El riesgo país cambia de tendencia: tras las fuertes subas baja 5% en el día
El riesgo país encontró un respiro sobre el final de la semana y frenó bruscamente la escalada que traía en los últimos días. Tras los 532 puntos a los que había cerrado el jueves -el nivel más alto en tres meses para el indicador que mide el sobrecosto de la deuda- este viernes cayó 5,1%, a 505 puntos básicos.
El respiro permitió que la trepada mensual, que hasta ayer rozaba el 25%, ahora esté en 17,1%. Esta mejora del riesgo país se corresponde con un avance en las cotización de los bonos, que subieron hasta 2,3% liderados por el Global 35.
Las acciones también revirtieron la caída y en Wall Street los ADR recuperan hasta 3,3%, como es el caso del banco Supervielle, en medio de un clima favorable en Wall Street. En Buenos Aires el Merval mejoró 1,3%.
"A pesar de que todavía cuesta identificar un catalizador claro, podríamos estar cerca de una pausa o rebote", señalaron desde Portfolio Personal Inversiones (PPI). "Tras la corrección de las últimas semanas y con buena parte de la curva nuevamente operando con rendimientos de doble dígito, la relación entre los retornos potenciales y los riesgos luce algo más equilibrada", agregaron.
Para explicar la pausa, la lectura que hace el mercado es que estarían impactando los datos positivos que se conocieron ayer, con la actividad creciendo 2,7% en junio y la mayor parte de los sectores en positivo, incluso la industria, el comercio y la construcción, junto con las novedades de comercio exterior, que con un nuevo salto de las exportaciones preanuncian que este año el superávit superará con creces los US$ 20.000 millones.
"En este sentido, creemos que el desarme de posiciones de inversores locales explicó buena parte de la debilidad reciente de los Globales. Vale recordar que, al cierre del primer trimestre, los residentes concentraban el 23,7% de la deuda bajo legislación de Nueva York, una participación que estimamos podría haber continuado reduciéndose durante el segundo trimestre", apuntó PPI.
"Más allá de que se extienden positivos datos macro, esta vez desde el EMAE y el balance comercial, los inversores no logran despegarse de la cautela que vino prevaleciendo en los últimos tiempos a partir de una mayor sensibilidad al ruido político y al humor social", sostuvo el economista Gustavo Ber.
En este clima, el dólar se mantuvo estable, en $ 1.515 en el segmento minorista mientras el mayorista cerró en $ 1.499, por debajo del "techo" virtual de $ 1.500 establecido por el equipo económico.
"El dólar mayorista sigue respetando los $ 1.500, e incluso por momentos como ayer reflejando una menor cobertura a través de dollar-linked y mayores compras del Banco Central, tal vez ante la activación de algunas renovadas apuestas por colocaciones en pesos. Resulta crucial evaluar la dinámica de las tasas, dado que en el actual modelo vienen actuando como válvula de escape ante un repunte de la demanda cambiaria y una liquidez más restringida. Aún así, es urgente que se tranquilicen - tras el salto nominal y real - a fin de no afectar a la actividad y al consumo", explicó Ber.
Redactora de la sección Economía, especializada en negocios [email protected]
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