← Volver
ambito.com · hace 12 horas

La Fed golpeó a la Bolsa: el riesgo país sufrió su mayor salto semanal en 6 meses y el S&P Merval frenó el rebote

ámbito.com

El mercado local terminó bajo presión por el endurecimiento de las condiciones financieras globales y el fuerte avance de los rendimientos de los Treasuries. De esta forma, los bonos soberanos fueron los más afectados, mientras las acciones argentinas interrumpieron la recuperación de las últimas semanas.

Los activos argentinos cerraron una semana negativa, condicionados por la suba de tasas globales.

Los activos argentinos cerraron una semana negativa, condicionados por la suba de tasas globales.

El mercado local no logró escapar a las adversidades del contexto internacional y cerró una semana negativa tanto para la renta variable como para la deuda soberana. En este marco, la Reserva Federal de EE.UU. subió 25 puntos básicos la tasa de referencia de política moentaria, hasta el rango de 3,75%-4%, en su primer aumento desde 2023, mientras los rendimientos de los Treasuries volvieron a acercarse al 5%. De esta manera, el aumento de la tasa libre de riesgo elevó el retorno exigido a los activos emergentes y terminó generando presión sobre las valuaciones argentinas.

Así, las replicas de este cambio en las condiciones monetarias internacionales condiciaron al S&P Merval, que cayó 2,7% en pesos y 2% en dólares, mientras que el riesgo país saltó 44 puntos hasta 526 unidades, su mayor suba semanal en seis meses y un nivel que no alcanzaba desde hacía un mes. En paralelo, los Globales retrocedieron con mayor fuerza en los tramos largos, mientras la deuda en pesos mostró una mejor resistencia.

El S&P Merval anotó su tercera baja al hilo.

La causa subyacente de este endurecimiento estuvo vinculada, en buena medida, al recalentamiento del conflicto en Medio Oriente. En particular, los hutíes, el grupo armado yemení alineado con Irán, intensificaron su participación en la guerra mediante ataques sobre infraestructura energética saudita, lo que volvió a generar dudas sobre el suministro de crudo. Como consecuencia, el Brent se mantuvo por encima de los u$s100, reavivó las expectativas de inflación y reforzó el sesgo restrictivo de la Fed.

En tanto, el frente local convivió con estabilidad cambiaria y mayor liquidez en pesos, aunque las compras del BCRA siguieron siendo marginales y los últimos datos de actividad volvieron a poner en duda la recuperación del crecimiento. Al mismo tiempo, la imagen del Gobierno mostró más bien estabilidad que una mejora clara, con la aprobación presidencial en 42% por tercer mes consecutivo.

Esa estabilidad en la imagen del Gobierno convive con una macroeconomía que continúa mostrando avances en materia de inflación, aunque a un ritmo más lento del que se proyectaba hace un año. En ese sentido, desde Research de 1816 señalaron que el REM esperaba entonces una inflación de 10,7% para 2027, mientras que el Gobierno proyectaba apenas 5,9%. Sin embargo, las estimaciones actuales subieron a 20,5% y 18%, respectivamente, lo que refleja que el proceso de desinflación está demandando más tiempo de lo previsto.

Precisamente, el Presupuesto 2027 enviado al Congreso incorpora ese nuevo escenario, con una pauta de inflación de 18%, crecimiento de 4% y un dólar oficial de $1.847,6 para fin de año. Aun así, de cumplirse cualquiera de las proyecciones de inflación, 2027 registraría el nivel anual más bajo desde 2009.

Al mismo tiempo, las perspectivas de crecimiento continúan siendo positivas, aunque los últimos datos muestran una economía con menor impulso. Así, el PBI del segundo trimestre creció 2% interanual, pero cayó 0,6% frente al trimestre anterior, mientras que el consumo privado retrocedió 2,4%. Además, el empleo asalariado privado registrado acumuló en junio 13 meses consecutivos de caída, lo que vuelve a poner el foco sobre la debilidad de los sectores más intensivos en mano de obra. Pese a ello, el REM proyecta un crecimiento de 2,9% en 2027 y el Gobierno, de 4%.

En paralelo, la estabilidad cambiaria continuó funcionando como ancla, ya que el dólar oficial prácticamente no se movió en septiembre y quedó cerca de 26% por debajo del techo de la banda. Sin embargo, esa calma convivió con una acumulación de reservas mucho más débil, dado que el BCRA compró apenas unos u$s169 millones en el mes, el menor ritmo del año. De esta manera, la desinflación y el dólar estable continúan aportando previsibilidad, aunque la menor tracción de la actividad y el ritmo más bajo de compras de divisas muestran que el equilibrio todavía enfrenta límites.

Caputo presentó un Presupuesto 2027 con una meta de inflación del 18% y una proyección de crecimiento del 4%.

Caputo presentó un Presupuesto 2027 con una meta de inflación del 18% y una proyección de crecimiento del 4%.

La renta fija mostró una marcada divergencia entre los bonos en dólares y la deuda en pesos. En ese marco, los Globales cayeron 1% en promedio, con los títulos bajo ley Nueva York retrocediendo 1,22%, mientras que la ampliación de los spreads soberanos volvió a llevar los rendimientos de los tramos largos a dos dígitos. En cambio, los CER ganaron 1,08% y los LECAP/BONCAP avanzaron 0,70%, en un contexto de mayor liquidez doméstica.

A su vez, el castigo sobre los soberanos estuvo principalmente asociado al salto de la tasa internacional. En este sentido, desde Research de 1816 señalaron que la combinación entre un riesgo país nuevamente por encima de 500 puntos y una tasa libre de riesgo cercana al 5% llevó a los Globales largos a rendir otra vez en dos dígitos por primera vez desde comienzos de abril. De esta manera, una eventual emisión offshore se vuelve más costosa, mientras que el AO29, también cerca del 10% contra MEP, limita el atractivo de captar dólares en el mercado local.

Al mismo tiempo, la curva en pesos empezó a reflejar una lectura distinta a la del escenario oficial. Según Justina Gedikian, analista de la Oficina de Inversiones de Cohen, el mercado descuenta una inflación cercana a 1,75% mensual durante 2027, frente al 1,39% necesario para cumplir con el 18% previsto en el Presupuesto. Por eso, mientras los Globales quedaron expuestos al endurecimiento financiero externo, los bonos en pesos encontraron soporte en la liquidez y en una expectativa de inflación todavía superior a la proyectada por el Gobierno.

El mercado de bonos en pesos descuenta una inflación de 1,75% mensual para 2027, por encima del sendero previsto en el Presupuesto.

El mercado de bonos en pesos descuenta una inflación de 1,75% mensual para 2027, por encima del sendero previsto en el Presupuesto.

La presión externa también se trasladó a las acciones argentinas, con lo cual el S&P Merval terminó la semana con una caída de 2,7% en pesos y de 2% en dólares, interrumpiendo la recuperación de las ruedas anteriores. A su vez, la baja fue relativamente extendida, ya que 15 de las 20 acciones del Panel Líder cerraron en rojo, aunque el castigo se concentró principalmente en los sectores más ligados al ciclo doméstico.

Según Research de IEB, después de la reunión de la Fed hubo una reacción positiva inicial en los principales índices, favorecida por una menor incertidumbre sobre el sendero monetario y por una compresión del precio del crudo, pero ese alivio no alcanzó para revertir el balance semanal de los activos locales.

En ese marco, las empresas de servicios públicos retrocedieron 4,72%, con Central Puerto (-7,72%) y Pampa Energía (-5,34%) entre las mayores bajas, mientras que los servicios financieros perdieron 4,04%, arrastrados por Supervielle (-5,25%), Galicia (-4,43%) y BBVA (-4,16%). A su vez, IEB remarcó que bancos y Oil & Gas, los dos sectores de mayor peso dentro del S&P Merval, tuvieron una semana negativa, lo que explicó buena parte del retroceso del índice. En cambio, las empresas vinculadas a la energía mostró una dinámica más heterogénea, ya que el secto en promedio cayó 1,07% ponderado pese al fuerte avance de Transportadora Gas del Norte (+8,74%), mientras YPF cedió 0,85% y Transportadora Gas de Sur perdió 4,1%.

Al mismo tiempo, algunas historias corporativas lograron desacoplarse de la tendencia general. Telecom avanzó 3,3% en pesos durante la semana y volvió al S&P Merval en reemplazo de Cresud, una decisión que, según IEB, también refleja una mejora en la liquidez del papel. Por su parte, Central Puerto anunció la distribución de dividendos por $164 por acción tras la venta de su participación en AbraSilver, mientras Aluar terminó en baja pese a presentar una fuerte mejora anual de resultados.

Telecom volvió al S&P Merval tras resolver sus problemas de liquidez y cerró la semana con una suba destacada.

Telecom volvió al S&P Merval tras resolver sus problemas de liquidez y cerró la semana con una suba destacada.

En el plano internacional, la semana estuvo marcada por las decisiones de los principales bancos centrales y la persistencia de tasas largas elevadas. En ese contexto, el S&P 500 cayó 0,2% y el Dow Jones perdió 1,7%, mientras que el Nasdaq logró avanzar 0,5%, sostenido por una recuperación de las tecnológicas hacia el cierre.

La semana estuvo marcado por la decisión de política moentario de la Fed, que subió la tasa 25 puntos básicos hasta 3,75%-4%, en su primer aumento desde julio de 2023 y en línea con una probabilidad implícita de 91,5% antes de la reunión. Según TSA Bursátil, Kevin Warsh justificó la decisión en la resiliencia de la economía, en condiciones financieras que no considera restrictivas y en la necesidad de llevar la inflación nuevamente al 2%. Además, 16 de 18 funcionarios respaldaron otra suba este año, mientras la mediana descartó el recorte que se esperaba para 2027.

En paralelo, los Treasuries volvieron a acercarse al 5%, con rendimientos que subieron alrededor de 0,5% en promedio durante la semana. Al mismo tiempo, el Brent cayó 1,5% en el acumulado, aunque permaneció por encima de los u$s100, mientras el oro avanzó 0,32%.

Por su parte, el endurecimiento monetario también se extendió a otras economías. El Banco de Japón elevó su tasa al 1,25%, mientras que el Banco de Inglaterra la mantuvo en 3,75%, aunque advirtió que podría volver a subirla si se intensifican las presiones inflacionarias derivadas del conflicto en Medio Oriente. Así, la combinación de petróleo caro, tasas globales elevadas y menor margen para recortes configuró un entorno menos favorable para los activos emergentes.

Kevin Warsh defendió la suba de tasas por la resiliencia de la economía y dejó abierta la puerta a un nuevo ajuste antes de fin de año.

Kevin Warsh defendió la suba de tasas por la resiliencia de la economía y dejó abierta la puerta a un nuevo ajuste antes de fin de año.

De cara a la próxima semana, el mercado seguirá condicionado por la reacción posterior a la suba de tasas de la Fed y la evolución de los Treasuries, especialmente si los rendimientos vuelven a acercarse al 5%. En paralelo, el comportamiento del petróleo seguirá siendo una de las claves de los mercado, ya que una nueva escalada en Medio Oriente podría reactivar las presiones inflacionarias y reforzar el sesgo restrictivo de los bancos centrales.

En el plano local, la atención estará puesta en si el dólar mantiene la estabilidad, si el BCRA logra acelerar las compras de reservas y cómo responden las curvas en pesos después de una semana de mayor demanda por cobertura inflacionaria. Así, el margen para una recuperación de los activos argentinos dependerá tanto de que se estabilice el frente externo como de que la calma cambiaria local logre sostenerse.

Los bonos argentinos volvieron a cerrar en terreno negativo.

Director: Gabriel Morini - Propietario: Nefir S.A. - Domicilio: Olleros 3551, CABA - Copyright © 2019 Ambito.com - RNPI En trámite - Issn 1852 9232 - Registro DNDA en trámite - Todos los derechos reservados - Términos y condiciones de uso

Dos Al Cubo