En el juicio por Cuadernos mostraron imágenes del allanamiento al departamento de Cristina Kirchner: tenía un vestidor blindado detrás de una cama
En el juicio oral de los cuadernos de las coimas se ventilaron imágenes hasta ahora desconocidas del interior del departamento de Cristina Kirchner en Recoleta.
Concretamente, se exhibió una filmación que incluyó imágenes del vestidor con puerta blindada que el matrimonio Kirchner tenía detrás de su cama, registradas durante el allanamiento realizado el 23 de agosto de 2018. Las defensas se opusieron a que el tribunal mostrara la totalidad del material, los jueces pasaron a deliberar y finalmente avalaron la exposición.
El video, cuya exhibición fue solicitada por la fiscal Fabiana León, se reveló solo parcialmente, luego de la declaración de Juan Carlos Barrales, el comisario que estuvo al frente del operativo en el domicilio de la expresidenta en el barrio de Recoleta.
“Había una puerta blindada en lo que nosotros supusimos que era la habitación matrimonial, o la que ocupaba la señora, porque había almohadones con las iniciales del doctor Néstor Kirchner y de la expresidenta”, dijo Barrales.
“Ahí, detrás de la cama, había una puerta. Sería como un vestidor o un placard tipo vestidor. Esa puerta era blindada. Es más, accidentalmente se cerró y el señor Cabral, si no recuerdo mal, quien manifestó ser secretario privado de la expresidenta, fue quien la volvió a abrir para poder continuar con el registro”.
El comisario Barrales dijo que Cabral tenía la llave de esa puerta. Relató además que la puerta de entrada al departamento también se encontraba blindada y que al llegar al lugar los recibió el abogado de la expresidenta, Carlos Beraldi, que estaba solo en el departamento.
El departamento de Juncal y Uruguay ocupa un lugar central en la causa Cuadernos: según las anotaciones del chofer Oscar Centeno y los relatos de distintos arrepentidos, fue uno de los destinos finales del dinero que se recaudaba entre empresarios.
El exfuncionario arrepentido Claudio Uberti declaró que llevó dinero allí y que, en una oportunidad, subió al departamento y vio alrededor de 20 valijas de distintos tamaños, algunas en el palier y otras en el dormitorio, que —según le dijo Daniel Muñoz— serían trasladadas a Santa Cruz.
Uberti también afirmó que el día del fallecimiento de Néstor Kirchner, en octubre de 2010, el secretario de Julio de Vido, José María Olazagasti, le refirió que en el departamento había más de 60 millones de dólares.
El abogado Manuel Ubeira, que defiende al exfuncionario Oscar Thomas, interrumpió la exhibición para preguntar cuál era el objetivo de mostrar aquellas imágenes.
La proyección continuó y fue Beraldi quien luego objetó que se exhibiera la totalidad. Pidió que la fiscal explique por qué pretendía mostrar un allanamiento en el que se exponían de manera “innecesaria” aspectos de la intimidad de su clienta Cristina Kirchner. Sostuvo que mostrar la totalidad del video era un “exceso” y pidió su suspensión.
La fiscal se opuso en duros términos y marcó que solo pretendía enseñar detalles puntuales, en especial, la puerta blindada del vestidor en el cuarto del matrimonio.
“Me parece importante continuar con la exhibición, pero tratando de focalizar puntos específicos”, dijo el presidente Enrique Méndez Signori. “Voy a permitir que continúe la proyección del DVD”, concluyó, pero luego el Tribunal debió pasar a deliberar por la objeción de Beraldi.
Por mayoría, los jueces autorizaron que se exhibiera el material. El juez Germán Castelli se opuso.
Con la declaración del comisario Barrales sobre el departamento de Cristina Kirchner continuó un tramo del juicio dedicado a los allanamientos realizados durante la instrucción de la causa.
En esta audiencia y en la anterior, otros policías declararon sobre los procedimientos que llevaron adelante en la casa del chofer Centeno, en Olivos; en las oficinas de la empresa Techint, en el centro porteño; y en el departamento de la expareja del chofer, Hilda Horowitz, en el barrio de Balvanera.
“No me acuerdo” fue la frase que dominó las respuestas de los oficiales, que hicieron esfuerzos por reconstruir detalles operativos de procedimientos realizados hace 8 años.
Barrales, segundo jefe de investigaciones contra el Narcotráfico, admitió que era consciente de cuán delicado era el operativo y sí pudo ofrecer un relato más vívido del procedimiento.
Contó que fue Beraldi quien los recibió y que, antes de comenzar el allanamiento, le pidieron que saliera del departamento. Dijo que duró más de 20 horas, ofreció detalles sobre el equipamiento utilizado, la cámara, y afirmó que las imágenes tomadas por los peritos fueron elevadas directamente al juzgado.
Negó que el juez Bonadio lo hubiera llamado para decirle que debía continuar con la actividad “hasta encontrar algo”, tal como había sostenido el encargado del edificio Julio César Silva.
Ese día, en el juicio, el encargado cambió su versión de los hechos, al declarar, contrariamente a lo que sostuvo en 2018 como testigo, que no vio movimientos regulares de bolsos y valijas en el departamento, lugar que fue señalado por los acusadores como el destino final del dinero recaudado. “Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí”, dijo en el juicio.
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