Milei recibió a directivos de Tesla y DayOne Data mientras el Gobierno negocia el súper-RIGI
El presidente Javier Milei concentró este lunes parte de su agenda en la búsqueda de nuevas inversiones y recibió en la Casa Rosada a representantes de dos compañías internacionales vinculadas a sectores estratégicos para el Gobierno: Tesla y DayOne Data. Los encuentros se produjeron en paralelo a las negociaciones que La Libertad Avanza mantiene en el Senado para destrabar el denominado súper-RIGI, una ampliación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.
La primera reunión se realizó al mediodía con autoridades de DayOne Data, una compañía con sede en Singapur dedicada al desarrollo y operación de infraestructura digital para inteligencia artificial y servicios de computación en la nube. Según informó el Gobierno, la empresa analiza oportunidades vinculadas con este tipo de infraestructura, un sector que comenzó a ganar protagonismo en la estrategia oficial para atraer capitales internacionales.
Del encuentro participaron, junto con Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller Pablo Quirno. Por parte de DayOne Data estuvieron su fundador, William Huang; su CEO, Jamie Khoo; el integrante de la junta directiva Alejandro Aguzin; y el inversor de Pinceville Capital, Joaquín Rodríguez Torres.
La reunión abre la posibilidad de que la compañía evalúe un eventual desembarco en la Argentina, en un contexto de creciente interés internacional por la instalación de grandes centros de datos en el país. La iniciativa se suma a otros proyectos anunciados en el sector, entre ellos el plan de OpenAI y Sur Energy para avanzar con un megacentro de datos en la Patagonia, con una inversión anunciada de US$25.000 millones.
Dos horas después, el Presidente recibió a una delegación de Tesla, la empresa de vehículos eléctricos fundada por Elon Musk. El encuentro permitió retomar el vínculo que Milei mantiene con el empresario desde 2024, cuando ambos se reunieron en la planta de la compañía en Austin, Texas.
En aquella oportunidad, Musk había manifestado su interés en posibles inversiones vinculadas con el litio y la producción de baterías. La Argentina ocupa actualmente un lugar destacado en ese mercado y es uno de los principales productores mundiales de carbonato de litio, un recurso que el Gobierno considera estratégico para atraer inversiones.
En la reunión de este lunes, Milei estuvo acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La delegación de Tesla estuvo integrada por David Feinstein, director de Finanzas, Comercio Global y Mercados; Karen Steakley, directora de Políticas Públicas y Desarrollo de Negocios; Stephan Spazier, jefe de Nuevos Mercados; además de Francisco Mayorga y José Luis Martins.
El interés del Gobierno por Tesla se vincula con una estrategia más amplia para desarrollar sectores considerados prioritarios, entre ellos el litio, las baterías, el hidrógeno, el gas natural licuado (GNL), las energías renovables y la industria aeroespacial.
Súper RIGI: el Gobierno acepta cambios de la oposición dialoguista y negocia por la energía
Las reuniones con las empresas internacionales se produjeron mientras el oficialismo intenta avanzar en el Congreso con el súper-RIGI, un proyecto que busca extender los beneficios del régimen de grandes inversiones a actividades que todavía no cuentan con un desarrollo significativo en el país.
La iniciativa contempla un monto mínimo de US$1.000 millones por proyecto y ofrece beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios, además de una garantía de estabilidad durante 30 años. Entre las medidas previstas se encuentra una reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, amortización acelerada, créditos fiscales vinculados al IVA y las cargas patronales y la posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal.
El proyecto ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados, pero encontró dificultades en el Senado. En el último plenario de comisiones, el oficialismo no consiguió reunir las firmas necesarias para emitir dictamen y se abrió un cuarto intermedio para continuar las negociaciones.
Uno de los puntos discutidos está relacionado con la participación de proveedores nacionales. El texto establece que el 20% de la inversión debe destinarse a proveedores locales, pero los senadores incorporaron modificaciones para precisar qué tipo de bienes pueden computarse dentro de ese porcentaje.
También se agregó una condición para los proyectos que tengan un consumo energético muy elevado, como los centros de datos: cuando puedan afectar el suministro eléctrico de la zona en la que se instalen, deberán garantizar su propio abastecimiento energético.
Los bloques dialoguistas, entre ellos sectores del PRO, la UCR y Provincias Unidas, plantearon además elevar el porcentaje de compras nacionales y establecer mecanismos que prioricen a los proveedores argentinos incluso cuando sus productos tengan un costo superior al de los importados.
La falta de acuerdo obligó al oficialismo a continuar con las conversaciones para conseguir las firmas necesarias. La intención del Gobierno es llevar el proyecto al recinto durante septiembre, aunque todavía no existe una fecha definitiva para su tratamiento.
En caso de ser aprobado por el Senado, el súper-RIGI deberá regresar a la Cámara de Diputados debido a las modificaciones introducidas durante su debate en la Cámara alta.