Cabezas: dos bombas y un asesinato
El jueves pasado, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó sin votos en contra el cambio de nombre de la calle California por José Luis Cabezas en el tramo del barrio de Barracas, como homenaje al 30º aniversario del asesinato del fotógrafo de la revista Noticias que se cumplirá el próximo enero. En la calle California se encuentra el edificio de Editorial Perfil, donde en 1996 se imprimió la tapa con la fotografía del empresario Alfredo Yabrán tomada por José Luis Cabezas y que un año después le costó la vida.
LLA votó primero a favor y luego se abstuvo en línea con Milei y su crítica al periodismo
La primera nota de Yabrán se publicó el 13 de octubre de 1991, la segunda, el 27 de noviembre de 1994 y ambas sin fotos. Paralelamente, también dos veces fue destruido por bombas el ingreso al edificio de Perfil en la calle California: la primera bomba, en noviembre de 1992; y la segunda, en diciembre de 1995. Después de la primera foto directamente sucedió el asesinato del fotógrafo, último mártir del periodismo argentino y único desde la recuperación democrática.
Cuando se cumplan 30 años de su asesinato se realizará una ceremonia para dar curso a lo votado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, que dispuso:
Artículo 1º.- Se sustituye la denominación de la actual calle “California” por la de “José Luis Cabezas” desde la numeración 2100 hasta la altura 3400.
Art. 2º.- Se dispone la colocación de una placa conmemorativa en la intersección de las calles Santa Elena y José Luis Cabezas con el siguiente texto:
“La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires rinde homenaje al reportero gráfico José Luis Cabezas, en conmemoración de los 30 años de su asesinato.”
El edificio de Perfil ya tiene en su fachada una gigantografía con los ojos de José Luis Cabezas desde hace más de una década, ojos que resultaron icónicos en los miles de carteles con la inscripción “No se olviden de Cabezas”, frase con la que en aquellos años el periodista Santos Biasatti cerraba el noticiero de Canal 13 todas las noches. Hoy Santos Biasatti es miembro de la Academia Nacional de Periodismo, institución que formalmente apoyó el homenaje con una carta dirigida a la Legislatura firmada por su presidente, Joaquín Morales Solá, y su secretaria, Silvia Naishtat. Agradecimiento eterno de Perfil a todos ellos, al igual que a Adepa, que hizo lo propio con la firma de Martín Etchevers, Daniel Dessein y Ana Tronfi, presidente, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa y secretaria, respectivamente.
La aprobación del decreto tiene su recorrido: el proyecto original ingresado por el vicepresidente primero de la Legislatura, el abogado Matías López, del bloque Vamos por Más, presidido por Silvia Lospennato. Fue firmado como coautores por los presidentes de bloque del peronismo, del radicalismo, del PRO, del bloque de Larreta y sin la firma de La Libertad Avanza.
El 14 de mayo se votó la ley en primera lectura y salió aprobada por unanimidad con 58 presentes y 58 afirmativos, sorprendentemente con todos los votos de La Libertad Avanza. Pero ya en la votación definitiva el jueves pasado el bloque libertario se abstuvo.
En síntesis: no firmaron el proyecto original pero votaron a favor en primera lectura y votaron abstención en segunda lectura. Todos los demás partidos votaron afirmativamente en todas las instancias, que concluyeron con 44 afirmativos, cero negativos y 12 abstenciones. Las idas y vueltas de La Libertad Avanza no pueden disociarse de que se trata de una causa justa, pero la aversión de Milei al periodismo inhibe a sus propios legisladores hasta para rendir tributo a José Luis Cabezas.
Retrocediendo el reloj, al revisar archivos leo que en el editorial de la revista Noticias frente a la primera bomba en nuestro edificio, se escribió: “Se equivocaron de empresa, aquí estamos vacunados contra la violencia. Durante la época de la dictadura padecimos bombas, seis decomisos de ediciones, una clausura más el secuestro del director de una de nuestras revistas en 1979 y la puesta a disposición del PEN cuatro años después. A los periodistas los reemplazarán otros que tomarán su posta en la misma línea”.
Tenían razón, el actual director del diario PERFIL, Rodrigo Lloret –principal artífice de este reconocimiento a Cabezas–, estaba comenzando a estudiar periodismo cuando explotó aquella bomba al comienzo de los 90 tras la primera nota sobre Yabrán, y tenía 2 años cuando la dictadura comenzó su asedio a Perfil y a sus integrantes a fines de los años 70. Y es hoy el impulsor del homenaje al fotógrafo asesinado, con quien no tuvo la posibilidad de compartir la redacción.
Finalmente, nuestro agradecimiento a la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.