Dos medidas en que trabaja Economía: “plazo fijo” del FGS para los bancos y nueva publicación sobre la evolución del crédito en mora
Luis Caputo se muestra optimista sobre la evolución de la economía en los próximos meses. Su visión se basa en medidas en las que trabajaron en el quinto piso del Palacio de Hacienda.
En la conferencia del jueves pasado, tanto él como el viceministro de Economía, José Luis Daza, dieron adelantos respecto de iniciativas que involucran al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) respecto a las hipotecas como también a la solución del problema de la mora.
Durante el anuncio por la flexibilización de los créditos en dólares, Caputo fue consultado por la posibilidad de que se utilice Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para comprar hipotecas. Una alternativa que según pudo saber Infobae fue puesta sobre la mesa por el sector de la construcción. Y lo que hubiera permitido liberar fondos para que los bancos generaran nuevos préstamos.
Esa posibilidad ya fue descartada pues, en palabras del ministro de Ecoomía, el FGS no debe comprar hipotecas de personas humanas porque esa función no corresponde a su mandato. Sin embargo, reveló que junto al Ministerio de Capital Humano, que lidera Sandra Pettovello, el FGS y los bancos, están evaluando “opciones superadoras”.
Una de ellas consiste en que el FGS licite plazos fijos largos, ya que en el mercado de capitales argentino prácticamente no existen depósitos de ese tipo. “El problema que enfrentan los bancos hoy es que las hipotecas son a largo plazo y los depósitos a 30 días”, puntualizó Caputo. La falta de fondeo de largo plazo limita la capacidad de las entidades para otorgar créditos hipotecarios extensos.
La idea es que el FGS pueda licitar plazos fijos de diferente extensión y que los bancos compitan ofreciendo tasas. Por ejemplo, un banco podría ofrecer UVA + 3% para plazos de dos años, o UVA + 4% para cinco años. El FGS decidiría, en función de las tasas recibidas, si realiza plazos fijos a dos, tres o cinco años, en función de las opciones que se le presenten. Esta posibilidad, según el ministro, ya recibió una respuesta positiva del sector bancario, que manifestó interés en acceder a fondeo a más largo plazo bajo condiciones competitivas. Ahora solo faltaría que se concrete.
Inevitablemente la conferencia también estuvo atravesa por el problema de la mora y los cuestionamientos respecto a si es correcto o no que el estado intervenga para solucionarlo. En línea, con las declaraciones del presidente Javier Milei, pero con un tono más a menos, Caputo sostuvo que no hay que confundir la empatía con las políticas públicas.
“A veces alguno se enoja porque decimos que es un tema entre privados, no hay que confundir la empatía con las políticas públicas. Nosotros hemos sido empáticos desde el día menos uno, porque nos hemos visto venir este tema y lo hemos seguido de recontra cerca. Ahora bien, nosotros manejamos la plata de la gente, de los pagadores de impuestos, y entonces entrás en una situación en donde no sé si te sentirías cómodo que usara tu plata para compensar al banco que se te ocurra porque otorgó mal un crédito”, argumentó Caputo.
Según el ministro, cuando la mora comenzó a incrementarse, el Ministerio pidió a los bancos flexibilidad y consideración con los deudores. Destacó la actitud positiva de las entidades, que aceptaron refinanciar las deudas en condiciones accesibles. “Nos dijeron que están refinanciando estas moras a tres años a tasas de entre el 20% y el 25% y que efectivamente la mayoría ya estaban pagando”, detalló. Añadió que el cambio de categoría de deudor en los registros bancarios no ocurre de forma inmediata, sino que requiere que el cliente pague durante un período de entre tres y cinco meses, según el caso. No es que cuando empieza a pagar pasa automáticamente de moroso a no moroso.
Y es en ese punto donde el número dos de Economía, Daza, dio a entender que están trabajando. “Una parte importante del problema se está resolviendo; hay mucha gente que ya está pagando, que ha podido refinanciar, reestructurar”, sostuvo. Pero advirtió que las reglas contables impiden que la recuperación de la cartera se refleje de inmediato en las estadísticas oficiales. “Hay reglas contables que no permiten que se vea esta realidad de que hay una gran cantidad de préstamos que estaban en mora, pero que poco van a salir por razones contables de esta categoría. En la práctica, es mucho menor la gente que no está pagando”, expresó.
Daza planteó la necesidad de transparentar la publicación de la evolución de la mora para que refleje la verdadera situación. Sugirió que Economía puede impulsar cambios en las normativas o metodologías de publicación, de modo que los datos muestren con más precisión la cantidad de personas que refinanciaron o reestructuraron sus deudas y ya no están en situación de impago, pero no salieron todavía de la categoría de morosos, por cuestiones contables.
Ante la consulta de Infobae a fuentes oficiales de Economía sobre si están elaborando una nueva publicación que refleje de modo más fidedigna la evolución de la irregularidad crediticia respondieron que “cualquier cosa que se defina, se anunciará públicamente como siempre”.
Para los datos de morosidad de junio, que el BCRA publicará el 21 de agosto, en el Gobierno esperan que la morosidad presente una leve caída. El informe de 1816 puso números a los datos de junio: la mora total habría caído del 7,7% al 7,6% en junio, mientras que la mora en las familias retrocedió del 12,8% al 12,7% de la cartera.