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infobae.com · hace 5 horas · Sergio Serrichio

Desinflación versus empleo y crecimiento: los cuadrantes y dilemas de la “economía de dos velocidades”

Infobae

Un gráfico incluido en el reciente informe de un histórico y reconocido consultor describe de modo muy preciso la “economía de dos velocidades” a la que se suelen referir quienes evalúan la actual configuración de la economía y sus efectos sociales y políticos.

El más reciente reporte mensual del estudio que hace más de 40 años encabeza Miguel Angel Broda ubica allí a cada sector económico en función de cuánto variaron su nivel de actividad y de empleo desde noviembre de 2023. Cada uno está representado por un círculo cuyo tamaño refleja su participación en el empleo formal: cuanto mayor el círculo, más empleo genera el sector.

Una línea horizontal identifica un nivel de empleo estanco y una vertical hace lo mismo con el nivel de actividad. Aparecen así cuatro cuadrantes. En el superior y a la derecha del observador, donde crecen la actividad y el empleo, hay un solo sector: Agro y Ganadería, que en el período creció 18,1%, pero aumentó su empleo 4,3%, cuatro veces menos. El pequeño círculo denota que es un sector que emplea poca gente, al menos de modo directo.

En el espacio superior a la izquierda aparecen los sectores que desde noviembre de 2023 crecieron, pero emplean de modo directo menos gente que entonces. Como Minería y Energía, cuyo nivel de actividad se expandió 29,7%, pero su empleo se contrajo 8,4%, y actividad inmobiliaria, que creció 5,1%, pero emplea 2,7% menos que en noviembre de 2023.

infografia

El cuadrante más poblado es el inferior izquierdo y su frontera. Allí aparecen dos círculos grandes, que identifican al Comercio (creció apenas 0,5%, emplea 1,1% menos que antes) y la Industria (se contrajo 4,1% y redujo 7,2% su nivel de empleo) y otro algo más pequeño, Construcción, cuya actividad se achicó 8,6% y su empleo 14,2 por ciento. El cuadrante inferior derecho está desierto: ningún sector exhibió la rara combinación de reducir su actividad y emplear más gente.

Para el conjunto de la economía, muestran los datos, el nivel de actividad medido por el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publica el Indec es 5,3% superior al de fines de 2023, pero el empleo formal se contrajo 3,8 por ciento.

La elaboración grafica resume así el conflicto que entraña la “economía de dos velocidades”: poco empleo y reflejo en “la calle”, en especial en las grandes ciudades, en un país altamente urbanizado.

Esa configuración, explica el informe de Broda, resulta de una actividad que se estancó en medio de una transición profunda y de alto costo y en la que, en el mejor de los casos, a los sectores más expuestos a la apertura, la desregulación y el retiro de antiguos motores de demanda (déficits, subsidios, protección) reconvertirse y ganar productividad les llevará tiempo y capital. Mientras, los nuevos motores no logran aportar suficiente nivel actividad y, en particular, de empleo.

Miguel Ángel Broda

Además, prosigue el estudio, la estrategia anti-inflacionaria oficial estira la debilidad de la demanda al apoyarse en un trípode (política monetaria restrictiva, ancla fiscal, retraso cambiario) no tan eficaz, pues la economía sigue estando fuertemente indexada, no logra quebrar cierta inercia inflacionaria y aumenta los costos sociales y políticos.

El resultado es una “economía de la calle” estancada, en la que desde febrero de 2025, cuando se detuvo la expansión en base a crédito iniciada en el segundo trimestre de 2024, los sectores primarios crecieron 11% y el resto cayó 0,9%, combo que más o menos se mantiene, pues en el primer semestre de 2026, precisa Broda, los sectores primarios crecieron 11,3% y el resto, que abarca casi el 90% del PBI, creció apenas 0,6 por ciento.

La economía mileísta cuenta con el viento a favor de excelentes “términos de intercambio” (relación entre los precios de lo que exporta y lo que importa el país), pero combinado con un salario en dólares que duplica los niveles de fines de 2023 y cuyo saldo de poder adquisitivo “disponible” cayó desde entonces 18,5% y soporta una alta carga financiera, que engendró el problema de la morosidad.

Según el informe, a pesar del discurso ortodoxo de Milei, Economía intenta reactivar, pero dispone de pocas herramientas. Flexibilizó líneas de crédito bancario permitiendo el uso de hasta 15% de los depósitos en dólares para prestar a no exportadores, recurrió al FGS de la Anses para fondear crédito hipotecario y a la baja de tasas del Nación y al intento de fijar un salario mínimo por sobre el millón de pesos vía sumas no obligatorias para categorías convencionales, además de impulsar concesiones viales e intentar avanzar con la “inocencia fiscal”, de incierto impacto sobre depósitos, crédito y actividad.

De cara a 2027, el panorama no luce mejor: el aumento de la tasa de interés internacional y la “incertidumbre electoral” pesarán sobre el riesgo país, complicarán el financiamiento y meterán presión al dólar. Y el gobierno no cuenta con instrumentos para apurar una desinflación lenta que mantiene deprimida la demanda interna. Dilemas de la economía de cuatro cuadrantes y dos velocidades que expuso el informe del conocido consultor.

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