Finalizó la XVI edición de los Premios Perfil con 10 categorías y un jurado integrado por referentes de la cultura, la ciencia y la economía
Editorial Perfil realizó este lunes una nueva edición de sus premios anuales en el ex Edificio del Diario La Prensa, actual Casa de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. La XVI edición de los Premios Perfil 2026 reconoce a personalidades, instituciones y proyectos por sus aportes en distintos ámbitos de la cultura, la ciencia, el deporte, la economía y la vida pública.
Año tras año, la ceremonia renueva una iniciativa que busca destacar a quienes, desde distintos ámbitos, realizan contribuciones relevantes para la sociedad. En ediciones anteriores fueron distinguidas figuras como María Corina Machado, Gabriela Cabezón Cámara y Estela de Carlotto, por sus aportes a la libertad de expresión, la cultura y la defensa de los derechos humanos.
Entre los invitados se encontraron Inés M. Weinberg, presidenta del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires; María Romilda Servini, jueza federal con competencia electoral; Juan Carlos Maqueda, exjuez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación; Juan Manuel Abal Medina, exsenador y exjefe de Gabinete; Silvia Lospennato, legisladora porteña; Julio Alak, intendente de La Plata; Daniel Eduardo Vila, presidente del Grupo América; Alberto Esteban Arizu, CEO de Bodega Luigi Bosca; Jorge Argüello, presidente de la Fundación Embajada Abierta; Luis Ovsejevich, presidente y fundador de la Fundación Konex; Leandro Cahn, director ejecutivo de Fundación Huésped; Ariel Wilkis, decano de la EIDAES de la UNSAM; Marina Dal Poggetto, economista y directora ejecutiva de Eco Go; Martín D'Alessandro, presidente de la Fundación Poder Ciudadano; Erika Grinberg, periodista y realizadora audiovisual; Daniel Montoya, politólogo; y Toribio Encinas, Marcos Falcón y Luis Marino, veteranos de la Guerra de Malvinas del Centro de Información y Difusión de Ex Combatientes de Malvinas de la Asociación Gremial de Ingresos Públicos (AGIP).
También participaron el Coro Nacional de Niños, que formó parte de la ceremonia, y Verónica Martínez Castro, artista responsable de la realización de los premios que se entregaron durante el evento.
En la nueva edición, los premios estuvieron distribuidos en 10 categorías, entre ellas se encuentran el Premio Internacional de Libertad de Expresión, el Premio Nacional de Libertad de Expresión, el Mejor Aporte en Literatura, el Mejor Aporte en Deportes, el Mejor Aporte en Ciencia, el Mejor Aporte en Ensayo, el Mejor Aporte del Sector Público, el Mejor Aporte en Actuación, el Mejor Aporte en Economía, el Mejor Aporte de la Sociedad Civil y el Mejor Aporte del Sector Privado.
Premios Perfil Córdoba: Reconocer el talento también es una forma de construir futuro
La ceremonia contó con la apertura del director de Perfil, Rodrigo Lloret, quien brindó el discurso inicial: "Tenemos la suerte de tener un jurado de lujo conformado por Agustín Salvia, Daniel Grinbank, Carlos Melconian, Isela Constantini, Juliana Cassataro, José Natanson, Mauricio Kartun, Angela Lerena, Dolores Reyes y Gustavo Béliz."
Durante el inicio, Lloret expresó que "antes de empezar a dar los premios quisiera que todos vieran cómo se realizaron gracias a la artista Verónica Martínez Castro. Los premios que ustedes ven mezclan la realización concreta del Diario Perfil en una obra de arte. Cada uno es una obra de arte en si mismo".
Las distinciones de esta edición abarcan diferentes áreas y buscan reconocer contribuciones que exceden un único ámbito de actividad. Las categorías y los ternados fueron:
Además, se sumaron tres reconocimientos: el Premio Internacional de Libertad de Expresión, el Premio Nacional de Libertad de Expresión y una entrega especial.
La selección estuvo a cargo de un jurado integrado por diez personalidades de diferentes ámbitos.
El panel se confirmó por Agustín Salvia, Daniel Grinbank, Carlos Melconian, Isela Constantini, Juliana Cassataro, José Natanson, Mauricio Kartun, Angela Lerena, Dolores Reyes y Gustavo Béliz.
Los Premios Perfil fueron realizados por la artista plástica Verónica Martínez Castro en un proceso original usando ediciones del Diario Perfil
Cada premio es una obra de arte auténtica, única y original, y se entregan con el certificados de autenticidad de los Premios Perfil.
Hacia el final de los premios, el CEO de PERFIL subió al estrado para encabezar el cierre de la jornada y presentó el nuevo logotipo de Editorial Perfil en el marco de su cincuentenario, recordando además los 25 años de la casa actual y las tres décadas transcurridas en el histórico edificio anterior. En un tramo de su discurso, el empresario evocó la mítica tradición de las sirenas periodísticas que anunciaban los grandes acontecimientos globales, como el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, cuando las multitudes se agolpaban frente a los ventanales para informarse de las últimas novedades.
Lejos de apostar por una celebración convencional, Fontevecchia anunció una iniciativa educativa vinculada al valor del papel frente al avance digital, apoyándose en las tendencias internacionales que en varios países de Europa y Japón replantean el uso de pantallas en las aulas. "Nosotros pensamos que una forma de celebrar los 50 años era que lo tuvieran con ellos", señaló al detallar que regalarán de lunes a viernes la primera publicación de Editorial Perfil a padres con hijos en edad escolar. Tras definir a la empresa como "bastante conservadora", concluyó que festejar medio siglo apostando al soporte impreso resulta "un anacronismo interesante y lindo" que refleja la identidad de la editorial.
Al subir al escenario en representación de Eiru (la startup argentina creada por científicos del CONICET que combina inteligencia artificial, imágenes satelitales y abejas para monitorear ecosistemas), el vocero del proyecto agradeció el reconocimiento y destacó el enorme trabajo detrás de la iniciativa. "Estamos muy contentos. Venimos peleando desde abajo desde hace más de 20 años para que el conocimiento científico tenga una aplicación real y sirva para mejorar la calidad de vida de todos nosotros", arrancó su discurso frente al público.
Durante su exposición, el representante ahondó en la crisis ambiental cotidiana y remarcó la solución concreta que ofrece la compañía para el mercado de bonos de biodiversidad. "En las grandes ciudades estamos muy preocupados por el medio ambiente, pero a veces nos olvidamos de lo básico: respiramos, comemos y tomamos agua gracias a la naturaleza", reflexionó. Para cerrar, fue al hueso del problema: "Darnos cuenta de que estamos destruyendo el ecosistema es el primer paso, pero medir algo tan básico como la biodiversidad es muy difícil y costoso. Eso es justamente lo que solucionamos en Eyú: creamos un método para medir la diversidad de vida a gran escala, poder restaurarla y tener así una mejor calidad de vida".
En representación de la icónica banda Divididos y de la agencia 300 Producciones, Gastón Montells, subió al escenario para recibir el galardón y agradeció profundamente el homenaje a la trayectoria del grupo. "Transmito su agradecimiento por el reconocimiento a su obra, justo en el año donde están celebrando su 38° aniversario y en el marco del lanzamiento de un disco nuevo. A quien no haya podido oírlo se lo recomiendo, porque es una manera inigualable de expresar esta época en este contexto", destacó frente a los presentes.
Durante su discurso, la vocera remarcó que el premio trasciende lo estrictamente musical para poner en valor la calidad personal de los músicos. "Me gusta decir que este reconocimiento es también a su humanidad, a su compromiso, a su generosidad, a sus convicciones que tanto nos inspiran y a su profunda y constante solidaridad", subrayó emocionada, para luego cerrar con una potente reflexión: "Ellos, con memoria, crean el futuro que deseamos vivir y nos animan cada día a transitarlo con sensibilidad, con compañerismo y siempre en equipo".
Al subir al escenario para recibir el galardón, la referente de los Hogares de Cristo, María Elena Acosta, agradeció el reconocimiento y repasó los dolorosos pero esperanzadores cimientos de la organización. "Los Hogares nacieron en 2008 por el grito de las madres de los barrios populares que veían cómo sus hijos se morían con la pasta base. Fue nuestro querido padre Bergoglio, hoy el Papa Francisco, quien nos abrazó y nos dijo que como Iglesia teníamos que acompañar a esos pibes y pibas que se morían en las puertas de nuestros barrios", recordó emocionado sobre el nacimiento de un proyecto que casi dos décadas después cuenta con más de 350 espacios en todo el país para recibir "la vida como viene".
Lejos de adjudicarse el mérito institucional, el vocero decidió dedicarle el premio directamente a los jóvenes recuperados que lograron salir del "infierno" del consumo y hoy asisten a otros en sus comunidades. "Son los que en los barrios populares le llevan la vianda a los abuelos, los que preparan la comida todos los días para la gente a la que no le alcanza el sueldo. Son los que vuelven a estudiar, a tener un DNI, un nombre y un apellido; mujeres y hombres que hoy tienen una oportunidad de vivir", destacó conmovido, para luego invitar a los protagonistas a dar un paso al frente y cerrar su discurso pidiendo "un fuerte aplauso" para todos ellos.
Al subir al escenario para recibir la distinción por sus contribuciones pioneras, el investigador del CONICET y ex director del Departamento de Física de la UBA agradeció el reconocimiento y el sostén incondicional de su familia. Tras ser presentado por su extenso currículum, que incluye un destacado paso por el Laboratorio Nacional de Los Álamos, en Estados Unidos, el científico le dedicó el galardón a sus colegas de la Facultad de Ciencias Exactas y de la universidad pública, institución a la que, remarcó, le entregó toda su vida.
Lejos de quedarse en las formalidades, el docente aprovechó el micrófono para lanzar una contundente denuncia frente al desfinanciamiento y la hostilidad que atraviesa el sector académico. "Estamos en una época donde no solo los periodistas son maltratados, sino también los científicos, desde lo salarial y de todas las maneras que se puedan imaginar por la incapacidad de las autoridades", sentenció sin rodeos. Para cerrar, dejó un potente mensaje de resistencia de cara al contexto político actual: "Espero que sepamos resistir a esta era irracional para que se recupere la cordura, y que sepamos defender nuestro sistema de ciencia y tecnología".
El sociólogo y antropólogo Ariel Wilkis subió al escenario para recibir el galardón por su libro El dinero en la vida cotidiana de los argentinos, una obra que entrelaza la política económica con los relatos del día a día. Tras agradecer al jurado, a su familia y a sus colegas, el autor decidió dedicarle el reconocimiento íntegramente al sistema universitario y científico nacional. "Muchos de los que estamos acá presentes somos parte de esos sistemas. Estamos orgullosos de serlo y de luchar cada día para que se mantengan en pie", destacó frente al auditorio.
En sintonía con los premiados que lo antecedieron, Wilkis aprovechó el micrófono para visibilizar el inminente paro en defensa de los salarios docentes y nodocentes, y reflexionó sobre la compleja coyuntura que atraviesa el sector. "La paradoja de este contexto es que, por un lado, hay un ataque hacia el sistema universitario y científico como pocas veces se vivió; pero al mismo tiempo, hay una sociedad que muestra un compromiso absoluto con estas instituciones, porque constituyen sus promesas de movilidad, de democracia y de igualdad", concluyó.
El reconocimiento quedó en manos de Las Leonas, un equipo que ya es sinónimo de podios y vigencia en el alto rendimiento. Al subir al escenario en representación de todo el plantel de hockey, Juana Castellaro, recibió el galardón y aprovechó los micrófonos para compartir la alegría por el reciente triunfo internacional que las volvió a posicionar en la élite mundial.
Lejos de los discursos extensos y protocolares, el mensaje de agradecimiento fue al pie y con una sonrisa. "De parte de todo el seleccionado, estamos muy contentas por el logro que conseguimos hace un poquito más de una semana", dijo la representante frente al auditorio. Antes de despedirse entre aplausos, valoró la oportunidad de compartir la velada con el resto de las figuras premiadas: "Poder estar acá, en un entorno tan lindo y talentoso, es súper importante para nosotras. Que sigan los éxitos".
El premio fue otorgado a Mariano Pensotti, quien subió al escenario para coronar una temporada prolífica. Tras ser presentado por un recorrido que abarcó el circuito comercial, el estatal y el independiente, con hitos que incluyeron su experiencia con la ópera en el Teatro Colón y su paso por el cine, el artista recibió el galardón y rápidamente sintonizó su discurso con los reclamos de la velada. "Me sumo totalmente a las palabras de quienes me antecedieron. Espero que este también sea un momento que sirva para mostrar cierta resistencia a la devastación a la que estamos intentando sobreponernos", arrancó frente al auditorio.
Con el micrófono en mano, el director y dramaturgo denunció que la cultura en general, la literatura y la ciencia están sufriendo un ataque "de una forma que creo que no hemos visto desde la época de la dictadura". Sin embargo, antes de despedirse, eligió aportar un matiz de esperanza y reivindicó el trabajo de su compañía junto a Florencia Varela, Eloy Germán y Mariana Tirante. "Quienes hacemos teatro, literatura o ciencia podemos todavía pensar en un mundo mejor porque podemos inventarlo. Seguimos creyendo en un colectivo, en hacer algo de un carácter comunal y socialista, donde podamos realizarnos de una forma mejor", concluyó entre aplausos.
El galardón fue para el destacado economista, Pablo Gerchunoff, quien subió al escenario para recibir la estatuilla y le agradeció al jurado de Editorial Perfil por el reconocimiento. Tras destacar que el nivel de los colegas que lo acompañaron en la terna "jerarquiza este premio", el intelectual aprovechó los micrófonos para reflexionar sobre el verdadero eje de su pasión profesional. "Yo me dedico a la economía, pero sobre todo me dedico a la historia económica y a la historia", subrayó frente al auditorio.
Para coronar su breve pero profundo mensaje, Gerchunoff recurrió a una aguda cita literaria para trazar un paralelismo con la actualidad del país. El economista recordó una premisa escrita en 1921 en la emblemática revista L'Ordine Nuovo por el pensador italiano Antonio Gramsci: "La historia enseña, pero no tiene alumnos". En medio de la atención de todos los presentes, el autor cerró su discurso sintetizando sus palabras en un único y contundente anhelo de cara al futuro nacional: "Lo único que deseo es que la Argentina aprenda de la historia".
Al ser convocada al escenario, la escritora y periodista Gabriela Cabezón Cámara repasó sus históricos logros internacionales: se destacó como una de las autoras argentinas en ganar el National Book Award de Estados Unidos con la traducción al inglés de su novela, obra que un año antes ya había sido galardonada con el premio Juan Rulfo. Tras bromear unos segundos en el atril con la dureza y el peso de la estatuilla, la autora agradeció el reconocimiento y le imprimió rápidamente un fuerte tono político a su discurso.
Con el micrófono en mano, compartió un potente mensaje en defensa de la cultura, la educación y el pensamiento crítico frente a la compleja coyuntura actual. "Espero que sigamos siendo capaces de resistir a esta embestida horrible que estamos sufriendo, y de generar las condiciones materiales necesarias para que todas las personas podamos leer y escribir", reflexionó frente al auditorio. Antes de despedirse entre aplausos, cerró su paso por el escenario con una filosa e innegociable definición sobre su oficio: "Que seamos capaces de escribir lo que se nos dé la gana, porque la libertad es eso".
Al subir al escenario para recibir el galardón por el "Mejor Aporte del Sector Público", Carlos Pallotti repasó los orígenes del proyecto y recordó el pedido inicial que le hizo el gobernador de Entre Ríos al enterarse de que se estaba levantando un imponente edificio sobre la barranca con vistas al río. En lugar de destinarlo a oficinas públicas, la orden política fue clara: "Háganme el mejor centro tecnológico que se pueda hacer en América Latina". Lejos de quedarse en un simple contenedor de cemento, los impulsosores redoblaron la apuesta para transformar la iniciativa en un verdadero ecosistema de innovación que reuniera a investigadores, empresarios, inversores y universidades.
Durante su discurso, el referente destacó el modelo de sustentabilidad con el que opera el centro, logrando autofinanciarse desde el día cero sin depender de fondos estatales nacionales, provinciales ni municipales. "Nos sustentamos con los ingresos que producimos por los espacios que alquilan las empresas", explicó con orgullo, antes de repasar las cifras que ya consolidan al predio: 95 proyectos incubados, 37 empresas radicadas, cinco universidades integradas y un movimiento diario de 600 personas generando tecnología. Para cerrar, dejó una potente reflexión sobre la gestión: "Este es el ejemplo de que las cosas se pueden hacer a veces solamente con ideas, trabajo y convicción".
El Premio a la Libertad de Expresión tuvo un momento de profunda emotividad cuando Mía, la prima del autor de la histórica bandera "Las Malvinas son Argentinas", desplegada en el Mundial 2026, subió al escenario para recibir la distinción acompañada por los exveteranos Toribio Encinas, Marcos Falcón y José Ángel Britos. Tras la entrega, el general retirado y excombatiente, Martín Balza, tomó la palabra para brindar un discurso atravesado por la memoria y la crudeza de la guerra. Con la autoridad de quien compartió el frente de batalla, el militar cruzó a quienes minimizan el rol de los soldados de 1982: “Estos hombres y miles como esos no fueron pibes. Fueron señores de la guerra. Tenían 18, 19 años y unos muy pocos 20 porque habían pedido prórroga”.
En el tramo final de su intervención, Balza reflexionó sobre el dolor de los enfrentamientos armados y dejó una categórica definición pacifista ante el auditorio presente. Tras comparar la tragedia del Atlántico Sur con otros conflictos internacionales, sentenció que "la guerra de Malvinas no fue una obra de Dios", sino la manifestación más dura del sufrimiento humano. Conmovido ante los presentes, el excombatiente cerró su mensaje con una profunda reflexión sobre la condición humana: “La guerra es un renunciamiento a las escasas pretensiones de la humanidad”.
El Premio a la Libertad de Expresión Internacional tuvo como eje central el anuncio y la expectativa en torno al histórico viaje pontificio al país. Al subir al escenario para recibir la distinción, el cura Matías Taricco celebró el galardón y remarcó el enorme desafío que se avecina para la sociedad argentina: "Nos toca una gran tarea por delante que es hacer realidad la visita del Papa León a nuestra tierra".
Para fundamentar el sentido espiritual y social del acontecimiento, el referente se apoyó en los conceptos centrales del documento papal. Citando la encíclica Magnificat Humanitas, convocó a "dejar de construir Babel, una ciudad cerrada, y construir juntos una nueva Jerusalén, un nuevo lugar donde sea posible la vida para todos, donde las piedras desechadas pasen a ser piedras angulares, los pobres, los migrantes, los enfermos". Antes de cerrar su agradecimiento, auguró que la llegada del Sumo Pontífice sirva para "estimularnos a construir vínculos nuevos, estrecharnos las manos, recreando vínculos y construyendo por todos".
Al subir al escenario para celebrar la iniciativa, la legisladora Silvia Lospennato reflexionó sobre el profundo significado urbano de la movida. "Las ciudades reconocen y nombran a las personas que quieren celebrar, ¿no? Y nosotros pensamos que José Luis Cabezas merecía una calle en la Ciudad de Buenos Aires", destacó al repasar el impulso político detrás del proyecto.
Lejos de tratarse de una elección azarosa, la referente política subrayó el fuerte simbolismo de la ubicación elegida para recordar al reportero gráfico. "No se eligió cualquier calle, justamente se eligió una calle que pasa por donde estuvo esa editorial donde salió publicada una revista con una foto que desnudaba la corrupción de inmunidad del poder y le costó la vida", expresó con firmeza. Para cerrar, concluyó que el homenaje busca dejar una huella permanente en la memoria colectiva: "Creemos que es necesario que los porteños recordemos eso siempre como un símbolo de la libertad de expresión".