Todos hablan de IA, pero quién está enseñando a usarla
Cada vez es más amplia la brecha entre el avance de la Inteligencia Artificial y las oportunidades reales de capacitación disponibles para quienes necesitan incorporarla en su trabajo diario.
Según datos recientes, el 86% de los trabajadores argentinos afirma no haber recibido capacitación en Inteligencia Artificial por parte de sus empleadores, a pesar de reconocer el impacto que estas tecnologías tendrán sobre su desarrollo profesional y empleabilidad. Sin embargo, el 48% considera que esa formación es importante para su desarrollo profesional.
Además hay un marcado interés por la aplicación práctica de la IA en áreas como: automatización de tareas, programación y análisis de datos y marketing y generación de contenidos y cerca del 70% señala que incorporar herramientas de Inteligencia Artificial le permitiría trabajar con mayor eficiencia y mantenerse actualizado profesionalmente frente a las nuevas demandas del mercado laboral.
No obstante, en paralelo, el 69% enfrenta dificultades para integrar la inteligencia artificial de manera efectiva en su trabajo o estudio: algunos señalan sentirse abrumados por la cantidad de información disponible, otros reconocen que les cuesta incorporarla como hábito, y un grupo importante afirma que, si bien conoce herramientas básicas, todavía no logra aplicarlas a situaciones concretas. Solo una minoría declara dominar la tecnología, según un relevamiento de Randstad.
Estos datos reflejan una realidad cada vez más evidente: existe interés por aprender, pero todavía persiste una brecha entre el acceso a las herramientas y la capacidad de aplicarlas en contextos laborales concretos.
La Inteligencia Artificial ya forma parte de la agenda de empresas, profesionales y gobiernos de todo el mundo, sin embargo, la adopción de estas herramientas avanza a una velocidad considerablemente mayor que la formación necesaria para utilizarlas de manera estratégica. En otras palabras, el frenético crecimiento de desarrollo de IA deja a las personas en una carrera diaria en búsqueda de conocer, entender, y aplicar con criterio a sus caminos profesionales, organizando de forma individual y sin un marco de pedagógico sostenido.
A esta situación se suma otro desafío: el exceso de información disponible. Tutoriales, nuevas plataformas y actualizaciones aparecen a diario, generando en muchos profesionales la sensación de que siempre están llegando tarde. En este contexto, el acceso a la tecnología deja de ser el principal problema; el verdadero desafío pasa por transformar esa información en aprendizaje aplicable y sostenible en el tiempo.
Frente a la oferta masiva y autodidacta de los jugadores globales, tanto en Argentina como a nivel Latam, hay que apostar a la verticalización y acompañamiento humano diferenciándose por combinar formación, comunidad y aplicación práctica en un mismo ecosistema de aprendizaje con una formación orientada a situaciones reales de trabajo y programas especializados por área profesional permitiendo que cada participante incorpore herramientas y casos de uso directamente vinculados con los desafíos de su actividad profesional.
Por un lado, hay cursos online asincrónicos, en formato self-study, para quienes prefieran avanzar a su propio ritmo. Pero, al mismo tiempo, la posibilidad de realizar capacitaciones presenciales, con el acompañamiento de docentes y el intercambio con otros participantes.
El punto de la presencialidad es destacable porque, en un contexto donde todo parece pasar a través de pantallas y muchas veces el aprendizaje es individual, la presencialidad representa un diferencial muy fuerte.
El desafío actual ya no pasa únicamente por acceder a la tecnología, sino por desarrollar las competencias necesarias para aprender a trabajar con ella. La verdadera brecha no es tecnológica, sino educativa: transformar la curiosidad inicial en una habilidad concreta que genere impacto en el trabajo, los negocios y el desarrollo profesional.
La Inteligencia Artificial está redefiniendo procesos, roles y formas de trabajo en prácticamente todas las industrias. En este contexto, la alfabetización en IA se perfila como una de las competencias más relevantes para los próximos años.