Cartas de lectores: Pensión de privilegio, un ejemplo a seguir, hambre y pobreza
La Anses concretó este mes el pago de una de las dos pensiones de privilegio a Cristina Kirchner, por un valor de $16 millones, por una orden judicial apoyada por los jueces Fantini y Russo, que aceptaron la pretensión de la expresidenta. Ambas prestaciones fueron dadas de baja tras confirmarse la condena por corrupción en la causa Vialidad. Esto es una verdadera vergüenza, una inmoralidad. Una funcionaria que ocupó el cargo más importante de la república, condenada por desfalco al Estado, ahora es éste el que está obligado a abonarle estas cifras millonarias. Mientras el kirchnerismo critica al Gobierno y moviliza a infinidad de marchas por el magro haber de los jubilados, ¿no tiene nada para decidir ante semejante barbaridad? Desde ya que no, al tratarse de su jefa guardan silencio. La hipocresía es su esencia.
La pieza documental “San Martín, antes de la leyenda”, de Todo Noticias (TN) (editada con inteligencia artificial), nos enseña algo más que una hazaña militar. Nos obliga a trazar un paralelismo entre el padre y fundador de la patria y los diferentes partidos tradicionales. Ver a un José de San Martín coordinando la logística de 5000 hombres mientras padecía graves problemas de salud difiere notablemente del proceder de ciertos políticos -tanto oficialistas como de la oposición- que, en la búsqueda de sus propios intereses, se olvidan de las necesidades del ciudadano común. Nuestro prócer renunció a honores y sueldos. No buscaba la gloria personal. Su humildad y desinterés por el poder fueron tales que prefirió emigrar a Europa antes que colocarse del lado de un bando político contra otro. Ojalá esta obra audiovisual les llegue a todas las fuerzas partidarias de la Argentina para que adopten ese mismo espíritu de servicio.
Hace unos cuantos años, caminando por Buenos Aires, quedé sorprendido y entristecido al ver en una pared, al lado de un colegio, un graffiti que decía: “¡combata el hambre y la pobreza: cómase un pobre!”. Pues hoy, luego de escuchar los discursos en la conferencia anual del Council of the Americas (20/8/2026) y las pronunciados en la Bolsa de Comercio de Rosario (21/8/2026), me quedó la patética sensación de que se reflejaba precisamente esa bárbara idea recién mentada y escrita no sé por quién. Así, por ejemplo, se escuchó decir al presidente de la Cámara de Comercio que se habían cerrado muchísimas empresas y que la gente se había quedado en la calle pero que si ese era el precio que había que pagar para que la Argentina de sus nietos salga adelante, pues que se siga entonces con este modelo económico. Claro, lo que no dijo, es que, “ese precio que había que pagar” no lo paga precisamente él sino, única y exclusivamente los más pobres, que se siguen muriendo y amontonando en las calles. ¡Sin lugar a dudas, algún día alguien demandará la ausencia absoluta de caridad en las clases dirigentes!
Al leer el artículo de Carlos Melconian (“Después de patear el hormiguero, los límites”), veo una vez más la enumeración de lo que falta para que el país crezca, pero sin propuesta alguna. Que en razón del necesario ajuste que el gobierno hizo para evitarnos caer en el caos nuevamente la gente “no la esté pasando bien” (otro latiguillo recurrente) no quiere decir que no estemos por el buen camino. Creo que después de 70 años de decadencia populista cualquier economista debería explicar cómo sería posible en solo tres años estar mejor que como estamos, no contarnos la foto que todos estamos mirando. No he leído ninguna propuesta respecto a cómo crecer más rápido sin afectar el equilibrio fiscal en un contexto en el cual el único que hizo y continúa haciendo los deberes en materia económica es el gobierno nacional.
Los sistemas automáticos de atención al cliente se multiplican, pero al no encontrar la opción deseada en el menú de opciones, debería existir siempre la posibilidad de comunicarse con una persona. Quienes necesitan resolver un problema concreto, en especial adultos mayores o personas con dificultades tecnológicas, quedan atrapados en menús interminables. España ha dado un paso razonable: su legislación exige que los servicios de atención al cliente incluyan la opción de ser atendidos por una persona, sin que la vía automática sea la única alternativa. Apelo al criterio de las autoridades para que legislen en igual sentido: que en bancos, servicios, telecomunicaciones y organismos públicos exista siempre una opción efectiva de hablar con un ser humano en el menú de opciones. No se trata de eliminar la tecnología, sino de no excluir a las personas.
Me dirijo a las autoridades correspondientes para presentar una queja formal respecto a la gestión del tránsito en la zona del Congreso. Quienes trabajamos y vivimos en este sector nos vemos gravemente afectados por las frecuentes manifestaciones y, especialmente, por el manejo de los cortes de circulación. Si bien se comprende la necesidad de interrumpir el tránsito ante grandes concentraciones de personas, es habitual que estos cortes no estén justificados por la cantidad de concurrentes. Asimismo, es recurrente que las manifestaciones finalicen y las calles permanezcan cerradas debido a la falta de una orden oportuna para liberar la circulación, evidenciando una falta de lógica en el control vehicular por parte del personal policial. Agradeceré que se tomen las medidas necesarias para optimizar la coordinación de estos operativos y minimizar el impacto negativo en la vida diaria de los ciudadanos de la zona.
La Pampa. Una adolescente de 17 años le dio dos puntazos a otra joven durante una pelea en la calle a la salida de un boliche bailable
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