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infobae.com · hace 2 horas · Mariano Casal

El oficialismo busca anotarse una victoria en el Senado sin chocar con los aliados antes de fin de mes

Infobae

Después de una semana de catarsis por la sesión que derivó en una descremada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, el oficialismo libertario paró la pelota en el Senado y, en vez de apurarse para ir rápido al recinto, se dispone a preparar un encuentro de cara a finales del corriente mes: algunos temas -por ahora- esperarán, mientras que otros sin conflicto ya se sumaron a la carpeta y, lo que falta, es una iniciativa de peso para justificar el convite.

La resolución que tomó La Libertad Avanza, que preside Patricia Bullrich, apunta a no repetir lo ocurrido días atrás y evitar resentir la relación con los aliados. Durante la semana que termina, las explicaciones que oyó Infobae desde diversas bancadas dialoguistas estuvieron relacionadas con diversos motivos: las críticas -camino más fácil para desviar la lupa- al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; datos económicos que empiezan a preocupar a legisladores -el peronismo aprovechó para meter bocado y recuperar protagonismo-; y movimientos que se empiezan a escanear sobre el futro electoral -y laboral- en un puñado de bloques.

Bajo este escenario, lo primero que aparece en fila para una eventual sesión es el nuevo lote de pliegos judiciales de la comisión de Acuerdos de la Cámara alta, que comanda el libertario Juan Carlos Pagotto (La Rioja). A esto se le sumará un ramillete de convenios internacionales que pasó sin inconvenientes el filtro legislativo. La duda que persiste es qué proyecto de los considerados “fuertes” para el Ejecutivo quedará listo para ser aprobado por el pleno.

Una iniciativa que ya está con despacho rubricado -y luz verde de Diputados-, pero que oficialistas y aliados coinciden -con picardía- dejar en stand by en las últimas horas es la denominada “Hojarasca”, una de las criaturas de Sturzenegger para dinamitar normas vetustas. Se agrupan en seis categorías: leyes superadas por posteriores; obsoletas por el avance tecnológico o el paso del tiempo; que afectan libertades individuales; que generan burocracia innecesaria; que refieren a organismos ya disueltos; y organismos financiados con fondos nacionales sin actividad real.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger

Entre las normas a derogar figuran las de azotes -del siglo XIX-, de microfilmación, de mochileros, y de regulaciones sobre laboratorios públicos que, según la administración central, nunca crearon nuevos establecimientos ni asignaron fondos. “No hay apuro para acelerar y hay otras cuestiones pendientes”, manifestó a este medio un radical, a mitad de la semana. No obstante, un oficialista dijo que le parece “demasiado” frenar por una discusión más política que técnica este tema, aunque reconoció el malestar.

Por otra parte, el miércoles se reanudó, en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda; Economía Nacional; y Legislación General el análisis del Súper RIGI, cuyo objetivo es atraer proyectos de al menos USD 1.000 millones en sectores que el Gobierno considera “industrias del futuro”. Ante un kirchnerismo que criticó la iniciativa y dialoguistas que se mostraron dubitativos, La Libertad Avanza traerá la semana próxima al secretario de Hacienda, Carlos Guberman, con el fin de blindar el texto. Podría ser una visita tensa o de riesgo ante una oposición que se enfoca, con mayor atención, en cómo llega la sociedad argentina a fin de mes.

Otra ley que interesa es la de Salud Mental. Infobae contó, al término del mes pasado, la circulación de un semáforo con los ítems que más y menos consenso presentaban, más allá de que todo continúa en revisión constante. Son 14 puntos. La mitad, se encontraban en verde; cinco, en amarillo; y dos, en fuerte conflicto. En el último lote aparecían las obligaciones de familiares y representantes legales, que sería lo que mayor trifulca genera hasta el momento. Un cuarto proyecto es el referido a Sociedades, de Sturzenegger, aunque en el sondeo realizado por este medio no sumó tantos adeptos, más allá de la consideración positiva de algún dialoguista que la sigue de cerca.

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