Javier Milei: “No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando con la morosidad”
El presidente Javier Milei se refirió al crecimiento de la mora, responsabilizó a la volatilidad preelectoral de 2025 por su suba y aseguró que la oposición utiliza el tema políticamente para sacar provecho de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
“No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en términos de morosidad. Están utilizando políticamente una categoría de mercado que entra en la definición de ‘repugnante’ y se está tratando de cargar esas culpas sobre el Gobierno cuando el Gobierno anunció la política que iba a hacer y la cumplió”, aseguró el mandatario durante su discurso en el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Luego se preguntó: “¿Ustedes recuerdan todas las cosas que hicieron los que quieren que volvamos al pasado? Ahora entramos como imbéciles nuevamente diciendo: ‘No, el problema es la morosidad’. Me niego a creer que seamos tan pelotudos”.
Y continuó: “La discusión pasó a si las tasas son de mercado o usurarias. Ahí apareció la figura del usurero. ¿Quién es el usurero? Aquel que cobra tasas por encima de lo que sería la tasa normal. ¿Y quién define qué es la tasa normal? ¿Alguien se puso a pensar por qué el usurero puede hacer ese tipo de operaciones? ¿No será que hay individuos que no califican en el mercado formal y terminan yendo a un mercado que está dispuesto a tomar más riesgos? Si yo voy a tomar más riesgo, ¿no sería normal que pida más retorno? Obviamente que una transacción más riesgosa va a tener incluida más tasa de interés".
Bajo la perspectiva del jefe de Estado, la suba del riesgo país, la tasa de interés y el dólar subieron en el segundo semestre del año pasado debido a acciones deliberadas de la oposición y al temor del mercado de que gane el peronismo.
En ese contexto, Milei aseguró que los bancos “racionaron el crédito” a partir de mediados de 2025: “Al subir la tasa de interés, los beneficios suben. Pero menos que proporcionalmente. Llegan un momento que encuentran un máximo y después de ahí puede seguir subiendo, pero no van a prestar más porque están tomando tanto riesgo que los beneficios esperados le caen”.
“La mora que están viendo hoy no es por préstamos de 2025. Durante el 2025, los bancos racionaron. Es mora vinculada a los préstamos del 2024. Como hubo una suba abrupta del riesgo país, fruto del intento de golpe de Estado, se subió tanto la tasa de interés, se frenó la actividad económica, se congelaron los ingresos y los salarios reales cayeron. Como consecuencia de ello, la gente no pudo pagar”, siguió.
A su juicio, “la gente terminó yendo a entidades no bancarias. Los que están del otro lado saben que son préstamos más riesgosos. Es obvio que va a haber más tasa de interés”.
Acto seguido, el Poder Ejecutivo señaló que los bancos cambiaron sus carteras desde su desembarco en la Casa Rosada, al señalar que las entidades bancarias le prestaban al Banco Central de la República Argentina (BCRA) para sostener el esquema monetario del gobierno anterior.
Desde la óptica de Milei, el crecimiento del crédito al sector privado aparejó una mayor mora: “Era una consecuencia natural del cambio de portafolio que tengan morosidad”.
De acuerdo a las estimaciones del presidente, la mora en Estados Unidos es de 13%, similar a la cifra argentina. “¿Se dan cuenta que estamos discutiendo de algo que no es un verdadero problema cuantitativamente? Siendo que además cambiamos el modelo de negocios de los bancos. Nos estamos comiendo otra vez las operetas ‘kukas’“, señaló. “Cuando ustedes miran la morosidad en las bancarias, tanto empresas como familias, siguen siendo números ligeramente por debajo del 12%. ¿Es un problema? No”, sumó.
“Nadie fue a esos mercados con una pistola en la cabeza. Lo hicieron libremente. Es un acuerdo entre partes, entre el prestamista y el prestatario. Se pusieron de acuerdo en un monto y una tasa de interés. Es un contrato entre privados”, aseguró e insistió con que una intervención estatal produciría resultados peores.
Al mismo tiempo, Milei volvió a apelar al concepto de “moral hazard” (riesgo moral) para explicar por qué el Estado no debe interceder para asistir a los morosos. Esta noción hace alusión a que utilizar el dinero de los contribuyentes para rescatar de los deudores implica un riesgo moral, así como también salir en auxilio de los bancos. Bajo el criterio presidencial, la injerencia estatal es lo que “rompió” el sistema crediticio en la Argentina.
“Es injusto. Si hago una operación con mi contraparte y yo me equivoco, ¿por qué carajo tienen que pagar todos ustedes? Es inmoral. Es una locura", espetó.
Durante otro tramo de su disertación, aseguró: “Bajar la tasa de interés permite extender los plazos. Hoy el sistema financiero se está coordinando para renegociar estas deudas al 20% a tres años”.
A continuación, aseveró que están trabajando para mejorar la información y la transparencia a la hora del otorgamiento de créditos en base a una normativa que se aprobó durante la gestión de Federico Sturzenegger, actual ministro de Desregulación, en su paso por el BCRA. “Estamos complementando para que haya una mayor educación financiera”, acotó.
Según el BCRA, el incumplimiento de pagos del sector privado a bancos tuvo una leve caída a 7,6%, mientras que en el financiamiento destinado a familias se mantuvo sin cambios en 12,8%, cortando 19 meses de subas consecutivas.
La entidad destacó que el nivel de mora varió según el tipo de financiamiento. En el caso de las tarjetas de crédito, se observó una baja en la tasa de morosidad, que se ubicó en 12,6%, aportando así cierta moderación al promedio general correspondiente a familias.
Respecto al financiamiento destinado a hogares, el índice de morosidad experimentó un aumento superior al doble en comparación interanual. Mientras que en junio de 2025 era de 5,2%, en el mismo mes de este año alcanzó 12,8 por ciento.
El informe oficial también señaló que tanto los préstamos personales como los prendarios registraron subas en sus indicadores de mora, alcanzando 16,4% y 7,9%, respectivamente. En contraste, los créditos hipotecarios se mantuvieron estables en 1,6%, sin variaciones relevantes.
“El desempeño verificado en junio por el ratio de irregularidad del financiamiento al sector privado (y a las familias) estuvo explicado por una desaceleración en el ritmo de crecimiento real de la cartera irregular (numerador del ratio; en parte derivado del envío a irrecuperables fuera de balance de deudores que hasta mayo estaban en situación irregular) y un aumento real del financiamiento total (denominador del ratio)”, precisó la autoridad monetaria.