Senado: pese a la resistencia de aliados, el oficialismo quiere sesionar y Bullrich afina la estrategia para lograrlo
Tras jornadas repletas de teléfonos descompuestos y diferencias entre los ritmos de la Casa Rosada, el Senado y los propios legisladores, el oficialismo anunció la convocatoria a Labor Parlamentaria para el miércoles próximo, con el fin de sesionar el jueves. El inconveniente de la jugada es que algunas bancadas dialoguistas sugirieron no acelerar sin tener precisiones y, por ese motivo, los libertarios preparan imanes para atraer a aliados y abrir el recinto.
“Empezamos la semana con la idea de buscar un tema que justificara una sesión. No se encontró. El mismo lunes, el oficialismo insinuó que no se iría al recinto hasta septiembre. A los dos días cambiaron de opinión y empezaron a enviar mensajes a los chats para reactivar todo. Voy a venir igual, pero no soy empleado del Gobierno. Siguen sin entenderlo. Además, ya es más que evidente que los dialoguistas estamos quedando dentro de una interna ajena, con operaciones sin cesar. Es, justamente, lo que menos necesitamos ahora”, sentenció un referente aliado a Infobae.
El domingo pasado, este medio contó que la bancada de La Libertad Avanza (LLA), que comanda la porteña Patricia Bullrich, quería sesionar con pliegos judiciales -dos son clave y motivo principal de toda la parafernalia- y tratados internacionales listos para ser votados. El inconveniente era la falta de un proyecto “fuerte” ante la resistencia para sancionar la ley “Hojarasca”, que elimina normas vetustas.
La iniciativa es uno de los “chiches” del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien se convirtió -algunas veces, se lo ganó- en el blanco predilecto de legisladores de todo tipo -incluido oficialistas-, aunque la realidad ya es más que evidente y pincela que no se trata de un funcionario -la excusa fácil, para no perder un segundo en razonar-, sino de un problema político sin solución a la vista. Por eso es más sencillo mirar hacia otro lado, menos al propio.
¿Cuáles son los confites que ofrecerán libertarios en los próximos días? Primero, un festival de declaraciones de todo tipo. No sería suficiente. Por ello, se agendó un otro plenario para analizar la posibilidad -faltan ajustar clavijas- de avanzar con una iniciativa sobre mercado de carbono. Implicaría potenciales fondos para provincias y privados, en el fondo. “Una a favor. Si me aseguran el dictamen te justifico la sesión, por más que lo nuestro quede para una votación en septiembre. Si no, sopa de nuevo”, se oyó desde un experimentado despacho.
Un tercer bombón sería el comienzo de la discusión del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR) que desean radicales representados por su titular, Eduardo Vischi (Corrientes), con piso de USD 12.000.000 para compañías que superen los límites de la mediana empresa. Desde LLA sueñan con atar esto al Súper RIGI del Gobierno y destrabar todo en un mismo paquete.
Otras ley de Sturzenegger con reuniones informativas y sin previsión de luz verde fue la relacionada con Sociedades, con cambios ya anunciados por Bullrich. No obstante, lo que más llamó la atención en el Senado fue el más que promocionado anuncio, con bombos y platillos, del “acuerdo” entre la Casa Rosada y gobernadores para el proyecto que disminuye las “zonas frías” y agrega “zonas cálidas”. La desconexión entre lo que sale desde Balcarce 50 y lo que ocurre en la Cámara alta se resuelve con un “dos más dos”. La pregunta es básica: si existiera el tan celebrado consenso, ¿por qué no se llama a la comisión para acelerar el tema?
Un ítem importante a considerar es que, de los articulados que hay en pie y se acumulan en el Senado, hay bancadas aliadas que no quieren quedar expuestas ante votaciones complejas. El caso más claro es el de zonas frías. Eso lo percibe Bullrich y por ello la dilación. De más está decir que no todos los dialoguistas tienen terminal en un gobernador. Esto implica una preocupación extra.
En este lote aparecen libres pensadores que, ante ciertos índices económicos, reclaman “una para la gente”. Y se cansaron de acompañar a un Ejecutivo que, cuando puede, lanza dardos venenosos. Casi gratis, del otro lado, el kirchnerismo disfruta la nueva realidad y aguarda los movimientos libertarios para arañar, de a poco, mayor protagonismo. La última vez casi llega tarde con propiedad privada y, en vez de claridad, prefirió armar un insólito circo por un tuit con acuarela críptica. Por eso es que Javier Milei, pese a datos que no acompañan, insiste en resaltar que, por ahora, compite contra él mismo.