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lanacion.com.ar · hace 4 horas · Jaime Rosemberg

Javier Milei ratificó el rumbo económico delante del Gabinete y negó que haya una crisis de morosidad

LA NACION

Un mes y medio después de aquel 9 de julio, cuando llegó a Balcarce 50 luego del Tedeum en la Catedral Metropolitana, el presidente Javier Milei volvió hoy a reunir a su gabinete de ministros. Para el primer mandatario, que llegó a su despacho pasadas las 9.20, fue también la primera vez en la que pisó la Casa Rosada en 24 días, luego de tres semanas entre viajes al exterior, “reuniones privadas” en la quinta de Olivos y una serie de discursos encadenados, en distintos ámbitos, durante la semana pasada.

Durante el encuentro, que duró casi tres horas, y según voceros del oficialismo, el Presidente realizó una encendida defensa del rumbo y el modelo económico, con el mismo tono de sus recientes apariciones públicas. “El Presidente reafirmó que no va a entregar las ideas que guían la gestión y que al populismo no se le gana con más populismo”, sostuvieron testigos del encuentro, dejando en claro que no habrá “plan platita” para ayudar a los sectores postergados, entre ellos jubilados y millones de morosos.

“Los indicadores no reflejan una situación de crisis”, fue la conclusión de la reunión en relación con la morosidad. “Se observó que el incremento de la mora comienza a revertirse y muestra una tendencia descendente”, afirmaron las fuentes, en un sentido parecido a las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo.

De acuerdo a datos recientes del Banco Central, la mora interrumpió en junio la tendencia al alza que venía mostrando desde hacía 19 meses, al caer del 7,7% al 7,6% del total de la cartera de préstamos desembolsados por los bancos al sector privado. Sin embargo, se mantuvieron estables los niveles de irregularidad entre las familias (12,8%) y las empresas (3,5%) y, en el caso de los préstamos personales, incluso, siguió escalando al pasar del 15,9% en mayo al 16,3% el mes siguiente.

Luis Caputo, ministro de Economía, al llegar a la Casa Rosada; el Gobierno relativizó la crisis de la morosidad

Milei también dijo, con tono preelectoral, que “para ganar no se hacen trampas” y que “no va a traicionar sus ideas en pos de resultados electorales”. “Cuesta mucho tiempo construir credibilidad y cambiar ahora implicaría perderla”, agregó el primer mandatario, según se publicó en un comunicado oficial.

Sin asignar un autor, las fuentes comentaron que durante la reunión se tocó “el impacto de los discursos que buscan generar incertidumbre y temor en la sociedad y en los mercados”. Y aseguraron que “se planteó la necesidad de continuar mostrando los resultados alcanzados por la gestión y poner en evidencia los logros del Gobierno”.

En su discurso del jueves en el hotel Alvear, Milei criticó a los economistas que señalan dificultades por su “precariedad y pobreza analítica” y pidió “atenerse a los datos” que, según su visión, evidencian crecimiento, baja inflación y un desempleo que no subió.

La reunión comenzó pasadas las 10 y culminó minutos antes de las 13. Luego del Presidente arribaron, uno a uno, ministros y referentes legislativos del oficialismo, todos sin hacer declaraciones. Llamaron la atención las demoras del asesor presidencial Santiago Caputo, quien arribó a la explanada de la calle Rivadavia pasadas las 11, y el subsecretario de gestión institucional, Eduardo “Lule” Menem, quien minutos después utilizó la misma entrada para sumarse al cónclave. No hubo fotos oficiales del encuentro ni se suministró la lista de ministros presentes.

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, hoy, al ingresar a la Casa Rosada

No asistieron la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, con un viaje oficial por Salta, ni tampoco su par de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

Se trata de una semana especial para el Gobierno, en la que todas las miradas estarán puestas en el Congreso. Allí, el miércoles, el oficialismo intentará aprobar y girar al Senado dos iniciativas que considera clave: la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, presentada por el propio Presidente en cadena nacional, y la nueva versión de la ley de Inocencia Fiscal. Ambas responden al objetivo declarado de cuidar el equilibrio fiscal, según contaron a LA NACION desde la mesa política. Mañana por la tarde, el propio Presidente recibirá en Balcarce 50, a diputados y senadores libertarios, en la previa de la sesión en la Cámara baja y reuniones en el Senado.

La necesidad de aprobar estos proyectos obligó al Poder Ejecutivo a postergar las negociaciones del jefe de gabinete Diego Santilli con gobernadores y la oposición en torno a la suspensión de las PASO, una herramienta que la oposición considera indispensable para ordenar su interna. Para el Gobierno, eliminar las primarias, o al menos suspenderlas, forma parte de la estrategia reeleccionista del Presidente.

Entre la última reunión de gabinete y hoy, el Gobierno vio naufragar otro de sus objetivos parlamentarios: el capítulo referido a la venta de tierras a extranjeros, incluida en el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada. La presión social en contra de la medida, a tono con la ola nacionalista que despertó en coincidencia con la participación del seleccionado argentino en la Copa Mundial de fútbol, obligó al Gobierno a retirar el proyecto. Las miradas recayeron sobre el ministro de Desregulación y Reforma del Estado, Federico Sturzenegger, impulsor de la medida, quien días después debió dar explicaciones de este y otros proyectos en la mesa política.

A pesar de los resquemores dentro del gabinete contra Sturzenegger, el Presidente lo respaldó de manera efusiva el lunes 17, cuando lo abrazó durante el homenaje a San Martín, y tres días después, en el discurso con el que cerró la reunión anual del Consejo de las Américas, en el Hotel Alvear. “La realidad es que cuando ustedes vean a un sorete, a una mierda humana, criticándolo a Federico, es porque le está tocando un negocio a un prebendario, a un chorro y a un corrupto. Por eso putean tanto cuando Federico hace su trabajo, y miren que sacó 17000 regulaciones”, afirmó el primer mandatario, mientras Sturzenegger sonreía en la primera fila del evento. “Ese tema ya fue”, comentaron cerca del ministro, dejando en claro que su situación no se abordo en la reunión de gabinete.

El tono desafiante del Presidente se extendió, en los últimos discursos, a quienes dieron cuenta de la alta morosidad en los créditos, el cierre de empresas y el estancamiento económico. En un arranque de furia, en el Alvear, definió como “estupideces” las alusiones a que “la gente no llega a fin de mes”, dificultades que admiten incluso miembros del gabinete nacional o sus principales espadas legislativas, como la senadora Patricia Bullrich. “Así como aparecen empresas, otras desaparecen, es natural. Se van reasignando los recursos porque van cambiando las condiciones de la economía”, destacó. Más adelante, les preguntó a los presentes, con tono desafiante: “¿Qué es lo que quieren ustedes con su competencia? Que desaparezcan", se entusiasmó, en defensa de la libertad de comercio.

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