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clarin.com · hace 9 horas · Clarin.com - Home

American peronism y riesgo kuka, un solo corazón

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Los precios de los bonos del Tesoro norteamericano se están cayendo. Y eso es mucho decir porque se trata de la inversión más segura del planeta Tierra. Se dice que uno compra un título del Tesoro a 10 años y vive de la renta que paga ese bono. Si tiene que venderlo se da vuelta y sin riesgo de malvenderlo recibe lo que puso en el momento cero porque al estar respaldados por un país que tiene “el privilegio exorbitante” de imprimir dólares, su precio se mantiene estable.

Por estos días bajó la confianza en EE.UU. Este mes se registró una mayor venta de esos títulos, aumentando su oferta y, ergo, cayendo su precio. Como el rendimiento (tasa de interés) se mueve a la inversa de la cotización de los bonos, a medida que estos caen las tasas suben.

Toda esta dinámica lleva temor a Wall Street y los mercados del mundo: un rendimiento del bono de Estados Unidos a diez años más alto significa más presión para las familias endeudas con hipotecas de ese país, los estudiantes universitarios o los precios de la Bolsa de Valores en EE.UU. Los movimientos de las tasas en economías donde el crédito supera el 100% genera impactos que nosotros los argentinos muchas veces ignoramos, la mayoría de las veces, simplemente porque no vivimos con sistemas de crédito así de desarrollados. Por eso lo que dijo ayer el FMI: el aumento de la mora no representa un riesgo sistémico para la estabilidad financiera del país. Lógico: el crédito en la Argentina es 8% del PBI, solo superando al de Haití. La semana pasada por ejemplo Pakistán colocó un bono a diez años a 8,4%.

Scott Bessent tiene que pagar más a los tenedores de deuda porque los riesgos sobre la economía crecen: el jueves el petróleo llegó a US$ 104, la inflación mayorista aumentó y Donald Trump prometió un cheque de US$ 5.000 a cada estadounidense si gana las elecciones de mitad de término en noviembre presionando sobre el déficit fiscal. The Wall Street Journal señaló anoche que “es muy probable” que esta promesa de Trump no ocurra. Bessent anunció semanas atrás un refuerzo al programa de recompra de estos títulos que ya venía haciendo, argumentando que las tasas de interés de mercado no reflejan el verdadero estado de la economía estadounidense. Pero no le creyeron. Ayer las tasas llegaron al máximo en 20 años (5%). El ex trader está tomando de su propia medicina. Cuando Bessent trabajaba en el fondo de George Soros apostó contra la libra esterlina y los malos indicadores de Gran Bretaña provocando un salto de la moneda que suspendió su cotización.

El aumento de la tasa de interés en Estados Unidos preocupa al mercado, dado el tamaño del déficit fiscal que el FMI estima para este año en 7,5% pero más aún la falta de una trayectoria a la baja de ese rojo (el Fondo estima el mismo déficit para EE.UU. en los próximos cuatro años).

Si se quiere, todo lo contrario a la Argentina donde Javier Milei y Luis Caputo se tirarán arriba de la granada del equilibrio fiscal si ven riesgo que la trayectoria del ajuste se desvíe.

El año pasado Bessent acusó a Elizabeth Warrent, una senadora demócrata, de “american peronist” por sus críticas a la ayuda a la Argentina por el swap. Pero ahora es su gobierno el que empuja medidas expansivas que alguien podría llamaras simplemente como riesgo kuka.

Ezequiel Burgo

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