En la previa de una sesión clave, el Gobierno reunió a la mesa política y buscó ordenar la actividad legislativa
En la previa de una nueva sesión en la Cámara de Diputados, la mesa política volvió a reunirse este martes, como cada semana, para reducir a cero el margen de error ante el debate previsto para el miércoles sobre la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y la nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal. El intercambio se dio antes de la convocatoria del presidente Javier Milei a diputados y senadores en Casa Rosada, que persigue el mismo objetivo.
Luego de algunas semanas de quietud legislativa, el oficialismo trabaja para anotarse una nueva victoria y matizar el sinsabor que dejó la media sanción de la Ley de Propiedad Privada, con el articulado de tierras y el del manejo del fuego excluidos. Entre los integrantes del reducido círculo hay optimismo y aseguran que cuentan con los números necesarios para la sanción de las dos principales leyes. “Estamos alrededor de los 135”, admitió un alfil legislativo ante Infobae.
Durante la reunión, que duró poco más de dos horas y media, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, brindó detalles de los primeros contactos del Gobierno con representantes del Episcopado en el marco de la visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista para los primeros días de noviembre. La funcionaria se encuentra a cargo de la coordinación de la agenda con la administración libertaria y trabaja con las carteras involucradas.
Tras la defensa del programa económico que realizó Javier Milei durante la reunión de Gabinete del pasado lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, comunicó -por su parte- que brindará una conferencia de prensa este jueves a la mañana en el Palacio de Hacienda, en la que anunciará “importantes” medidas económicas que mantienen bajo reserva.
Como ocurrió hace dos semanas, esta edición de la reunión contó con la presencia de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien participó de forma extraordinaria. Se trata de una de las funcionarias más ponderadas por el libertario, a cargo de una de las carteras más complejas del Gabinete.
Además de exponer los pormenores del ministerio, el reducido círculo acordó trabajar en distintos proyectos y medidas en materia de educación que -garantizaron- serán enviados al Congreso. Según supo este medio, una de las iniciativas podría ser la Ley de Libertad Educativa, que contempla 10 artículos -del 150 al 160- que aspiran a reformar la Ley de Educación Superior.
En las oficinas del exMinisterio del Interior, se dieron cita junto a Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y su segundo, Ignacio Devitt; y el secretario de Comunicación, Fabián Fernández. También el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular de la Cámara baja, Martín Menem; el armador nacional, Eduardo “Lule” Menem; la senadora Patricia Bullrich y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
En el plano legislativo, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, incluyó además el tratamiento del Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y Singapur y el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT).
A eso, se suman algunos proyectos provinciales como la baja del IVA a la fécula de mandioca, en un gesto a los legisladores misioneros, que descuentan que acompañarán a La Libertad Avanza pese a su nueva composición, y Ley Joaquín, impulsada a raíz del fallecimiento de Joaquín Stefano Gatto, un niño de 12 años que falleció en enero de 2026 en Junín de los Andes al caerle un arco de fútbol sin anclaje.
Como contó este medio, la reforma del Banco Central configura una de las prioridades del oficialismo, y una de las principales obsesiones del Presidente, quien se involucró de lleno en su redacción. Con el objetivo de explicar cada iniciativa y defenderla públicamente, el mandatario tomará contacto directo con sus legisladores.
El panorama se presenta más complejo en el Senado, que el mismo miércoles discutirá, en una reunión de Labor Parlamentaria, una agenda tentativa que incluye la Ley de Hojarasca, los 60 pliegos judiciales pendientes, proyectos sobre zonas frías y cálidas, y la posible discusión de una iniciativa sobre mercado de carbono que implicaría fondos para provincias y privados.
La dinámica de esta semana, que comenzó con una reunión de Gabinete y contempla una mayor articulación entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, refleja los intentos de la administración libertaria y, en particular, del mandatario por involucrarse de lleno en la sanción de las reformas y avanzar en su objetivo de hacer de este “el año más reformista de la historia”.
El reducido círculo se encarga de procesar los debates políticos y ordenar el cronograma de iniciativas en función de los tiempos. Durante la última edición, adoptó la decisión de priorizar los proyectos económicos por sobre el resto, aunque aún quedan pendientes algunos claves como la reforma electoral. “La idea es trabajar en las 10 leyes pendientes para este año”, expresó una fuente del oficialismo.
La tarea comenzará a complejizarse a medida que el Gobierno avance en el proceso de definiciones y negociaciones electorales con las provincias. Esta mañana, el vocero presidencial, Adrián Ravier, se expidió sobre el tema y aseguró que la mesa política está en “permanente diálogo” con las provincias a través del jefe de Gabinete, Diego Santilli.
“Con los 95 diputados nacionales no alcanza para tener la aprobación de esos proyectos. En el Senado pasa lo mismo, no tenemos mayoría simple y, en este sentido, el diálogo con las provincias, con los senadores, con los diputados nacionales es permanente”, expresó.
En la misma línea, esta mañana, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, volvió a Casa Rosada y se lo vio por los pasillos del despacho que tiene el armador nacional, Lule Menem, en el primer piso.
En la plana de poder garantizan que conservarán una base de apoyos en ambas cámaras al menos hasta fin de año, cuando comience formalmente la etapa electoral. Con ese mismo propósito, la Casa Rosada puso en pie una instancia de articulación con el PRO, que esta semana podría tener su segunda edición, en la que no solo se debaten los términos de una eventual alianza electoral, sino también la coordinación legislativa.