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infobae.com · hace 11 horas

Escándalo en EEUU: 6 claves para entender la investigación al magnate Mark Walter que involucra a financistas argentinos

Infobae

El caso que involucra a Mark Walter, el magnate estadounidense y ex dueño de los Lakers, expuso una trama de préstamos millonarios, operaciones en el sector deportivo e interrogantes sobre la capacidad de pago de uno de los mayores operadores financieros internacionales. El proceso judicial en Estados Unidos, que incluye la colaboración de financistas argentinos, capturó la atención de organismos reguladores y medios internacionales como WSJ, FT y Bloomberg.

La investigación se centró en una estructura de préstamos por 6.500 millones de dólares y la venta de activos de alto perfil. Según Forbes, Walter tiene un patrimonio personal de unos USD 7.300 millones

Las autoridades estadounidenses abrieron una causa para investigar una serie de maniobras financieras vinculadas a Walter, CEO de Guggenheim Partners. El empresario, conocido por su rol en fondos de inversión y en franquicias deportivas, como el quipo de béisbol Los Ángeles Dodgers, se convirtió en el eje de un expediente que involucra a múltiples actores y movimientos de capital.

Según reportes de Bloomberg, el caso surgió tras la detección de transferencias y contratos sospechosos en el sistema financiero de Estados Unidos. Estos movimientos impulsaron la intervención de agencias regulatorias, que solicitaron información sobre la composición y los destinatarios de los fondos gestionados por Walter y su entorno.

Walter es dueño de la franquicia de Los Ángeles Dodgers

El proceso incluyó el análisis de balances, contratos y la estructura de sociedades asociadas. Según fuentes citadas por FT, la investigación avanzó sobre la base de documentos judiciales y reportes bancarios que detallaron la secuencia de operaciones bajo sospecha.

El interés de los reguladores radicó en la magnitud de los fondos involucrados y en la posible existencia de irregularidades en el armado y desarme de préstamos.

En el centro de la causa se encuentra una compleja maniobra financiera que implicó el armado y desarme de préstamos por un total de 6.500 millones de dólares.

Walter sostuvo sus operaciones a través de una red de sociedades e intermediarios, que facilitaron la circulación de fondos entre distintos mercados. Esta estructura permitió el movimiento de capitales en jurisdicciones diversas, bajo formatos contractuales que ahora están bajo la lupa de los investigadores.

 La posible venta del Chelsea FC representa uno de los movimientos más relevantes en la estrategia de desinversión de Mark Walter (AP Foto/Evan Vucci)

Las aseguradoras Delaware Life, Clear Spring y EquiTrust, bajo control de Walter, otorgaron préstamos a empresas afiliadas a través de una red de intermediarios.

ABS Capital Company LLC (ABS Capco), firma fundada por exejecutivos argentinos de Guggenheim Partners, funcionó como uno de los principales canales para derivar fondos desde las aseguradoras hacia otros negocios del magnate.

El análisis de Bloomberg detalló que las transacciones incluyeron transferencias entre bancos en Estados Unidos, Europa y Argentina. La revisión de los contratos y la secuencia de transferencias se convirtió en uno de los ejes principales de la pesquisa. Los reguladores buscaron establecer el origen de los fondos, su destino final y la eventual existencia de garantías o activos respaldatorios.

La complejidad de la maniobra suscitó la intervención de organismos internacionales y de autoridades regulatorias en más de un país. El expediente sumó requerimientos de información y la participación de agencias multilaterales, que se enfocaron en la transparencia y la legalidad de las operaciones.

Uno de los elementos distintivos del caso es la presencia de financistas argentinos en la operatoria. Este año, según WSJ, la aseguradora EquiTrust le prestó USD 500 millones a 10 compañías establecidas por el argentino Federico Hermida, un directivo de ABS Capco.

Los documentos judiciales identificaron a empresarios y operadores financieros con base en la Argentina, cuya participación amplificó el impacto regional del expediente. El seguimiento de transferencias y la revisión de sociedades con sede en el país sudamericano generaron preguntas sobre la legalidad de ciertas operaciones y sobre la posible exposición del sistema financiero local.

Retrato de Juan Ball, hombre de cabello gris y barba. Viste camisa blanca y chaqueta azul oscuro. Al fondo, un edificio de tonos marrones y luz solar

La colaboración entre Walter y estos actores argentinos, según remarcó WSJ, formó parte de una estrategia para canalizar fondos y estructurar préstamos a gran escala. La investigación puso el foco en la trazabilidad de los recursos y en la identificación de eventuales violaciones a normativas internacionales sobre lavado de dinero y movimientos transfronterizos de capital. El rol de los socios argentinos integró la agenda de los organismos de control, tanto en Estados Unidos como en América Latina.

Los hermanos Juan y Diego Ball, que trabajaron en Guggenheim Partners, están vinculados a ABS Capco.

Juan Ball se define como co-chairman de ABS Capital Company desde 2015. Antes, como se dijo, pasó por Guggenheim Partners Latin America y Guggenheim Investment Advisors Suisse. También Lehman Brothers, Bear Stearns y Santander. Es miembro del board de la Fundación MALBA e integrante de la Fundación da la Universidad de San Andrés. Es uno de los socios de The Colette Group, una firma que construyó Colette, uno de los principales edificios de lujo de Punta del Este, y fue accionista de la aerolínea Flybondi.

La causa avanzó en paralelo a una serie de dudas sobre la capacidad de Walter para afrontar sus compromisos financieros. Según fuentes consultadas por FT, la presión sobre el empresario creció en los últimos días, a medida que surgieron interrogantes acerca de la solidez de sus balances y de la viabilidad de las garantías ofrecidas. El seguimiento de los movimientos de capital y la revisión de las sociedades asociadas alimentaron la preocupación en el entorno de Walter y entre sus socios más cercanos.

El informe de WSJ indicó que la situación patrimonial del magnate se volvió un punto crítico en el expediente. Los investigadores examinaron balances, declaraciones juradas y contratos para determinar si existían activos suficientes para respaldar las obligaciones asumidas. Estos análisis incluyeron la evaluación de la liquidez de Walter y la posibilidad de que enfrente dificultades para cumplir con sus deudas.

Las dudas sobre la capacidad de pago activaron alarmas en bancos y fondos de inversión. La revisión de garantías y la trazabilidad de los activos se convirtió en una prioridad para los reguladores y para los actores del mercado involucrados en la operatoria.

En respuesta a la presión judicial y a la necesidad de liquidez, Walter inició negociaciones para vender parte de sus activos más relevantes. La posible venta de su participación en el club inglés Chelsea FC se transformó en uno de los capítulos más visibles del caso. El proceso de desinversión, reportado por Bloomberg, involucró conversaciones con potenciales compradores y la inclusión de cláusulas de confidencialidad en los contratos.

El caso generó repercusiones en varios mercados y mantiene la atención de organismos regulatorios internacionales (Reuters)

La estrategia de venta de activos no se limitó al Chelsea. Walter y su entorno analizaron la liquidación de otras inversiones en el sector deportivo y en fondos de inversión. Voceros allegados al magnate señalaron que la decisión respondió tanto a presiones judiciales como a necesidades de liquidez. El proceso de revisión de activos incluyó la evaluación de la situación de sociedades en distintas jurisdicciones y la consulta a organismos internacionales.

La venta de activos representó una vía para obtener fondos y cumplir con las exigencias legales derivadas de la investigación. El seguimiento de las negociaciones por parte de bancos y reguladores reflejó la magnitud y la exposición pública del caso.

La investigación sobre Walter y sus socios argentinos tuvo repercusiones en varios mercados. El caso afectó la reputación de instituciones deportivas, fondos de inversión y empresas asociadas al empresario. El seguimiento internacional de los movimientos de capital y la revisión de garantías activó protocolos de control en bancos y organismos reguladores de Estados Unidos, Europa y América Latina.

La atención mediática y la magnitud de las cifras involucradas consolidaron el interés de medios como WSJ, FT y Bloomberg en la evolución del expediente. El impacto sobre la cotización de activos y la percepción de riesgo de ciertas inversiones reflejó el alcance global del escándalo.

El seguimiento de la evolución del caso, la revisión de contratos y la cooperación internacional entre agencias regulatorias continúan configurando el escenario en el que se desarrolla la investigación. El expediente sigue abierto y la situación patrimonial de Walter y sus socios mantiene en alerta a bancos, fondos de inversión y autoridades de varios países.

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