Para el ahorrista: cómo le fue al plazo fijo contra la suba del dólar en un mes de tensión financiera
El mercado financiero atravesó el último mes con una mayor tensión cambiaria y de tasas. El tipo de cambio mayorista quebró el nivel de $1.500 y obligó al Gobierno a administrar el equilibrio entre contener la cotización del dólar y evitar que las tasas de interés en pesos alcanzaran niveles demasiado elevados.
El dólar mayorista, que es el que actúa como referencia para el mercado y sobre el que el Banco Central tiene un mayor poder de intervención -directo o indirecto- avanzó en agosto 1,7%, un número por debajo del rendimiento de los plazos fijos, que rendían en promedio un 19,12% anual. En términos mensuales implicó una tasa menor a la del tipo de cambio.
"Agosto fue un mes difícil para ganarle al dólar", aseguró Nery Persichini, jefe de Research de GMA Capital. "Al ahorrista que renovó a fin de mes le queda hoy un 1,8% mensual", en tasa de plazo fijo, estimó Justina Gedikian, analista de renta fija en Cohen Aliados Financieros. "Entre las alternativas, el mes premió a lo más conservador: las Lecaps y los bonos CER rindieron alrededor de 0,7% porque la suba de tasas les pegó al precio y perdieron contra la evolución del tipo de cambio", explicó. Depende del banco, pero el plazo fijo en términos generales empató con lo justo o perdió por poco contra el dólar.
Hasta hace algunas semanas, el Gobierno defendió un "techo" de $1.500 para esa cotización -entre otras formas, al habilitar una suba de tasas- pero finalmente permitió que lo supere. La cotización para el ahorrista terminó el mes en $1.535 en el Banco Nación, 20 pesos por encima del valor que tenía al inicio de agosto.
La interpretación del Grupo SBS es que el Gobierno optó por permitir un movimiento gradual del tipo de cambio antes que convalidar tasas persistentemente altas.
“Nuestra lectura es que el gobierno estaría tolerando un deslizamiento gradual del tipo de cambio antes que convalidar tasas de interés persistentemente más altas”, señaló la sociedad de bolsa. El objetivo, según esa interpretación, es administrar el “trade-off (disyuntiva) entre dólar y tasas”.
La estrategia también aparece en el comportamiento reciente de las tasas. Después del máximo de tensión registrado la semana anterior, Grupo SBS destacó la “continuidad en la compresión de tasas en pesos", es decir, una reducción de los rendimientos de los instrumentos en pesos frente a los niveles alcanzados durante el episodio de mayor presión financiera.
El dólar, mientras tanto, mantuvo una tendencia ascendente. El análisis de 1816 plantea que el Poder Ejecutivo consideró que resultaba más costoso llevar las tasas hasta el 30% que permitir que el dólar superara los $1.500. Pero una vez quebrado ese nivel, el Gobierno volvió a intervenir sobre las expectativas mediante los mercados de futuros y de instrumentos vinculados al tipo de cambio.
“Luego de superar ese nivel, de todos modos, el Gobierno siguió ‘marcando la cancha’”, señaló 1816. La consultora destacó que, con la fijación del tipo de cambio de referencia para diciembre de 2026, se observaron “volúmenes enormes en futuros y dólar linked”, dos mercados que permiten operar sobre expectativas de evolución del dólar.
A pesar de la tensión cambiaria, el Banco Central mantuvo un saldo comprador en el mercado de cambios durante agosto. Facimex Valores destacó que el ritmo de adquisición de divisas se desaceleró respecto de julio, pero consideró favorable que las compras continúen siendo positivas en un período que suele presentar dificultades estacionales.
Esta semana, el BCRA compró divisas a un promedio de US$ 44 millones diarios, frente a un promedio de US$ 36 millones para agosto y de US$ 103 millones diarios durante julio. Para Facimex, la desaceleración no debería interpretarse como una decisión deliberada de reducir las compras para evitar una mayor presión sobre el dólar.
“Se trata de algo esperable por la estacionalidad del mercado cambiario”, sostuvo la firma. Desde esa perspectiva, el dato relevante no es solamente que el ritmo de compras haya bajado, sino que el BCRA continúa acumulando divisas incluso en una etapa del año en la que la oferta de dólares suele ser menor.
El comportamiento del tipo de cambio también debe observarse en perspectiva. Grupo IEB remarcó que la corrección cambiaria sigue siendo acotada en relación con la inflación. “La corrección cambiaria dista de ser brusca”, señala su informe. El dólar acumula una suba de apenas 3,7% en lo que va del año, frente a una inflación acumulada de 19,6%.
En lo financiero, el riesgo país experimentó una suba superior al 20% a lo largo de agosto. Comenzó el mes cerca de los 415 puntos y la terminó en 513 unidades. El indicador que elabora JP Morgan se vio presionado por una caída de los bonos, en parte por razones locales y por un clima financiero global más espeso.
Las acciones tampoco resultaron una inversión conveniente a lo largo de este mes. El índice Merval de acciones líderes cayó 9,5% medido en peso y un 11,4% medido en dólares. En los primeros ocho meses del año, acumulados, también registra un retroceso de 2,4% en pesos y 7,5% en moneda dura.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín