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clarin.com · hace 1 hora · Clarin.com - Home

Las alas rotas de un artista

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Dice el coreógrafo y bailarín Leonardo Reale que fue en ese momento final de la película Los unos y los otros en el que el argentino Jorge Donn interpreta "Bolero", con música de Maurice Ravel, que se "encendió una llama en mi interior que hoy, a mis 51 años, sigue encendida". Lo dice a Clarín y lo dice en la obra que escribió y que dirige titulada Volar Roto con la que recorre momentos críticos de su vida y su carrera.

El coreógrafo y bailarín Leonardo Reale. Foto: Fernando de la Orden

La pieza enlaza la danza con el teatro para capturar momentos señalados de la vida de Reale, antes y después de brillar como bailarín del Ballet Estable del Teatro Colón; antes y después del cáncer; antes y después del acoso; antes pero sobre todo después, porque lo que anuda todo es su extraordinaria capacidad de seguir adelante.

Volar roto no es una obra sobre la enfermedad, sino un homenaje a la fuerza de reinventarse. "Elegí contar aquel sueño infantil de volar, el bullying que me alejó de ese anhelo, mi primer encuentro con una clase de ballet y con esa maestra que me impulsó a seguir, interpretada en la voz en off por Eleonora Cassano, la experiencia de bailar sin música en Cuba, el diagnóstico de que podía quedar paralítico, la importancia de reinventarme como bailarín al no poder bailar como antes y finalmente el cáncer", enumeró a Clarín.

Volar roto, de Leonardo Reale, en la sala Cortázar del Paseo La Plaza. Foto: gentileza.

Quienes lo hayan visto volar sobre el escenario difícilmente entiendan que Reale no "nació" para la danza. "Exigí mi cuerpo al máximo para ser bailarín. No tenía las condiciones físicas ideales y ahí está el punto de inflexión que también aparece en la obra: no haber parado. El trabajo diario, la disciplina y la lucha contra el dolor me convirtieron en la persona que soy, resiliente, perseverante y soñador", cuenta.

En la obra, que se puede ver en la sala Cortázar del Paseo La Plaza, Emiliano Pi Álvarez se transforma en Reale a lo largo de su vida. "No fue una tarea fácil encontrar a un bailarín, pero él tiene todo lo necesario para componer ese personaje: una sensibilidad increíble como actor y una sólida técnica tanto clásica como contemporánea al momento de bailar", destaca el artista.

Volar roto, de Leonardo Reale, en la sala Cortázar del Paseo La Plaza. Foto: gentileza.

El éxito es un espejismo y está de moda. Todos quieren ser famosos, exitosos, conocidos. Leonardo Reale logró esas luces a un costo sobrehumano. ¿Merece la pena? "Lo bueno y lo malo que me tocó vivir me convirtieron en el artista que soy", ratifica. Aunque para volar haya que saberse roto.

Débora Campos

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