Dolly Parton, de 9 a 5
Combativa desde sus marchas contra la guerra en Vietnam en los ‘60, más adelante impulsora de causas que van desde la ecología hasta el “fitness”, Jane Fonda se enteró de un incipiente movimiento feminista liderado por Karen Nussbaum y titulado “De 9 a 5”. Desde allí, surgió la película del mismo nombre –también difundida “Como eliminar a tu jefe”- que sorprendió como una comedia a principios de los 80 al ubicarse entre la segunda más taquillera, detrás de un tanque, “El imperio contraataca”.
En aquella película dirigida por Colin Higgins, los personajes de Fonda, Lily Tomlin y una debutante en la actuación llamada Dolly Parton se rebelan contra la tiranía de un jefe de oficina (interpretado por Dobney Coleman), arquetipo en su cargo: sexista, egocéntrico, insoportable. Y plantean lo que sería una utopía progresista para la época, una oficina con igualdad salarial para las damas, guardería y otras mejoras. “De 9 a 5 puso de manifiesto muchas verdades sobre la experiencia de las mujeres en el ámbito laboral y, si bien no abordó el acoso sexual con la suficiente fuerza, fue una de las pocas películas de su época que lo hizo. Además, catapultó a Dolly Parton a un nivel de popularidad que trascendió la música country, donde pudo recordarle al mundo una y otra vez que, como tantas otras personas, ‘ parezco una cosa y soy otra”, fue el comentario en The New York Times.
Resultó una sorprendente conversión de Dolly Parton como actriz para el papel de Doralee Rhodes, todavía con más potencia desde sus líneas: “Tengo una pistola en mi bolso. Hasta ahora perdonado y olvidado debido a la forma en que me criaron, pero les diré una cosa. Si vuelves a decir una palabra más sobre mí... voy a sacar mi pistola y te voy a convertir de gallo en gallina de un solo disparo”, amenaza a un atribulado jefe, el ejecutivo Hart.
El éxito de la película derivó en una serie durante cinco temporadas en la tv estadounidense y más adelante, en un musical de Broadway. Pero, además, la canción central de Dolly Parton resultó uno de sus mayores sucesos. La misma canción se tocó en todo el mundo hace pocas semanas para despedirla y homenajearla, desde su tierra chica en Tennessee hasta el Palacio de Buckingham.
La película recibió críticas dispares y, a la distancia, cuando los discursos feministas se radicalizaron, podría verse como un dejo de ingenuidad. Para otros, fue verdaderamente de avanzada.
La canción de Dolly fue popular y, con el tiempo, de culto. Especialmente para las trabajadoras en oficinas, lo que resulta llamativo, si se tiene en cuenta que su creadora no llegaba desde el vértigo urbano sino desde una aldea rural.
La película, y la canción, se interpretaron como una fantasía de venganza para las mujeres que se sentían recargadas de trabajo, mal pagas, humilladas. Allí Parton desplegaba ironía, sin vueltas:
La escritora Rebecca Traister la definió así: «Es, a la vez, una canción de queja airada y de inmensa alegría. Y hay algo en esa combinación que la hace adictiva y divertida».
La canción de Dolly fue nominada al Oscar del '81, aunque este se lo quedó otro temazo, Fame.
Para la crítica musical en The New Yorker, Amanda Petrusich “Dolly Parton se inventó un mundo entero de la nada”. Como aquellas historias con las que tanto se identifican muchos en Estados Unidos, ella se hizo a sí misma.
Inimaginable, ya que venía de una pequeña aldea de Tennesse –Locust Ridge- donde sus padres, granjeros, alquilaban la tierra. Dolly Parton fue la cuarta entre sus doce hijos, vivían todos en una cabaña sin luz ni agua. Cuando ella se convirtió en estrella, y multimillonaria, además de donar fortunas para hospitales y colegios, también hizo construir allí Dollywood, su pequeña Disneylandia, por donde pasan más de cuatro millones de turistas al año. Pero no se olvidó de un detalle: colocó una réplica de la cabaña de su infancia. Y les recordó a todos: “Yo crecí en una cabaña como esa”.
También desde raíces familiares surgió su pasión por la música, que primero fue el country y luego se extendió a otros géneros. Temas como “Jolene” –definido como “la más desgarradora canción” de amor”- o “I will always love you” que Whitney Houston transformó en su himno- quedaron entre los más difundidos. Pero “9 to 5” es imbatible. Por eso Jane Fonda pudo despedirla ahora al evocar a Dolly Parton como “una bromista, visionaria y amiga leal”.
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