← Volver
clarin.com · hace 16 horas · Clarin.com - Home

China toma la delantera por el dominio comercial del Ártico

Google

Esta semana comenzó el primer transporte semanal a través del Mar Ártico de la línea china de supercontenedores Sea Legend ("La Leyenda de los Mares”) que transportará carga de todo tipo entre el puerto de Ningbo en la Costa Este de la China y el de Felixstowe, situado en el Norte del Reino Unido.

El servicio semanal se denomina Ice Silk Road (“La Ruta de la Seda en los Hielos”); y tiene como característica que realizará en 20 días el viaje entre los 2 puertos, la mitad aproximadamente de los 40 días actuales.

De esa manera se reduce el tiempo de viaje y los costos de la histórica vinculación entre Europa y Asia, denominada por Marco Polo “La Ruta de la Seda”, en el siglo XIII.

La nueva línea semanal surge de una demanda del mercado: el año pasado transitaron por la Ruta del Norte 23 supercontenedores, y fueron 15 los que hicieron igual travesía en 2024.

El servicio semanal funcionará todo el año, incluyendo por lo tanto el período invernal, lo que exigirá una labor en gran escala de los rompehielos rusos, en su mayor parte de impulsión nuclear.

El cierre del Estrecho de Ormuz y la amenaza de los hutíes a Arabia Saudita de clausurar el Estrecho de Bab al-Mandeb, sobre el Mar Rojo, son dos factores fundamentales que están alimentando el recurso de la Ruta del Norte.

El costo del transporte por la nueva Ruta Ártica es 35% / 40% de los valores tradicionales exigidos por el Canal de Suez y el Mar Rojo, y el tiempo de transporte la mitad.

El gran protagonista de esta extraordinaria transformación geopolítica es China, que tras su ingreso a la OMC (Organización Mundial de Comercio) en 2001 se propuso convertirse en una gran potencia comercial y lo logró en las siguientes 2 décadas, cuyas exportaciones comenzaron a crecer 30% anual a partir de 2010.

En ese periodo triplicó la producción de navíos oceánicos, alcanzando a más de 1.000 en 2024. Al mismo tiempo, opera en 96 puertos extranjeros, 36 de los cuales están entre los 100 mayores del mundo, todos ellos destinados en su totalidad a la carga de contenedores.

Entre esos puertos está el mayor y más avanzado tecnológicamente - prácticamente automatizado en su totalidad – que es el de Shanghai.

El transporte por la Ruta de Norte es imposible sin la cooperación rusa, que es el país más extenso del planeta (17,6 millones de km2) y es una potencia decisiva tanto en Europa como en Asia.

El principal aliado de Rusia en el mundo hoy, en el 5º año de la Guerra de Ucrania, es China, como lo ha ratificado en múltiples oportunidades el presidente Vladimir Putin en los 33 viajes que ha realizado a la República Popular desde que asumió el poder en 1999.

Putin sostiene que “…Estados Unidos continuará su avance sistemático tanto geopolítico como militar en la Región Ártica”, pero agrega que este hecho inexorable “…no significa en modo alguno el surgimiento de una etapa de conflictos y hostilidades entre los dos países, sino que, por el contrario, puede abrir paso a una era profundamente cooperativa entre Rusia y Estados Unidos”.

Rusia lleva adelante su presencia en el Ártico a través de una estrategia sustentada en sus enormes capacidades nucleares, incluyendo los rompehielos de ese signo y las plantas flotantes y autosuficientes de generación nuclear.

Un ejemplo de esta estrategia es la creación en Prevek, situada en la Costa Norte de Siberia, de una gigantesca plataforma nuclear flotante denominada “Akademic Lomonosov”, que es capaz de producir energía suficiente para satisfacer las necesidades de más de 700.000 personas y sustentar un sistema de parques industriales integrado por más de 600 fábricas de última generación. Conviene subrayar que el “Lomonosov” ya está en marcha.

Es parte de un programa de construcción de otras 6 plantas nucleares del tipo y tamaño del “Lomonosov”; y todo esto Putin aspira a incorporarlo como aporte de capital a un gran acuerdo comercial/estratégico con Estados Unidos. “El futuro del desarrollo ruso está en Siberia y en el Ártico”, dijo Putin el año pasado.

Las negociaciones entre Rusia y Estados Unidos para explotar en común las inmensas riquezas siberianas y del Mar Ártico se iniciarán una vez terminado el ciclo de guerras que ha centrado la atención del mundo en los últimos 5 años: la de Gaza, que comenzó el 7 de octubre de 2023; la de Ucrania, que se desató con la invasión rusa del 24 de febrero de 2022; y la de Irán, provocada por su intento de disponer de un arma nuclear.

En este período ha surgido un Nuevo Orden Global con eje en Estados Unidos y fundado en la asociación con China, lo que significa que su sustento crucial es el acuerdo entre las 2 superpotencias.

La Guerra con Irán depende ahora para su finalización del establecimiento de un nuevo estatus para el Estrecho de Ormuz, como parte de un nuevo Medio Oriente, distinto al que existía hasta el 28 de febrero de 2026.

Trump ha señalado en la última reunión del G-7 que cuando le toque presidir este grupo de países avanzados lo primero que va a hacer es incorporar a este agrupamiento hoy escasamente decisivo a China y Rusia, no sólo para ampliarlo, sino ante todo para otorgarle auténtica legitimidad y por eso fuerza y capacidad de acción.

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín