Milei recrudece su ataque al periodismo: más de 300 mensajes con insultos, acusaciones sin pruebas y llamados al odio
El presidente Javier Milei intensificó la última semana su ataque contra el periodismo con una avalancha de mensajes negativos que escribió o compartió en redes sociales y con alusiones en discursos oficiales. Como en sus tiempos de mayor agresividad, recurrió a insultos, menciones escatológicas, acusaciones sin pruebas y el uso sistemático del eslogan “no odiamos lo suficiente a los periodistas”.
Un relevamiento de su cuenta de la red social X refleja que reprodujo 335 mensajes contra la prensa entre el lunes 17 y el domingo 23, escribió otros 26 textos propios y aludió 21 veces al periodismo, siempre con tono despectivo, en los dos discursos y la entrevista que dio entre el jueves y el sábado. Apuntó en ese período a 16 periodistas con nombre y apellido y cuestionó a al menos 9 empresas de comunicación.
En casi todos los casos acusó a los medios y profesionales de difundir información falsa para instalar la idea de que hay malestar social por la situación actual de la economía, el freno del consumo y la mora bancaria, temas que el Presidente niega -a pesar de que lo reflejan las estadísticas del propio Gobierno-.
“Periodistas ignorantes e imbéciles te quieren vender que hacer populismo es empatía. Esa estúpidez (SIC) le costó muy caro al país. ¿Quizás los imbéciles en cuestión les pareció bien el plan platita de Massa? Además me encantan esos analfabetos numéricos que creen que entienden el vínculo entre los datos y la realidad", escribió el domingo en un extenso mensaje en X. Respondía a un corte de video con una opinión del periodista Adrián Ventura, del canal TN.
Ese fue uno de los tantos blancos de su furia. Los más atacados en las últimas horas fueron Marcelo Bonelli y Manu Jove. Republicó más de 50 mensajes contra ellos dos en el transcurso de solo cinco días.
A Bonelli lo trató de “mierda humana mal cagada” en un posteo escrito por él, en un intento por desacreditar la columna de análisis publicada en Clarín el viernes.
A Jove también lo tildó de “mierda humana” porque puso en cuestionamiento una afirmación del Presidente en el discurso que dio en el Council of the Americas. Milei se había arrogado el cumplimiento de su promesa de que la inflación de agosto empezaría con 0, porque el índice mayorista dio 0,8%. Jove recordó que el vaticinio de Milei respondía a la inflación minorista (que aún ronda el 2% mensual). La Oficina de Respuesta del Gobierno se encargó incluso de publicar un larguísimo posteo en el que Milei siempre habló de la mayorista, algo que es falso: el pronóstico, que el Presidente mantuvo entre diciembre y marzo pasado, siempre aludió de manera explícita al indicador minorista. Los archivos lo prueban.
Otra periodista a la que atacó profusamente durante estos días fue Mercedes Ninci, a quien le apuntó por un comentario que hizo en LN+ sobre los sueldos de las empleadas domésticas. “PALIZA A LA BRUTA. Parece que sus 30 años de patear la calle no le han enseñado las cosas más elementales de la vida...”, escribió el martes.
Con distinta intensidad aludió también en mensajes que ayudó a viralizar en redes a Nelson Castro, Nancy Pazos, Víctor Hugo Morales, María O’Donnell, Diego Iglesias, María Laura Santillán, Viviana Canosa, Gustavo Sylvestre, Jorge Rial, Luciana Geuna y Roberto Navarro.
Le apuntó también a Hugo Alconada Mon, al republicar una placa con su foto y el mensaje “no odiamos lo suficiente a los periodistas”.
“Milei no se está enfrentando a uno o dos periodistas subnormales, está enfrentando a todo un aparato de propaganda que durante décadas fue cómplice del deterioro económico e institucional de Argentina”, fue uno de los mensajes que retuiteó y etiquetó con la expresión “masterclass”.
Entre los medios cuestionados en los mensajes que difundió Milei figuran LA NACION, Clarín, Infobae, Perfil, El Destape, Crónica TV, LN+, TN y C5N.
En su discurso ante el Council of the Americas fue lapidario con la prensa. Habló de “periodistas corruptos, mentirosos, ensobrados, sicarios del micrófono”, “seres muy precarios intelectualmente”, “simios con micrófono”, “imbéciles”, y “la basura de los periodistas”. Acusó a casi todos los medios de comunicación de trabajar “para voltear al Gobierno”.
Ese día a los cronistas se les impidió entrar al salón del hotel Alvear donde hablaba Milei. El funcionario a cargo del área audiovisual del Gobierno, Santiago Oría, intentó desmentir trabas a la cobertura con un video en que muestra cómo se instalaron pantallas en los pasillos para que la prensa pudiera escuchar el discurso (es decir, con las mismas condiciones que cualquiera que lo viera por televisión).
“Esta es mortal. Dicen ‘se les prohibió el ingreso para escuchar el discurso’. Y ahí tienen pantallas y parlantes fuertes por donde se escuchan el discurso lo mas bien como se ve en el video. Como lloran en base a mentiras”, escribió Oria y fue aplaudido por Milei.
Esta es mortal.Dicen “se les prohibió el ingreso para escuchar el discurso”Y ahí tienen pantallas y parlantes fuertes por donde se escuchan el discurso lo mas bien como se ve en el video. Como lloran en base a mentiras. https://t.co/WaUJ6W86NM
Milei reforzó sus palabras del discurso con un mensaje adicional en las redes. “He visto pasar una gran cantidad de recortes con la opinión de periodistas corruptos ensobrados muy enojados con mi charla de ayer. No sólo que no me sorprende, sino que me halaga ver que les haya molestado tanto mostrar como mienten y lo que lo alteran los datos duros. CIAO!”, escribió.
Al día siguiente en Rosario, insistió con su ataque. Habló de “operadores baratos”, “medios cómplices de los que quieren que a la Argentina le vaya mal”, “odiadores de los datos” y repitió insultos de los días anteriores.
El sábado, en una conversación con el relator Gabriel Anello en Radio Mitre, volvió a la carga. “Si yo le hiciera caso a las estupideces que dicen los periodistas, el país estaría incendiado ya 10 veces. Son tan hábiles para criticar cuando en realidad se la pasan mintiendo todo el tiempo, no hacen bien su trabajo y critican el trabajo de otro”, dijo. Retomó el relato de “el corte de la pauta” como origen de las críticas a su gobierno. “El 95% del periodismo son escritores de ficción frustrados, entonces escriben cualquier estupidez todo el tiempo”, añadió. Volvió a atacar a Ninci y a Pazos (“esa periodista imbécil”) e insistió con que los medios “mienten y ocultan datos todo el tiempo” para hacerlo pasar a él como “desconectado con la realidad”.
Puso mucho énfasis en refutar noticias basadas en números del Indec sobre la baja del consumo, el aumento de la mora bancaria y la velocidad del crecimiento económico (mucho menor al que el oficialismo esperaba, según admitió el propio presidente del Banco Central, Santiago Bausili, días atrás).
“Entiendo que me odien. Me odian porque les corté la pauta. Me odian porque dejé en evidencia ante la sociedad que son corruptos, sucios, mentirosos. Entiendo que me odien porque son de izquierda”, repitió en redes.
Entre sus seguidores compiten por conseguir reposteos de Milei. Uno de los más exitosos en ese sentido es el filósofo Alejandro Rozitchner, que el jueves consiguió el aplauso presidencial al escribir: “Qué lástima que la enorme mayoría de los medios y de los periodistas estén tan pelotudos y trabajen todo el tiempo para que al país le vaya mal. Se refuerzan entre ellos el peor criterio posible. Pensar que en algún momento los escuchaba como si dijeran cosas interesantes”.
La ola de insultos suscitó un repudio de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA): “Desmentir, aclarar, criticar, cuestionar y discrepar son herramientas legítimas en el debate público. La agresión y el insulto lo degradan y enrarecen”.
El domingo Milei pareció responder a esos cuestionamientos. Usó un mecanismo llamativo: republicó un mensaje de Grok, la inteligencia artificial de Elon Musk que funciona como herramienta añadida a la red X.
“Insultar genera enojo en quien se siente aludido, sí. Milei usa ese tono porque ve el populismo como el problema que hundió a Argentina, no como empatía. Ser presidente no lo vuelve pandillero ni lo absuelve: habla con el mismo derecho que cualquier ciudadano. El fondo del debate son los resultados, no las formas”. Milei apostilló la frase con un “masterclass de Grok”, sin transparentar cuál fue la pregunta previo con la que se generó artificialmente ese párrafo.
El de esta última semana no es el período de mayores agresiones de Milei a la prensa. Ya ha tenido varios momentos de ebullición: por ejemplo, en las Pascuas, republicó casi 1000 mensajes contra el periodismo y los medios en solo cuatro días.
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