Rogelio Frigerio negocia con la Casa Rosada un acuerdo electoral para Entre Ríos sin intervención del PRO nacional
Rogelio Frigerio mantiene un vínculo directo con Balcarce 50. Esto implica que las distintas conversaciones que realiza la mesa de LLA con el PRO a fin de acordar una estrategia conjunta para el 2027 no incluyen al distrito que controla.
El mandatario entrerriano charla en forma directa con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, tanto los temas de gestión como la agenda electoral.
“El Colo”, uno de los amigos que Frigerio tiene en la política, estuvo desde la génesis de esta vía exclusiva que se abrió en abril. Fue durante un encuentro que encabezó Karina Milei en la Rosada con los gobernadores de Entre Ríos y de Mendoza, Alfredo Cornejo. También estuvo Eduardo “Lule” Menem. Allí se despejó el panorama.
El entrerriano escuchó como la primera línea política del Gobierno nacional le reconocía que el liderazgo en la provincia le pertenecía. Y también el compromiso de que no intervendrían para jaquear sus chances en las urnas. Traducido: no habría candidatos libertarios en Entre Ríos que le compliquen la reelección y se reeditaría el acuerdo electoral de 2025.
“Los que pensamos más o menos parecido sobre el rumbo del país, el equilibrio fiscal, la integración inteligente con el mundo, la desregulación de la economía, no tenemos que dividir el voto. Debemos escuchar al electorado. Vengo trabajando con las autoridades nacionales en la conformación de un frente hace mucho tiempo”, reconoció Frigerio en diálogo con Radio Mitre.
Tras la reunión, que se presentó en su momento como una charla sobre obras públicas y rutas, la cancha quedó delimitada para todos los jugadores.
En el entorno del mandatario entrerriano creen que las condiciones del armado del año próximo no serán las mismas que en 2025.
Es casi un hecho que Frigerio desdoblará las elecciones. La legislación actual indica que si se da este escenario, habrá primarias el 3 de mayo y generales el 28 de junio. Pero estas fechas son variables, no constantes. El Gobernador tiene número en la Legislatura para eliminar las PASO locales. Y también si quiere fijar un calendario distinto.
Uno de los primeros éxitos de gestión que encabeza el exministro del Interior fue la reforma electoral. Allí, se mantuvo el esquema de internas abiertas, simultáneas y obligatorias. Y se incorporó la boleta única de papel. Pero a la vista de lo que ha venido pasando, en la administración provincial hay temor de que el desencanto de la gente con la política repercuta en un alto nivel de abstención y en la deslegitimación del poder público.
Frigerio lo marcó en la entrevista radial. “Obligar a la gente a que vote cinco veces en un año es no escuchar lo que le pasa a una sociedad que no cree más en la política. Entienden que los políticos se miran el ombligo y no escuchan a la ciudadanía. Hay que esperar que la gente vuelva a confiar para exigirle de nuevo”, opinó.
El desafío será encajar todas las piezas del esquema electoral en el rompecabezas. La alianza que forjó Frigerio en 2021, que lo llevó a la gobernación en 2023, se sustenta en la UCR y el PRO. Pero también incluye peronistas no K, kirchneristas conversos en distintas oleadas, al Partido Socialista y al MID. A esta receta se le suma un ingrediente: los libertarios.
En las nacionales 2025, LLA se quedó con la parte del león: los dos senadores y dos de los tres diputados que ganó la mayoría. Ahora las pautas son distintas. En la provincial pesará más la gobernabilidad de Frigerio que la de Javier Milei. Y la lapicera la tendrá el mandatario entrerriano.
La lógica indica que los libertarios se incorporen en las listas legislativas. “Lo vamos a resolver con diálogo”, aseguraron en LLA Entre Ríos. Hoy por hoy, los «violetas» no tienen peso ni figuras para colar, por caso, un nombre en la vicegobernación. La legislación de Entre Ríos exige paridad de género. Si el gobernador es varón, la fórmula debe completarse con una mujer. Y los libertarios no tienen ninguna referencia de peso como para secundar a Frigerio.
En 2023, el actual gobernador optó por la radical Alicia Aluani. La dirigente cumplió su papel, algo que no se puede decir de otros referentes legislativos a los que el Gobernador confió un rol clave. Aluani llevó adelante un Senado donde el oficialismo comenzó en minoría y concluirá con mayoría a raíz de los quiebres del peronismo.