Mercados: las acciones terminaron dispares y cayeron los bonos argentinos, pese al contexto favorable en el exterior
Los activos argentinos operaron con sesgo dispar este martes, algo rezagados de la tendencia levemente favorable de los mercados norteamericanos.
Las acciones y los bonos domésticos no consiguieron cristalizar una recuperación después de haber alcanzado esta semana los precios más bajos desde mayo, salvo algunas excepciones, como los títulos del rubro petrolero, que defendieron sus cotizaciones por el incremento del crudo.
El índice Dow Jones de Industriales de Wall Street y el tecnológico Nasdaq subieron 0,2%, mientras que el promedio S&P 500 progresó 0,4%, luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que aumentaría la recompra de deuda pública a largo plazo, lo que provocó un fuerte retroceso en los rendimientos de los Treasuries,. También ayudó al ánimo inversor que el presidente Donald Trump suspendiera los aranceles sobre productos canadienses que estaban programados para entrar en vigor a la medianoche.
En el ámbito de las acciones individuales, las de Moderna avanzaron 155% después de que la compañía informara de resultados positivos de su ensayo de fase avanzada de una vacuna contra el melanoma desarrollada con Merck (+13%).
El índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires no pudo sostener las ganancias de la mañana y cayó por tercera sesión seguida, esta vez un 0,6% en pesos, a 2.874.493 puntos, mínimo desde el 22 de mayo.
Sin embargo, las acciones y ADR tuvieron mayoría de ganancias en dólares en Nueva York, con rol destacado de papeles argentinos que cotizan directamente en el exterior y no conforman el Merval. Lideraron las ganancias Adecoagro (+8,1%), Mercado Libre (+7,3%), Globant (+6,6%) y Cresud (+5,2%).
Los precios del petróleo reanudaban las ganancias, aunque poco relevantes. El barril de crudo Brent del Mar del Norte terminó a USD 91,41 (+0,4%) en los contratos con entrega en octubre. En ese contexto, el ADR de YPF cedió 1,2%, a USD 50,06, mientras que Vista Energy cayó 1,7 por ciento.
Los bonos soberanos en dólares de la Argentina -Bonares y Globales- no pudieron mantener las alzas iniciales y perdieron un 0,4% en promedio, mientras que el riesgo país de JP Morgan sumó tres unidades, a 517 puntos básicos, el nivel más alto desde el 20 de mayo.
El Sector Público Nacional cerró julio con un superávit primario de casi 3 billones de pesos. El resultado financiero final arrojó un saldo positivo de $244.897 millones. El cobro del impuesto a las Ganancias impulsó de manera decisiva la recaudación. La cartera de Economía destacó que el logro coincidió con una menor carga impositiva. El gasto primario real mostró una contracción interanual del 7% durante el mes. Las partidas destinadas a la Asignación Universal por Hijo crecieron un 3,8%. La erogación por intereses de la deuda pública rozó los $2,7 billones. El saldo favorable absorbió un fuerte pago de cupones de bonos soberanos.
“La estabilidad fiscal sostiene los pilares del programa económico oficial. Con el gasto bajo control, es probable que 2026 cierre nuevamente con resultado positivo y cerca de la meta acordada con el FMI. El desafío será sostener el ajuste y evitar una caída de la recaudación. Si lo logra, podría mejorar la confianza y reducir el riesgo país hacia fin de año”, evaluó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.
En el exterior, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció un incremento sustancial en el tamaño de sus operaciones de recompra de deuda (buybacks) a partir del 9 de septiembre para los sectores nominales de largo plazo, lo cual generó una reacción inmediata y positiva en los activos de riesgo. Tras la divulgación de la noticia, el mercado de renta fija registró ajustes significativos en los rendimientos y el bono del Tesoro a 30 años retrocedió 5,19%, mientras que la tasa del bono a 10 años cayó al nivel del 4,65 por ciento.
“En términos conceptuales, una ampliación de este calibre en las recompras del Tesoro (de USD 2.000 millones a al menos USD 4.000 millones por operación) actúa como una inyección estratégica de liquidez destinada a estabilizar la curva de rendimientos y absorber capital en los tramos más largos y menos líquidos del mercado. Al actuar como un comprador activo y recurrente en la parte larga de la curva, el Tesoro reduce efectivamente la oferta neta de bonos de maduración extendida en manos del público, aliviando la prima de término que venía presionando al alza el costo del financiamiento soberano”, precisó Laura Torres, directora de Inversión IMB Capital Quants.
“Asimismo, esta medida mejora la profundidad del mercado de renta fija secundaria y reduce la volatilidad extrema en los yields, lo que suele transmitirse hacia el resto de los mercados financieros como un entorno monetario marginalmente más acomodaticio”, agregó Laura Torres.