“Era un sueño de pibe”: invirtió casi dos décadas en un molino harinero y hace dos años no puede ponerlo en marcha
Después de casi dos décadas de hacer inversiones, compras de maquinaria y trabajos de reparación, Jorge Heredia tiene prácticamente terminado un molino harinero en Mercedes, provincia de Buenos Aires, pero asegura que desde hace dos años no puede ponerlo en funcionamiento porque no consigue la potencia eléctrica que necesita para hacer trabajar los motores. Argumenta una decisión política en el medio y falta de respuesta de parte de EDEN, la compañía distribuidora de energía eléctrica que abastece y comercializa en el norte y el centro de la provincia de Buenos Aires. El establecimiento está ubicado sobre la ruta provincial 41 y, según explicó, tendría capacidad para producir unos 50.000 kilos diarios de harina.
Heredia, de 64 años, comenzó a invertir en el proyecto en 2008. Según relató, fue comprando máquinas usadas y reparándolas hasta dejarlas prácticamente a nuevas. El molino, explicó, es de una escala intermedia dentro de la industria: “De los chicos, el más grande, y de los más grandes, el más chico”, lo definió.
Sin embargo, sostuvo en conversación con LA NACION que el principal obstáculo apareció cuando comenzó a gestionar ante EDEN SA, la distribuidora eléctrica que opera en Mercedes, la infraestructura necesaria para poner en marcha la planta. “Yo tengo luz, quiero que quede claro. Yo tengo luz. Lo que ellos me tienen que dar es la potencia”, afirmó. De acuerdo con su cálculo, el molino necesita alrededor de 240 kVA, y Heredia asegura que “está dispuesto a hacerse cargo del cambio de transformador y de los demás costos de conexión”.
El conflicto gira principalmente alrededor de cómo realizar el tendido eléctrico hasta el establecimiento. Según reconstruyó, inicialmente se planteó hacer un cruce de la ruta 41 y tramitar la autorización correspondiente ante Vialidad Provincial. Heredia afirmó que recibió como referencia que ese procedimiento administrativo podría extenderse durante varios años. Luego propuso realizar el cruce de manera subterránea, una alternativa más costosa, pero que tampoco habría prosperado. Heredia dio a conocer su caso a través de un video publicado en las redes de Horacio Minadevino.
Para esa obra, que incluiría el cruce, el transformador y los cables necesarios, estima una inversión de entre US$23.000 y US$25.000. “Prácticamente la obra está hecha. Se enganchan de los cables, de los palos que están”, señaló.
De acuerdo con su relato, posteriormente apareció otra posibilidad: alimentar eléctricamente el molino desde otro punto de la red, mediante un recorrido de aproximadamente dos kilómetros. Esa solución, afirmó, fue propuesta por un gerente regional de la distribuidora, pero tendría un costo cercano a los US$120.000, casi cinco veces el monto que calcula para la conexión por el frente del establecimiento. “Yo no puedo pagar eso”, dijo.
Heredia cuestionó los argumentos técnicos que, según dice, recibió para descartar otras alternativas. Una de las posibilidades consistía en realizar el tendido por un lateral de la ruta, pero aseguró que desde la distribuidora le explicaron que existían inconvenientes de seguridad por la coexistencia de líneas de 13.000 y 33.000 voltios.
Su principal planteo es que, a unos 8 kilómetros de su establecimiento, dice haber encontrado una instalación realizada para otro empresario en la que, según sostuvo, se utilizó una solución similar a la que a él le habían señalado que no era posible ejecutar. Heredia afirmó que “habló con el propietario de ese establecimiento y que este le aseguró que la distribuidora realizó el cruce correspondiente y que no tuvo que efectuar personalmente trámites ante Vialidad”.
Heredia también vinculó las dificultades para destrabar la conexión con “una cuestión política”. Según relató, buscó ayuda del intendente de Mercedes, Juan Ignacio Ustarroz (UxP), pero afirmó que no logró ser recibido personalmente y que, tras mantener contacto con una secretaria, no obtuvo nuevas respuestas del municipio ni del área de Producción.
También dijo que intentó plantearle la situación a Eduardo “Wado” de Pedro, oriundo del lugar, a quien aseguró haber cruzado en Mercedes y explicado el problema, pero sostuvo que tampoco volvió a tener respuesta. “El problema es la política. No aflojan a la producción acá. El intendente, en ocho años, no trajo una fábrica, teniendo de su lado a Wado de Pedro, que es senador, que está al lado de Máximo Kirchner. Tiene posibilidades. Sin embargo, no, nunca les interesó”, afirmó Heredia, quien considera que detrás de las trabas existe una decisión que excede las cuestiones técnicas vinculadas con la obra eléctrica.
Afirmó haber realizado gestiones ante autoridades municipales de Mercedes y haber presentado reclamos ante el Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (Oceba) y Defensa del Consumidor. También señaló que interviene un abogado de San Antonio de Areco, por los temas sanitarios posteriores, y que incluso se enviaron cartas documento en reclamo por el pedido: “Se te ríen. No les importa nada”.
“Era un sueño que tenía de pibe. Dejé la escuela a los 15 años y dije: ‘Voy a poner un molino. Hasta que no tenga el último tornillo puesto, el sueño no se cumple”, sintetizó.
En este contexto, desde EDEN respondieron a LA NACION: “El usuario cuenta hoy con un servicio de baja tensión trifásico (inferior a 10 kVA), adecuado para consumos domésticos o rurales menores, pero insuficiente para la demanda y potencia que exige la operación de una planta harinera industrial”.
Según explicaron, la infraestructura que pasa frente al predio corresponde a la línea de troncal de 33 kV que vincula Mercedes con San Andrés de Giles. “Por normas técnicas y regulatorias de seguridad del sistema provincial, no es factible realizar una bajada directa desde un tendido de transporte de esa envergadura para un suministro individual”, dijeron.
En este marco, hablaron de dos alternativas. La Alternativa 1 (Cruce subterráneo de Ruta 41). Sobre esta indicaron: “Desde la línea de distribución de 13,2 kV más próxima, se elaboró un primer presupuesto por aproximadamente $92.121.981 que implicaba una obra de cruce subterráneo bajo la ruta provincial 41, con tramitación de permisos de obra ante Vialidad provincial y puesto de transformación propio. Cabe aclarar que, desde que cambió la normativa de Vialidad en 2019, todo cruce de ruta debe realizarse obligatoriamente de forma subterránea, motivo por el cual existen otros suministros preexistentes que aún conservan cruce aéreo”.
Respecto de la Alternativa 2, sostuvieron: “EDEN le presentó una solución técnica que consistía en una extensión de línea de media tensión con puesto de transformación propio. Esta opción evita intervenir la traza de la ruta y agiliza los tiempos operativos de habilitación, representando una inversión total de obra de $138 millones”.
Finalmente remarcaron: “Según el Marco Regulatorio Eléctrico de PBA, las obras de ampliación de infraestructura o nexo para demandas industriales específicas deben ser solventadas por quien solicita la potencia, estableciendo que a partir de los 10 kVA le corresponde pagar la obra al desarrollador/solicitante, garantizando que dichos costos extraordinarios no se trasladen a la tarifa del resto de los usuarios de la comunidad".
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