”. En 2013, este grupo puertorriqueño lanzó Multiviral, en una colaboración creativa con Julián Assange, quien incluso recita unas estrofas en inglés: “Si la prensa no habla nosotros damos los detalles, pintando las paredes con aerosol en las calles (....) la gente sigue desinformada. Una noticia mal contada es un asalto a mano armada”. En este tema también participó Tom Morello, guitarrista de Rage Against the Machine. Este grupo, unos años antes, cuando creció en Estados Unidos la ola de radios conservadoras, había lanzado Vietnow, donde cantan: “El miedo es tu único dios en la radio. ¡Apágala!” En otro de sus temas, Guerrilla Radio, se refiere a los periodistas así: “Todos ustedes, demonios de la pluma, saben que el juicio fue vil”. Se refiere a la condena por la muerte de un policía al periodista negro Mumia Abu-Jamal, quien lleva más de cuarenta años en la cárcel.

El grupo uruguayo No Te Va a Gustar lanzó “El mismo canal”, que empieza así: “Dispuesto a mentir sobre papel. Dispuesto a fingir frente a la cámara tres. Total lo que digamos esta bien. O al menos desde arriba ya me dieron el okay”. También contra los consumidores de noticias basura, Michael Jackson, en Tabloid Junkie, canta: “Es calumnia. Con las palabras que usas. Eres parásito en blanco y negro. Haces cualquier cosa por noticias”.

Es obvio que las estrellas tienen un litigio con el periodismo de celebridades. Una vez Charly García le rompió la nariz a un periodista en Punta del Este. El acoso asfixia y algunas no lo resistieron, como Britney Spears o Amy Winehouse. Entre tantos, la cantante islandesa Björk atacó con golpes frenéticos a una periodista en un aeropuerto.

Mick Jagger y Keith Richards, tras la denuncia de un diario sensacionalista británico, estuvieron unos días en la cárcel en 1967, y luego recibieron condenas. Al tiempo, se la devolvieron con una canción sarcástica y mordaz, We Love You, en la que los coros los hicieron John Lennon y Paul McCartney.

Britney Spears dedicó a sus cazadores Piece of Me. Allí dice: “Soy la señorita Sueño Americano desde que tenía diecisiete años. No importa si aparezco en escena o si me escapo a las Filipinas: igual van a publicar fotos de mi trasero en las revistas. ¿Querés un pedazo de mí?” La presión mediática puede haber influenciado su crisis en 2007, como lo dice un documental del The New York Times, Framing Britney Spears. Michael Jackson, en Breaking News, también usó la metáfora carnívora: “Todos quieren un pedazo de Michael Jackson”.

El grupo Queen, con la pluma de Brian May, quien sufría el acoso porque se había separado de su primera mujer, le dedicó Scandal a la prensa: “Nos tendrán colgados en el aire y me dirán que les importa. Es solo una vida para ser retorcida y rota”. En ese momento también Freddie Mercury sufría una cacería mediática para obtener las fotos de su deterioro físico. En el video del tema todo el decorado está cubierto con imágenes del medio ficticio National Scandal, y en la última imagen se ve a toda página el titular: Next scandal coming soon.

Contra los críticos musicales pueden ser demoledores, como Simple Plan en su hit ¡Cállate!: “No me digas quién debo ser. Y no intentes decirme qué es lo correcto para mí. No me digas qué debo hacer. No quiero perder el tiempo. Te veré desvanecerte”. Y hasta Bob Dylan se refirió a ellos en Balada de un hombre delgado. “Porque algo está pasando aquí, pero no sabes qué es, ¿verdad, Señor Jones?”.

Las tres críticas fundamentales son la promoción de la vida tóxica, la manipulación política y la falta de respeto a la privacidad.

En su gran mayoría, los periodistas buscan construir interpretaciones reales, contar historias valiosas y dar información fiel. Pero es innegable que estas malas praxis existen.

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