Marcha de la CGT y los movimientos sociales contra el endeudamiento familiar: hora, convocatoria y cortes de calle
La CGT, la UTEP y las dos CTA marcharán hoy al Ministerio de Economía para reclamar medidas frente al endeudamiento familiar, en una protesta que busca poner en el centro de la agenda pública una crisis de morosidad que ya afecta a millones de hogares.
El reclamo se apoyará en un cuadro general de fuerte deterioro crediticio. Según el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la tasa de incumplimiento en préstamos a hogares llegó al 12,7% en junio de 2026, contra el 2,5% de octubre de 2024, mientras que 5,8 millones de personas registran atrasos superiores a 90 días.
La movilización comenzará a las 14:00 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y tendrá dos puntos de concentración: la esquina de Paseo Colón y Estados Unidos, y la intersección de las avenidas Independencia y Paseo Colón. Desde allí, las columnas avanzarán hacia el Palacio de Hacienda, en Hipólito Yrigoyen 250. Por eso, desde la mañana será caótico transitar por la zona.
El eje de la convocatoria es el sobreendeudamiento de familias que, según las organizaciones, recurrieron a préstamos para pagar alimentos, medicamentos y servicios básicos. En el comunicado de convocatoria, la UTEP sostuvo: “La crisis del endeudamiento en los barrios populares no puede esperar. La falta de crédito formal empuja a miles de familias a las garras de los usureros para cubrir necesidades básicas como lo es la comida. Por eso movilizamos el próximo 20 de agosto en unidad de lucha al Ministerio de Economía”.
En una conferencia de prensa realizada en la sede de Azopardo 802, el cotitular cegetista Cristian Jerónimo dijo que “este modelo político y económico nos sigue llevando a la miseria y agudiza y profundiza la insensibilidad que tiene este gobierno ante el conjunto de nuestra población”.
El referente sindical apuntó que hay 20 millones de endeudados en la Argentina, que 6 millones de personas atraviesan una situación crítica y que el 60% está “a punto de entrar en categoría 4 del Veraz, que prácticamente los saca del sistema financiero”.
Además, Jerónimo enfatizó que el problema no afecta únicamente a quienes no tienen trabajo, sino también a empleados registrados que no sólo no llegan a fin de mes sino tampoco “al día 15″.
El deterioro también aparece en otros relevamientos. Un informe de la Defensoría del Pueblo bonaerense indicó que la morosidad en fintech y billeteras virtuales alcanza al 33% de los deudores, y que el 56,6% de los hogares tomó algún crédito durante el último año; dentro de ese grupo, el 73,5% todavía mantiene deudas activas.
El CEPA precisó que la mora bancaria pasó del 2,5% al 12,1% entre noviembre de 2024 y abril de 2026. En los monederos electrónicos, en ese mismo período, saltó del 7,3% al 29,6%.
Un sondeo de Management & Fit mostró que más del 50% de las familias argentinas tiene dificultades de ingresos y que, en más de la mitad de esos casos, no logra llegar a fin de mes. Entre esos hogares, el 71,9% recurre a alguna forma de endeudamiento, tanto en el sistema financiero formal como en el informal.
La lectura sobre el destino de esos préstamos incluso fue reconocida desde la Fundación Pensar, usina de ideas del PRO y aliada del oficialismo. Allí se señaló que las familias no se endeudan para comprar bienes durables o financiar inversiones, sino para cubrir gastos cotidianos de supervivencia.
La protesta también apunta contra la postura oficial sobre esta crisis. El presidente Javier Milei rechazó el 2 de agosto cualquier asistencia pública a los deudores: “¿Les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo? No. Entonces, decir que lo tiene que arreglar el Estado es pasarles la cuenta a todos los demás, y eso me parece que no está bien”.
Al día siguiente, en Radio Mitre, el mandatario reafirmó esa posición y definió el problema como “una transacción entre privados, lo tienen que arreglar entre privados”. Más tarde, el ministro de Economía Luis Caputo coincidió en la Bolsa de Comercio de Córdoba en que se trata de “un tema entre privados”, y el vocero presidencial Adrián Ravier agregó el 11 de agosto: “Acá no hay plan platita para ir a ponerle dinero a los que tienen mora y que con eso paguen”.
Desde la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof respondió con un informe titulado “La culpa es de Milei”. Allí, su ministro de Gobierno Carlos Bianco sostuvo que la mora bancaria de las familias se quintuplicó en menos de dos años, y Kicillof afirmó: “La gente que se está endeudando es porque los salarios no alcanzan para cubrir cuestiones básicas”.
La crisis también se trasladó al Congreso de la Nación, donde bloques opositores presentaron cerca de 30 iniciativas. Una de las propuestas, impulsada por los diputados Diego Giuliano y Caren Teep, plantea crear un Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas con créditos de $1,5 millones a través de la ANSES para trabajadores, jubilados, pensionados, beneficiarios de asignaciones y monotributistas de las categorías más bajas.
El proyecto establece un costo financiero total limitado a la Tasa Activa del Banco de la Nación Argentina más 10 puntos porcentuales. También fija que la cuota mensual no podrá superar el 30% del ingreso neto del beneficiario.
Otra iniciativa propone una condonación mínima del 40% de los intereses moratorios y punitorios acumulados, junto con planes de pago de hasta 60 meses y una tasa preferencial para personas en mora. Algunos proyectos también impulsan la creación de un Registro Nacional de Personas y Hogares Endeudados por Gastos Esenciales, para identificar a quienes contrajeron deudas por alimentación, vivienda, salud, educación y servicios básicos.
En el Senado se presentó otra propuesta con quitas de intereses y planes de pago de hasta 60 meses para familias morosas.
En ese contexto, la marcha de hoy forma parte de un plan de acción más amplio de las organizaciones sociales y sindicales. Después de esta protesta, la UTEP prevé nuevas convocatorias durante la reunión del Consejo del Salario Mínimo, en la Semana Social de la Iglesia, en una movilización por el Día de la Industria el 2 de septiembre y en actividades vinculadas con la visita del papa León XIV a la Argentina en noviembre, incluida una misa en Luján convocada junto con la CGT y el pedido de una audiencia privada con el sucesor de Jorge Bergoglio.