← Volver
infobae.com · hace 8 horas · Mariano Zalazar

Una calculadora ayuda a evitar los créditos con tasas excesivas: cómo funciona y dónde encontrarla

Infobae

En medio de un escenario de mora récord, en el que muchas personas recurrieron a préstamos personales o líneas de tarjeta para llegar a fin de mes, la posibilidad de dimensionar con precisión el costo real de un crédito se volvió una necesidad concreta para buena parte de los hogares argentinos.

El crecimiento en la cantidad de aplicaciones fintech que ofrecen dinero en minutos, sin demasiados requisitos ni instancias de análisis previo, facilitó el acceso al crédito pero también multiplicó los casos de sobreendeudamiento. En ese escenario, contar con información clara sobre cuánto termina costando un préstamo en relación a los ingresos y a la inflación esperada pasó a ser un dato tan relevante como la tasa misma.

Con esa premisa, el economista Amilcar Collante desarrolló un simulador online que permite comparar el Costo Financiero Total (CFT) de un crédito con la inflación esperada y calcular, además, el impacto concreto de una cuota sobre el presupuesto familiar. La herramienta es gratuita, no requiere registro y arroja resultados en tiempo real.

La herramienta está organizada en dos calculadoras. La primera compara el Costo Financiero Total (la tasa nominal anual, más gastos administrativos, comisiones, seguros e impuestos) con la inflación esperada según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. El usuario ingresa el CFT anual del crédito y la inflación esperada, y el sistema devuelve cuántas veces el costo del crédito supera al aumento general de precios proyectado, con un semáforo que va del verde al rojo según el nivel de riesgo.

Manos de persona, calculadora, laptop, documentos, carpetas, libretas sobre un escritorio de madera.

La segunda calculadora está pensada para préstamos personales bajo el sistema francés. Ahí se cargan el monto del crédito, el plazo en meses, el CFT anual, los ingresos netos mensuales del hogar y el aumento salarial esperado, con la posibilidad de elegir si ese aumento se aplica de forma anual o con otra frecuencia. Con esos datos, el simulador calcula la cuota inicial, el ingreso requerido para acceder al crédito, el total a devolver, el total de intereses y costos, y la relación entre la cuota y el ingreso proyectada para los próximos dos años. También permite activar un escenario de estrés, para medir el impacto de la cuota en caso de no recibir el aumento salarial esperado. El simulador puede consultarse en la web “https://simulador-riesgo-credito.netlify.app/”.

Para dimensionar el funcionamiento de la herramienta, Infobae cargó un mismo crédito de $10.000.000 a 24 meses, con un ingreso neto mensual del hogar de $2.000.000 y un aumento salarial esperado del 21,80% anual, y se lo sometió a tres escenarios de CFT distintos.

En el primer caso, con un CFT del 30%, la relación entre ese costo y la inflación esperada del 21,80% quedó en 1,38 veces. La cuota inicial estimada fue de $541.399, el total a devolver alcanzó los $12.993.573 y el total de intereses y costos sumó 2.993.573 pesos. La relación cuota-ingreso arrancó en 27,07% y bajó a 22,22% en el primer año y a 18,25% en el segundo, con una situación proyectada calificada como “aceptable”.

En el segundo escenario, con un CFT del 54%, la relación con la inflación esperada trepó a 2,48 veces. La cuota inicial se ubicó en $633.482, el total a devolver en $15.203.574 y los intereses y costos en 5.203.574 pesos. La relación cuota-ingreso partió de 31,67% y descendió a 26,01% en el primer año y a 21,35% en el segundo, con una situación proyectada de “aceptable con precaución”.

El tercer escenario, con un Costo Financiero Total del 120%, mostró una relación de 5,5 veces respecto de la inflación esperada. La cuota inicial se disparó a $855.967, el total a devolver llegó a $20.543.199 (más del doble de lo solicitado) y los intereses y costos representaron 10.543.199 pesos. La relación cuota-ingreso arrancó en 42,80% y se mantuvo elevada incluso hacia el segundo año, en 28,85%, con una situación proyectada de “riesgo alto”.

En diálogo con Infobae, Amilcar Collante contó que la idea del proyecto surgió cuando estaba viendo una entrevista radial al economista Hernán Lacunza. “Lacunza planteó que el BCRA, sin gastar recursos públicos, puede dar alguna información a quienes toman crédito para no caer en el tema de morosidad”, relató Collante.

Esa idea lo llevó a pensar en la falta de herramientas disponibles para quienes están por endeudarse. “Hay poca educación financiera. Hoy las apps te dan préstamos con un solo click y no podés dar marcha atrás. Además, hay poca información sobre el costo”, explicó.

Para Collante, el problema no pasa necesariamente por una intervención regulatoria sobre las entidades financieras, sino por garantizar un mínimo de información disponible para el usuario. “Es difícil que el BCRA obligue a los bancos a hacer algo, pero mínimamente se debe informar la inflación esperada y en cuánto te estás endeudando en relación al índice de precios”, sostuvo.

A partir de esa reflexión, decidió avanzar con el desarrollo. “Después de ver esa nota, decidí armar el simulador, con la ayuda de ChatGPT y Claude. Quise mostrar qué porcentaje del presupuesto mensual se lleva la cuota”, detalló.

Para Collante, el Banco Central debería publicar un comparativo de las tasas de los préstamos ofrecidos por cada entidad financiera. (Reuters)

El economista es cauto respecto del alcance de la herramienta. “No va a solucionar el tema de la morosidad, pero es una buena herramienta pública”, afirmó. En esa línea, planteó una crítica sobre la falta de transparencia en el mercado de crédito. “El BCRA publica las tasas de todos los bancos para plazos fijos, pero no publica las tasas a las que prestan. Tendría que ser información pública”, comentó.

Por fuera del funcionamiento técnico del simulador, Collante hizo hincapié en algunas recomendaciones para quienes evalúan tomar un préstamo. En primer lugar, distinguió el tipo de crédito que más problemas generó en los últimos meses. “Los créditos que generaron morosidad son préstamos de consumo en el corto plazo. No son créditos de hipotecas”, remarcó.

Sobre la relación entre la cuota y el ingreso, el economista fue puntual respecto de qué parámetros considerar según el tipo de crédito. “La relación cuota-ingreso del 30% está bien para un hipotecario. Para el resto tendría que ser mucho menor”, indicó.

También advirtió sobre un error de cálculo frecuente entre quienes se endeudan pensando en la evolución futura de los precios. “Hay que sacarse el chip de que las cuotas se licúan”, sostuvo. En esa línea, insistió en la importancia de no sobreestimar los ingresos futuros al momento de planificar un crédito. “Es importante hacer un presupuesto de los ingresos sin ser muy generoso. Puede pasar que el salario no se actualice según lo previsto o que se pierda el empleo”, explicó.

El economista remarcó, además, que el Costo Financiero Total de los créditos personales y de tarjeta se ubica actualmente en niveles elevados, con un promedio que ronda el 100% y el 120%, un dato que atribuyó en parte a la política monetaria vigente, a la alta morosidad y a la reticencia del Banco Central a modificar el nivel de encajes en el corto plazo.

Mercados: las acciones y los bonos argentinos son negociados con alzas moderadas, mientras baja Wall Street