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infobae.com · hace 11 horas · Mariano Zalazar

Las razones de Milei para criticar el debate por la morosidad y ratificar que no habrá intervención oficial

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Los altos niveles de morosidad, que afectan tanto a familias como a empresas, mantienen vivo un debate que excede lo estrictamente financiero y que tiene un correlato político de cara a las elecciones presidenciales de 2027: qué llevó a que miles de argentinos dejaran de pagar sus créditos y si, frente a ese escenario, el Estado debe intervenir para asistir a los deudores.

En ese contexto llegó la palabra del presidente Javier Milei, que utilizó su presencia en el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario para fijar postura sobre el tema. El mandatario dedicó buena parte de su discurso a desarmar, punto por punto, los argumentos que responsabilizan a su gestión por el nivel de incumplimiento y a explicar por qué, a su juicio, el Gobierno no tiene margen ni motivo para salir a rescatar a los morosos.

Milei fue categórico al descartar cualquier vínculo entre las decisiones oficiales y el crecimiento de la mora. “No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en términos de morosidad. Están utilizando políticamente una categoría de mercado que entra en la definición de ‘repugnante’ y se está tratando de cargar esas culpas sobre el Gobierno cuando el Gobierno anunció la política que iba a hacer y la cumplió”, señaló ante empresarios y referentes del sector financiero.

El mandatario fue más allá y apuntó directamente contra quienes, según su lectura, buscan reinstalar el reclamo de intervención estatal. “¿Ustedes recuerdan todas las cosas que hicieron los que quieren que volvamos al pasado? Ahora entramos como imbéciles nuevamente diciendo: ‘No, el problema es la morosidad’. Me niego a creer que seamos tan pelotudos”, disparó, en una definición que dejó en claro el tono con el que decidió abordar la controversia.

Uno de los ejes del discurso presidencial giró en torno a si las tasas que enfrentan hoy los tomadores de crédito son de mercado o usurarias, discusión que derivó en la aparición de la figura del prestamista que cobra por encima de lo considerado razonable. Milei cuestionó esa mirada con una serie de preguntas retóricas. “¿Quién es el usurero? Aquel que cobra tasas por encima de lo que sería la tasa normal. ¿Y quién define qué es la tasa normal? ¿Alguien se puso a pensar por qué el usurero puede hacer ese tipo de operaciones? ¿No será que hay individuos que no califican en el mercado formal y terminan yendo a un mercado que está dispuesto a tomar más riesgos? Si yo voy a tomar más riesgo, ¿no sería normal que pida más retorno? Obviamente que una transacción más riesgosa va a tener incluida más tasa de interés”, planteó.

El presidente ubicó el origen del problema en la segunda mitad de 2025, cuando, según su relato, la volatilidad preelectoral derivó en una suba abrupta del riesgo país y de las tasas de interés. Ese contexto, sostuvo, llevó a los bancos a restringir el otorgamiento de préstamos. “Al subir la tasa de interés, los beneficios suben. Pero menos que proporcionalmente. Llegan un momento que encuentran un máximo y después de ahí puede seguir subiendo, pero no van a prestar más porque están tomando tanto riesgo que los beneficios esperados le caen”, explicó.

A partir de ese razonamiento, Milei sostuvo que la morosidad que se observa actualmente no corresponde a los créditos otorgados durante el año pasado. “La mora que están viendo hoy no es por préstamos de 2025. Durante el 2025, los bancos racionaron. Es mora vinculada a los préstamos del 2024. Como hubo una suba abrupta del riesgo país, fruto del intento de golpe de Estado, se subió tanto la tasa de interés, se frenó la actividad económica, se congelaron los ingresos y los salarios reales cayeron. Como consecuencia de ello, la gente no pudo pagar”, detalló.

Javier Milei habla en el aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario

El mandatario agregó que, ante la restricción del crédito bancario, buena parte de la demanda se desplazó hacia otras alternativas de financiamiento. “La gente terminó yendo a entidades no bancarias. Los que están del otro lado saben que son préstamos más riesgosos. Es obvio que va a haber más tasa de interés”, afirmó, en una referencia directa al crecimiento que tuvieron en el último tiempo los créditos otorgados por entidades no financieras, entre ellas las billeteras virtuales.

Milei también recurrió a una comparación internacional para relativizar la magnitud del problema. Según sus estimaciones, la mora en Estados Unidos se ubica en el 13%, un nivel similar al que registra la Argentina. “¿Se dan cuenta que estamos discutiendo de algo que no es un verdadero problema cuantitativamente? Siendo que además cambiamos el modelo de negocios de los bancos. Nos estamos comiendo otra vez las operetas ‘kukas’”, sostuvo, en referencia a lo que consideró un uso distorsivo del tema por parte de sus críticos.

En esa misma línea, el presidente vinculó el aumento de la mora con la recomposición del crédito al sector privado que impulsó su gestión, en contraste con el esquema previo, en el que los bancos destinaban buena parte de sus recursos a financiar al Banco Central para sostener el esquema monetario del gobierno anterior. Desde su óptica, el propio crecimiento del crédito trajo aparejada una mayor morosidad como “una consecuencia natural del cambio de portafolio”.

El tramo más contundente del discurso fue el que dedicó a explicar por qué su gestión no contempla ningún tipo de auxilio estatal para los deudores. Milei apeló al concepto de “riesgo moral” para argumentar que salir a rescatar a quienes no pudieron pagar sus créditos —al igual que rescatar a los bancos— generaría un incentivo perverso hacia adelante. Bajo su lectura, fue justamente ese tipo de intervención estatal la que en el pasado terminó deteriorando el sistema crediticio argentino.

Vista de la fachada renovada del Banco Central de Argentina

“Nadie fue a esos mercados con una pistola en la cabeza. Lo hicieron libremente. Es un acuerdo entre partes, entre el prestamista y el prestatario. Se pusieron de acuerdo en un monto y una tasa de interés. Es un contrato entre privados”, remarcó, antes de cuestionar en duros términos cualquier reclamo de que el Estado se haga cargo de esas deudas. “Es injusto. Si hago una operación con mi contraparte y yo me equivoco, ¿por qué carajo tienen que pagar todos ustedes? Es inmoral. Es una locura”, sostuvo.

Pese a descartar cualquier intervención directa, Milei planteó que la baja de la tasa de interés que impulsa su gestión ya está permitiendo estirar los plazos de pago para quienes se encuentran en mora. “Hoy el sistema financiero se está coordinando para renegociar estas deudas al 20% a tres años”, afirmó, en una definición que coincide con lo que vienen reportando fuentes del equipo económico sobre los esquemas de refinanciación que ofrecen las entidades bancarias.

Por otra parte, el presidente adelantó que el Gobierno trabaja en mejorar la información disponible para quienes acceden a un crédito, sobre la base de una normativa aprobada durante el paso de Federico Sturzenegger, hoy ministro de Desregulación, por el Banco Central. “Estamos complementando para que haya una mayor educación financiera”, señaló, en lo que presentó como el único terreno en el que el Estado tiene un rol que jugar frente al problema de la morosidad.

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